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El veraz magnetismo de Malamadre

EL PAÍS inicia el próximo domingo con ‘Celda 211’ una nueva colección de cine.

El veraz magnetismo de Malamadre

La nuca de Luis Tosar es culpable en un 80% de su Goya por Celda 211. Puede que la gente recuerde su voz, un 10% de aquella estatuilla, y que el actor gallego, según su propia confesión, le robó a un amigo. O que en la memoria del espectador haya quedado su contundencia, cimentada en un cuerpo todo músculo, otro 10% del premio. Volviendo a esta elucubración matemática, esa nuca exitosa, ese 80% de Goya tiene truco. Porque Tosar lo que posee es un talento interpretativo y una ductilidad como muy pocos otros actores —tal vez Javier Bardem— manejan en España. Su nuca refleja la tensión, la inteligencia y el liderazgo de Malamadre, el preso que interpreta en este thriller; su espalda se convierte en otra herramienta de comunicación para Tosar. Curiosamente, Malamadre es solo un secundario comiéndole terreno al protagonista, un funcionario de prisiones llamado Juan Oliver, que por una terrible concatenación de circunstancias acaba en mitad de una revuelta en una prisión. Recién llegado al centro (y como nadie le conoce), Juan se hace pasar por otro recluso para poder sobrevivir en mitad del motín encabezado por Malamadre.

"Tosar posee un talento interpretativo y una ductilidad como muy pocos otros actores en España"

Daniel Monzón, tras años dedicados a la crítica cinematográfica, fue haciendo carrera como director: El corazón del guerrero, El robo más grande jamás contado, y, finalmente, La caja Kovak, antes de meter mano junto con un grande de la escritura cinematográfica española, Jorge Guerricaechevarría, a la novela de Francisco Pérez Gandul. Celda 211 es creíble porque Tosar es creíble, pero más allá de Alberto Amman (que encarna a Oliver), la película se sostiene en una pléyade de secundarios.

Celda 211 ganó ocho goyas, como película, dirección, guión adaptado, actor protagonista, actor revelación y actriz secundaria… y Celda 211 será la encargada de abrir la nueva colección de cine de EL PAÍS. Cada domingo, por solo 1,95 euros, un estreno en DVD de lo mejor del cine actual, español e internacional, títulos que hasta ahora nadie ha ofrecido a sus lectores.