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Josefina Molina: “Los hombres están programados para el poder”

La cineasta cordobesa recibe esta noche el Goya de Honor

Molina se convierte en la primera directora de cine en obtener este reconocimiento

Josefina Molina recibirá esta noche el Goya honorífico de la Academia. Ampliar foto
Josefina Molina recibirá esta noche el Goya honorífico de la Academia.

Cuando Josefina Molina dijo que quería hacer cine, se hizo el silencio a su alrededor. De eso hace mucho tiempo, tanto como para que esta cordobesa de 75 años, que aparenta bastante menos con una jovialidad que subrayan unas deportivas rojas, vaya a recibir hoy sábado por la noche el Goya de Honor dentro de la fiesta de los candidatos a los premios de la Academia de Cine.

Es la primera directora en obtener este premio, tras dos actrices, Rafaela Aparicio e Imperio Argentina, y una larga, larguísima, lista de hombres. "España sigue siendo machista. En hombres han otorgado este Goya a grandes cineastas no actores como Picazo o Azcona. Pero en mujeres, no, y hacía falta un reconocimiento así". Molina, responsable de títulos como Esquilache, la arriesgadísima Función de noche o La Lola se va a los puertos ("Son como mis hijos, e incluso quiero hasta a esta última"), señala casos flagrantes de cierto machismo. "El pasado lunes los premios EGEDA reconocieron la labor de Fernando Trueba y fue él quien empezó su discurso reconociendo que en realidad la empresa productora la lleva su esposa, Cristina Huete, que merecía el galardón de honor de los productores más que él. La gente decide olvidarse de las mujeres, como Huete o como Rosario Pi, cineasta de los años treinta que ahora nadie cita. Mi generación, en la que estaban Pilar Miró –que al menos ganó el Goya- y Cecilia Bartolomé, creció profesionalmente rodeada de hombres, en una casi invisibilidad femenina". De ahí la importancia para Molina de CIMA, la asociación de mujeres que trabajan en el audiovisual y de la que ella forma parte como presidenta de honor: "¿Qué si hacemos labor de lobby? Lo que hacemos es sustituir la soledad por la solidaridad, que haya visibilidad para nuestro trabajo, luchamos por las misma oportunidades en igualdad de condiciones. Los hombres tienen un vicio: creen que las mujeres vienen a usurpar. Los hombres están programados desde hace siglos para luchar por el poder, las mujeres no deberíamos repetir el mismo esquema". De ahí la conversación deriva a apuestas mundanas: ¿cuál es la cineasta más poderosa de España, una directora, una productora de una cadena de televisión o la reciente ganadora de un premio del Cine Europeo? "Poca gente sabrá sus nombres. Ay, la invisibilidad".

Molina es el primer Goya de Honor en recibir su cabezón en la fiesta de los candidatos. "No sé si es bueno o no. No depende de mí. Si me ha dicho el presidente que en la gala grande un vídeo resumirá el acto". Es el momento de hablar de eso tan extraño y a veces tan certero que se engloba en el término el universo femenino. "Por supuesto que existe, y queremos usar nuestra visión, que el mundo sea más racional: existe un punto de vista femenino, pero múltiple, porque existen tantos como experiencias tienen las mujeres. A nosotras se nos mete en un cajón cuando cada una aporta su visión. El cine de Icíar Bollaín es propio de ella, como mujer y como ser humano que acumula experiencias. En general el cine español peca de poca visión, de solo ver lo inmediato, falta perspectiva en la industria, en los espectadores, y nosotras pagamos el doble este problema". La cordobesa también acumuló sus experiencias, en la televisión, donde reconoce haber aprendido muchísimo, con éxitos como Teresa de Jesús, o en el cine, con trabajos como Función de noche: "En este caso tuve muchísima suerte, porque hubo un productor que respaldó la película, y porque Lola Dicenta y Daniel Dicenta firmaron un contrato: si no les gustaba el resultado destruíamos lo rodado y eso no ocurrió".

Estos días ha reflexionado sobre su carrera. "¿Algún pero? No haber podido rodar algún proyecto que se quedó fuera. Luego me retiré porque hubo un cambio generacional en el cine y porque cuando tienes una cierta edad ya no admites ciertas tonterías. Sí, es cierto, te van echando". Y ahora, desde los cuarteles de invierno de CIMA da la cara por las cineastas y recibe reconocimientos como este Goya. "En él estará mi nombre, sin embargo es para toda mi generación, y eso no se me olvida".