Fallece Richard D. Zanuck, productor de ‘Tiburón’

El prolífico ejecutivo muere a los 77 años en Beverly Hills tras sufrir un ataque al corazón Produjo los últimos éxitos de Tim Burton, como 'Sweeney Todd' y 'Alicia en el país de las maravillas'

Richard Zanuck y su esposa, Lili, flanqueados por los actores Jack Nicholson, a la izquierda, y Warren Beatty, tras recibir los oscars por 'Paseando a miss Daisy',en 1990.
Richard Zanuck y su esposa, Lili, flanqueados por los actores Jack Nicholson, a la izquierda, y Warren Beatty, tras recibir los oscars por 'Paseando a miss Daisy',en 1990.SCOTT FLYNN (AFP)

Con la muerte de Richard D. Zanuck (el viernes en su casa de Beverly Hills) tras sufrir un infarto de miocardio desaparece no solo uno de los grandes productores –en el mejor sentido de la palabra- de Hollywood, sino un eslabón que unía a la generación de Spielberg y el nuevo Hollywood con los grandes años dorados del cine clásico: la letra D de su segundo nombre es la sigla de Darryl, porque su padre fue Darryl F. Zanuck, una leyenda, uno  delos cofundadores de 20th Century Fox. Palabras mayores.

Richard D. Zanuck nació –como no podía ser menos- en Los Ángeles, en 1934. Su madre fue la actriz Virginia Fox y Richard se crío en el ambiente de los estudios: durante las vacaciones escolares del instituto y la universidad, trabajó en diversos departamentos de la Fox. Aunque para que aprendiera la dureza del trabajo, su padre le obligaba a vender los sábados el periódico The Saturday Evening Post, “siempre fui a recoger los ejemplares con chófer”, contaba él mismo a Los Angeles Times. Tras licenciarse en la Universidad de Stanford, produjo a los 25 años Impulso criminal, de Richard Fleisher. En Cannes el filme se llevó el premio al mejor actor para el trío protagonista: Orson Welles, Dean Stockwell y Bradford Dillman.

Tres años después su padre –que no quería dejar su casa en París-, le nombró jefe de producción de Fox, el más joven de la historia, el responsable máximo de la major en Los Ángeles. Así llegaron Sonrisas y lágrimas, Patton y French Connection (Contra el imperio de la droga), un trío que también el Oscar a mejor película. Otros éxitos de esa etapa fueron El planeta de los simios, el western Dos hombres y un destino y M*A*S*H, la sátira de la guerra de Corea, una película que la primera vez que vio le produjo un profundo desasosiego: la taquilla le salvó. Bajo su mandato, las películas de 20th Century Fox obtuvieron 159 candidaturas a los Oscar. Hasta 1970, cuando fracasos como Doctor Doolittle y Hello Dolly llevaron a su padre a despedirle en un intento de Darryl se salvar su propio puesto. No sirvió de nada.

Richard pasó a convertirse en vicepresidente ejecutivo de Warner, donde produjo El exorcista, antes de crear su propia productora con David Brown, la Zanuck/Brown Company, una empresa que trabajó sobre todo para Universal. La pareja estuvo detrás de El golpe, Veredicto final, Licencia para matar o Cocoon. También le dio la primera oportunidad a un joven director, que fracasó con ese filme, Loca evasión (1974). Aun así Zanuck siguió confiando en él, y ese cineasta, llamado Steven Spielberg, rodó Tiburón (1975). Ayer, Spielberg dijo en un comunicado: “Fue un pilar de nuestra industria, tanto por su nombre como por sus logros". El director de E.T., el extraterrestre, recordaba una anécdota de aquel rodaje: “En 1974, Dick Zanuck y yo estábamos sentados en un barco frente a la costa de Martha’s Vineyard y observábamos cómo el tiburón mecánico se hundía al fondo del mar”, decía Spielberg. “Dick se giró y me dijo: ‘Buf, espero que no sea una señal”. No lo fue.

El mayor éxito de Zanuck tras Tiburón, el filme que supuso el reconocimiento de Hollywood a su labor, llegó en 1989 con Paseando a miss Daisy, sobre la relación entre una cabezota anciana judía (Jessica Tandy) y su chófer negro (Morgan Freeman), en el sur profundo. La película obtuvo cuatro oscars, incluidos los de mejor actriz y mejor película, que recogió Zanuck. Costó cinco millones de dólares, recaudó más de 100 millones. Era justo el primer largometraje de Zanuck Company, la empresa que creó Richard tras romper con Brown.

El tramo final de su carrera está protagonizado por la colaboración con el cineasta Tim Burton, además de otros filmes como Dí que sí, Deep impact, Camino a la perdición o Reglas de compromiso. Empezaron en 2001 con El planeta de los simios, un remake de la película original. Tras aquel desastre Zanuck produjo Big fish (2003), Charlie y la fábrica de chocolate (2005), el musical Sweeney Todd (2007), y Alicia en el país de las maravillas (2010), uno de los taquillazos del año. La última producción del equipo Burton/Zanuck fue Sombras tenebrosas, estrenada este mismo año. Con su tercera –y última- esposa, Lily Finn Zanuck, coprodujo la ceremonia de los Oscar del año 2.000.

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Sobre la firma

Gregorio Belinchón

Es redactor de la sección de Cultura, especializado en cine. En el diario trabajó antes en Babelia, El Espectador y Tentaciones. Empezó en radios locales de Madrid, y ha colaborado en diversas publicaciones cinematográficas como Cinemanía o Academia. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster en Relaciones Internacionales.

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