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A Fráncfort no le va tan mal la feria

La cita alemana logra cerrar sabrosos contratos y amarrar grandes ‘fichajes’ pese a la crisis

La literatura erótica es una de las estrellas

Visitantes del pabellón de Nueva Zelanda, el país invitado este año en la Feria del Libro de Fráncfort.
Visitantes del pabellón de Nueva Zelanda, el país invitado este año en la Feria del Libro de Fráncfort. AP

Fráncfort ha decidido llevar la contraria a Shakespeare: una feria del libro con poco ruido y muchas nueces. La cita más importante del año para la industria editorial cerrará sus puertas mañana con una de sus ediciones de más baja asistencia, actividades y bullicio, donde la euforia por el libro electrónico se ha estabilizado, donde los editores han ido menos días, donde hay pocos títulos de ensayo en oferta y sin grandes escritores o libros que acaparen las conversaciones, pero con bastantes contrataciones importantes para los editores españoles. Una especie de pedrea en las sorpresas y los hallazgos literarios. Aunque si hay algún protagonista en la feria del libro más importante del mundo es la novela erótica, o mejor, los epígonos de E. L. James y sus largas sombras de Grey, que aparecen por todas partes, hasta en parodias como Cinquanta sbavature di Gigio (50 rebabas de Gigio), que saldrá en Planeta.

Otro tema que llama la atención, y con visos de convertirse en culebrón, son los derechos editoriales del nuevo premio Nobel de Literatura, el chino Mo Yan. Mientras la agencia de Andrew Wylie, El Chacal, asegura tenerlos todos, la agente Sandra Dijkstra dice que ella también participa de algunas de las obras del autor de libros como Sorgo rojo y Grandes pechos, amplias caderas. Aunque en España lo ha editado en los últimos años Kailas, su nuevo título, Change, lo lanzará Seix Barral, que fichó a Mo Yan justo después de conocerse el premio.

La ralentización de la imparable penetración de los ebooks en EE UU (en torno al 20%) y el lentísimo despegue en Europa —resultado directo de la crisis— han ayudado a serenar esos ánimos en ese sector. Así, por vez primera, de las decenas de foros y paneles que han tenido lugar en Fráncfort han aparecido algunas conclusiones quizá universales. Por ejemplo, sobre el delicado tema del precio, los expertos ya dan por buena la horquilla que va de entre 12,99 y 14,99 euros como montante de una novedad en formato digital. También parece bastante definido el porcentaje que los autores obtendrán por ello y que apunta a que quedará en torno al 25% de los ingresos netos del editor. Una tercera cifra, también crucial, es la de los costes de distribución, que se están acotando entre el 30% y el 35% del total.

Menos ensayo

A part from the tree, es el título de Andrew Solomon, conocido por El demonio de la depresión, y que sigue con su editorial, Debate. Solomon llega con una cartografía sobre la identidad familiar y si esta se transmite o no.

David y Goliat (Taurus) es lo nuevo de Malcolm Gladwell, el mismo de Por qué unas personas tienen éxito y otras no. Esta vez llega con un tema sobre el trabajo y el esfuerzo.

Dos de los ensayos potentes se los ha llevado Galaxia Gutenberg: una biografía de Karl Marx del historiador Jonathan Sperber y, en previsión del centenario de la I Guerra Mundial, The sleepwalkers, de Christopher Clark, sobre cómo los dirigentes europeos encaminaron, como sonámbulos, a sus países hacia la Gran Guerra.

La manera como la crisis económica influye en la salud la abordan David Stuckler y Sanjay Basu en Body Economic (Taurus).

El negocio editorial sigue y seguirá estando en el papel un tiempo más largo del vaticinado. Y aquí también ha habido alguna constatación novedosa en Fráncfort: la falta de buenos materiales de ensayo, algo que algunos editores atribuyen a Internet, que haría de sucedáneo para resolver inquietudes. También se ha ratificado la tendencia avistada hace ya tres o cuatro ediciones, quizá desde la de 2008 con la trilogía vampírica de Guillermo del Toro, de la falta de un megalibro transversal que enloquezca a los editores de medio mundo. A pesar de ello, y quizá salvando La vérité sur l‘affaire Harry Quebert, la ambiciosa novela del jovencísimo autor suizo Joël Dicker objeto de deseo generalizado y cuyos derechos adquirió para España Alfaguara, la feria alemana ha permitido captar diversas perlas para el sector español.

Un retrato de la Miami de hoy a partir de la figura del policía de origen cubano Néstor Camacho es la trama de Back to blood, con la que Tom Wolfe se acerca de nuevo a su elogiadísima La hoguera de las vanidades. En castellano es muy posible que acabe en manos de Anagrama (en catalán Columna) como la última obra de Paul Auster, Report from the interior (Edicions 62, en catalán), nuevo viaje autobiográfico y parcialmente continuación de su celebrado Diario de invierno.

John Le Carré seguirá en Plaza y Janés y Edicions 62. Ambienta su A delicate Truth nada menos que en Gibraltar, donde tiene lugar un acto de terrorismo de Estado que los servicios secretos británicos quieren ocultar… excepto uno de sus agentes.

De Italia destacan tres autores: Paolo Giordano, que tras el inesperado éxito de La soledad de los números primos ha sido retenido por su sello actual en España, Salamandra, con la esperada Il corpo umano (Edicions 62, en catalán). Ubica a su protagonista, un joven soldado, en una delicadísima misión, en principio pacificadora, en Afganistán.

También llegará Fabio Stassi con El baile de Charlot que ha fichado Tusquets. Una simpática historia sobre Chaplin que llega a un acuerdo con la muerte para aplazar su partida si le hace reír. No ha faltado un grande: Umberto Eco, que seguirá en su casa, Lumen, con un proyecto parecido al de la belleza y la fealdad, porque ahora habla de los lugares legendarios y míticos.

La cuota latinoamericana corre por cuenta del peruano Jeremías Gamboa, respaldado por Mario Vargas Llosa, que la editorial Mondadori ha comprado a la agencia Carmen Balcells. Una novela de aprendizaje en Lima sobre la amistad y el amor.

Después de varios años Francia ha vuelto al centro de atención con varios libros, especialmente tres. La gran sorpresa ya citada del verano en ese país, Jöel Dicker, y la joven Yannick Grannec, contratada también por Alfaguara, con La déesse des petites victoires, sobre el matemático Kurt Gödel. El otro es Jérome Ferrari con La sermon de la chute de Rome, portada de Le Monde y en la lista del Goncourt, cogido por Mondadori.

Los anfitriones han sorprendido. Está de vuelta es la novela de Timur Vermes que tiene medio escandalizada a Alemania, cuyo fichaje consiguió en una subasta Seix Barral. El libro, que acaba de salir y ya está en las primeras posiciones de venta, juega con la idea sobre qué pasaría si Hitler apareciera hoy en Alemania.

Uno de los libros esperados es el de Coetzee, The Childhood of Jesus, infancia de un niño (no la de Jesucristo), que vive en un país muy particular: sin fronteras y sus habitantes no tienen memoria del pasado. El Nobel seguirá en Mondadori y en Edicions 62.

Pero no todo fue compra de libros y fichajes de autores extranjeros. Los escritores españoles también han interesado, por ejemplo Jesús Carrasco. El autor por el que apostará en enero Seix Barral y que ya ha vendido a 13 países, incluido Inglaterra. Es una fábula sobre el bien y el mal, y su elección, a través de tres personajes: un niño, un pastor de cabras y un alguacil.

La literatura española también aportará algo a la ola de la erótica mundial a la sombra de Grey pero con un clásico muy contemporáneo: Las edades de Lulú (Tusquets), de Almudena Grandes, que parece vivirá una segunda, o tercera, seducción en el extranjero.

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