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El photoshop antes del Photoshop

Los retoques fotográficos son tan antiguos como la propia fotografía

'Hombre en un tejado sujetando a otros once en formación sobre sus hombros'. Ver fotogalería
'Hombre en un tejado sujetando a otros once en formación sobre sus hombros'. Cortesía del MET

Un hombre haciendo malabares con su propia cabeza, otro sujetando a once personas sobre sus hombros… Imágenes inverosímiles como estas ya existían a finales del siglo XIX. Se trataba de montajes extraordinarios que eran posibles gracias a una técnica más rudimentaria pero igual de efectiva que la que hoy, gracias a las nuevas tecnologías, está al alcance de cualquiera.

En la actualidad es prácticamente imposible dar con una foto en la que no se hayan retocado cada uno de sus píxeles. Desde los pósters que cuelgan de cualquier marquesina, hasta las instantáneas captadas por los móviles, la era digital ha permitido que cualquiera pueda manipular cualquier imagen. Pero la práctica de tratar las fotografías ya existía antes del Photoshop; de hecho, es tan antigua como la invención de la cámara, tal y como pone de manifiesto la exposición Altéralo. La fotografía manipulada antes de Photoshop, que el Metropolitan Museum de Nueva York (MET) estrenó el pasado 11 de octubre y que podrá visitarse hasta el próximo 27 de enero.

“Las fotografías de la muestra fueron alteradas usando una gran variedad de técnicas, desde la exposición múltiple, hasta la combinación en el revelado, el fotomontaje, la pintura de negativos...”, indica, a través del correo electrónico, Alexandra Kozlakowski, responsable de prensa del MET. “La muestra cuenta con alrededor de 200 imágenes y se divide en siete secciones en función de la intención que llevó a sus autores a manipularlas”, explica.

La alteración de las primeras fotos que se pueden contemplar en la exposición obedece al interés de los fotógrafos por compensar las limitaciones de la técnica para lograr unas imágenes lo más similares a la realidad. “Para aumentar la paleta monocroma de sus obras, le añadían pigmentos a los retratos para dar una sensación de mayor verosimilitud”, señala Kozlakowski.

Las fotografías de la exhibición fueron tomadas, y manipuladas, entre 1840 y 1990 y a través de ellas el espectador asiste a la evolución de las técnicas para falsear los negativos y las imágenes. “Son interesantes las secciones dedicadas a la manipulación realizada por motivos políticos, como las de Ernest Eugene Appert en 1871 y en las que se muestran las masacres cometidas durante la Comuna de Paris o las publicadas durante el Gobierno de Stalin en las que la purga de dirigentes soviéticos queda patente a través de la desaparición de sus retratos de las fotos oficiales, un ejemplo de como un documento histórico podía ser falsificado”, destaca Kozlakowski.

Otro de los apartados en los que hace hincapié Kozlakowski es el dedicado a la fotografía de periódicos, revistas o publicidad, “muchas alteradas, mejoradas o fabricadas por completo para representar sucesos que jamás tuvieron lugar”. En esta sección se puede disfrutar de la famosa portada que Erwin Blumenfeld fotografío para Vogue en 1950 o el retrato múltiple que de Audrey Hepburn tomó Richard Avedon en 1967.

Entre las 200 fotografías de la exposición hay trabajos de Dora Maar, Grete Stern, Nerbert Bayer, Yves Klein, John Baldessari, Man Ray o Jerry Uelsmann, artistas que hicieron del retoque y la manipulación fotográfica un arte mucho antes de la aparición del Photoshop.

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