El abuelo de Guinjoan construyó en 1919 el Mas Barriac, la masía junto a las tierras de cultivo a la que toda la familia se traladaba cuando remitía el frío del invierno. La heredó su padre y el compositor, promogénito, renunció a ella para dedicarse a la música. Hace tres años la compró una pareja de británicos que viven todo el año en ella.JOSEP LLUÍS SELLART