Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ocupación cerca el Albéniz, pero respeta el teatro

Siete okupas que llevaban en el edificio colindante al teatro desde septiembre abren de madrugada la puerta a otras 13 personas desahuciadas.- Desmienten que sean indigentes o indignados

Unas familias que llevan ocupando las viviendas vacías que hay sobre el Teatro Albéniz desde septiembre y una banderola que cuelga de una de las ventanas de esas viviendas han alimentado esta mañana el rumor de que los ocupantes del Hotel Madrid, ahora usado por los indignados, hubiesen podido entrar en el teatro. Sin embargo, los ocupantes de las viviendas que están sobre el Albéniz y a las que se accede por un portal contiguo, desmienten vinculación alguna con el 15-M, al igual que lo ha desmentido el Hotel Madrid a través de su Twitter.

Esta madrugada, las siete personas que llevaban ocupando el número 11 de la calle de la Paz desde septiembre han tirado el muro que tapiaba la puerta para dejar entrar a 13 personas desahuciadas, algunos de ellos familias. "Están invitadas hasta que encuentren una nueva casa", ha dicho uno de los okupas. Según los inquilinos, ocupan solo la primera planta y la segunda y la tercera "están vacías" y no las necesitan.

"Estamos aquí para cuidar el teatro", dicen los 'okupas' del edificio colindante

Aguirre da por hecho que lo ocupado es el teatro y pide a la delegada del Gobierno que actúe

En el teatro no hay novedades: las puertas siguen cerradas a cal y canto y un mendigo duerme en la puerta. Sin embargo, sobre las viviendas que están sobre el teatro, se puede leer en una pancarta: "Espacio liberado desde septiembre; Aquí viven familias desahuciadas y gente sin techo". La puerta está cerrada con candado y una cadena, y solo se abre para que por la mañana salgan los niños hacia el colegio y cuando alguien les trae comida. A través de la reja puede verse una bolsa con escombros, que dicen que son de la tapia que cubría la entrada. "No estamos en el Albéniz, no se puede entrar, está tabicado", dice uno de los que viven en el número 11. Comentan que sobre el teatro hay una zona de oficinas, en las que ellos no han entrado, pero de las ventanas de la primera planta sobre el teatro, que están abiertas, se ve salir un cable que llega hasta la azotea.

Los indignados, tras ocupar el Hotel Madrid, llegaron al consenso de que no entrarían a la histórica sala, con la que se comunica por un pasadizo que fue tapiado y bloqueado por los miembros del 15-M. La Plataforma para salvar el Teatro Albéniz, que lleva intentando que no se demuela el teatro años, contestaba esta mañana que "el teatro no está ocupado, pero sí los pisos de encima por unos mendigos, que no tienen nada que ver con las personas que se encuentran dentro del Hotel Madrid". "Lo que sí se están produciendo son fugas de agua y goteras, por eso hicimos un escrito a la Comunidad de Madrid el lunes", explica Eva Aladro, portavoz de la plataforma. Esa avería, según aseguraban desde la asociación, estaría provocando inundaciones en la mítica sala. Los habitantes del piso superior al teatro lo desmienten: "arreglamos la avería el mismo día que salió en las noticias". Aladro también dice que "son grupos de ocupación como el Patio Maravillas, que no han participado en el consenso del hotel". "Creemos a los del hotel cuando nos dicen que no han sido ellos", explica la portavoz.

Los habitantes, ahora 20, de la planta superior al teatro no piensan convertir el edificio en su fortín. "Si nos echan de aquí, nos iremos a otro sitio", explica uno de los okupas. También niegan cualquier intención de entrar a la sala o provocar algún desperfecto. "Estamos aquí para cuidar el teatro", dice Juan, uno de los inquilinos. De hecho, han colgado sobre la puerta un comunicado en el que se desvinculan del Hotel Madrid, explican que han tapiado los accesos al teatro para que nadie entre y explican que tienen "la intención de conservar el teatro como Bien de Interés Cultural", y que se coordinarán con los habitantes del Hotel Madrid para actuar como "vigilantes" y que nadie pueda "dañar ni expoliar" el edificio histórico.

David, otro de los que lleva allí desde septiembre, dice que tienen una cocina de gas y que la luz la sacan de una batería, con la que "ven el telediario". Tampoco hay calefacción, pero por ahora se apañan con mantas, y antes de que tiraran la tapia de la puerta, les pasaban la comida a través de unas cuerdas desde la calle.

Esperanza Aguirre ha comentado esta mañana que se ha puesto en contacto con la delegada del Gobierno, Dolores Carrión, que le ha respondido que no es el teatro lo que se ha okupado, sino los aledaños del teatro. Aguirre, ha lanzado entonces a Carrión la pregunta de "si no les importa que ocupen la propiedad privada", informa Jesús Sérvulo González. Aladro la ha criticado por haberlo dicho, ya que "crea un estado de alarma y ha culpado a un colectivo que no tiene nada que ver", y ha destacado que no entiende "que la Comunidad se alarme cuando son ellos los que tienen que declararlo Bien de Interés Cultural".