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Un fallo técnico impide la proyección inaugural en Sevilla

La cinta Los muertos no se tocan, nene, de José Luis García Sánchez, se proyectó finalmente pasada la medianoche y esta mañana

Un fallo técnico obligó anoche a suspender la proyección de la película de inauguración del Festival de Cine Europeo de Sevilla en el teatro Lope de Vega de la ciudad. Los muertos no se tocan, nene, de José Luis García Sánchez, se proyectó finalmente pasada la medianoche y por decisión personal del director artístico del certamen, Javier Martín Domínguez. Dada la escasa presencia de público a esas horas de la madrugada, la película se ha proyectado de nuevo hoy a las doce de la mañana en una improvisada gala matutina.

En la fallida proyección, se veían las imágenes pero el sonido no llegaba a la sala. Tras unos minutos de estupefacción y de protestas y pitidos por parte del público, fue el propio director del filme, José Luis García Sánchez, quien tuvo que salir al escenario y con las imágenes iluminando la pantalla detrás de él intentar parar la proyección muda y disculparse por el fallo. Según asistentes a la gala, el enfado fue enorme, aunque hoy el realizador de Los muertos no se tocan, nene, una historia basada en la novela de Rafael Azcona, quitaba importancia al desastre." No pasa nada, los fallos técnicos pueden ocurrir y más tratándose de un teatro como es el Lope de Vega. Parece que hubo una desconexión del sonido tras la gala de inauguración y no había suficiente personal técnico. Lo importante es que la película está ahí y que hoy se ha podido ver con normalidad", disculpaba García Sánchez.

Según el director del festival, que cuenta este año con un presupuesto de 1.100.000 euros, 600.000 menos que en la edición anterior, el fiasco se produjo al cambiar el escenario después de la gala de inauguración. Al tratarse de un teatro, ha explicado esta mañana Martín Domínguez, se hizo el cambio a la proyección audiovisual y hubo un fallo en uno de los altavoces. "Tardamos mucho en encontrar dónde estaba el fallo, en el que estuvieron trabajando todos los técnicos, incluidos los de la película. En cuanto se detectó, ordené que se proyectara. El teatro Lope de Vega no es un cine y en las proyecciones hay más dificultades", ha añadido el director del certamen, quien se excusa en que el apartado técnico del festival no entra dentro de su cometido. "No quiero que se interprete como una excusa, pero yo soy director artístico y tengo que decir que no es nada fácil levantar un festival de estas características".

Excusas o no, fallos o no, lo que está claro es que la gala de inauguración se vio claramente deslucida.