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Seres humanos en su estado más vibrante

Se estrena 'Los ochenta son nuestros', obra de Ana Diosdado, con puesta en escena de Antonio del Real, donde se muestra a los jóvenes frente al constante cambio social

Los jóvenes frente al constante cambio social. Ya sea hace dos décadas o ya sea ahora. De eso es de lo que habla Ana Diosdado, sólida escritora y una de las dramaturgas más conocidas del teatro español contemporáneo, en la obra que escribió a mediados de la década de los ochenta del pasado siglo, una comedia, con tintes dramáticos, que se desarrollaba entre adolescentes de aquella época. La estrenó con gran éxito en 1988 y ahora, más de dos décadas después, el director Antonio del Real la pone en escena y la devuelve a los escenarios, concretamente al Teatro Calderón (cuesta mucho llamarle por su actual nombre: Häagen Dazs), de Madrid, donde se estrenó la noche del miércoles con el objetivo de revalidar aquel triunfo escénico.

"Es una historia entre adolescentes, es decir entre seres humanos en su estado más vibrante y vulnerable, aunque quizá también el más fuerte", sostiene la autora quien tanto en su estreno de 1988 como ahora habla del desencanto de una generación que inevitablemente contagia a otras como la de ella.

Entonces supuso la primera obra que dirigía el actor Jesús Puente, sin estar él en el escenario. Ahora Antonio del Real, aunque provenga fundamentalmente del mundo del cine, ya había hechos sus pinitos con el teatro, como director. No hay que olvidar que del Real, ha dirigido hasta el día de hoy catorce películas, cuatro series de televisión y algunos documentales, ha escrito más de veinte obras en colaboración con otros autores españoles y portugueses, ha trabajado como actor en más de cuarenta películas y en unas diez obras de teatro y ha recibido más de diez premios internacionales y cerca de cuarenta premios en España.

La trama se mueve dentro de unos hechos excepcionales. Una acción situada en una noche de fin de año..., donde además de juerga hay un crimen que envuelve a un grupo de amigos que viven una época de constantes cambios sociales y culturales. "Ahí están el amor y la muerte, la sexualidad, la violencia, la amistad, la consciencia o la inconsciencia política; una obra que nos demuestra como la juventud es el momento más dulce, más vibrante y también más vulnerable de nuestras vidas y lo hace a través de una historia que habla de una ruptura generacional, de los jóvenes y sus conflictos frente al constante cambio social; una época que se repite ahora", señala Diosdado.

El reparto está formado por Natalia Sánchez (Acusados, Los Serrano, integrante del grupo musical sJK), Gonzalo Ramos (La princesa de Éboli, Física o Química), Blanca Jara, Borja Voces (Ana y los siete, El comisario), Claudia Molina (¿Hay alguien ahí?, Ana y los siete, Mira quién baila, ganadora primera edición. 2005-07), Alex Barahona (Física y Química, Sin tetas no hay paraíso, Aida), Juan Luis Peinado y Antonio Hortelano (Turno de oficio: diez años después, Médico de familia), a los que cabría desear que tengan un futuro profesional tan brillante como el que han tenido los actores que estrenaron esta comedia en 1988: Amparo Larrañaga, Tony Cantó, Iñaqui Miramón, Lydia Bosch, Luis Merlo, Flavia Zarzo, Juan Carlos Naya y Víctor Manuel García, algunos de los cuales ya gozaban de popularidad a través de la televisión, como es el caso de los que ahora estrenan este montaje que ha contado con escenografía de Luis Vallés (Koldo), iluminación de José Manuel Guerra y música original de Pablo Miyar (en 1988 era de Tedy Bautista).

Diosdado, hija del actor y director Enrique Diosdado (hijastra de Amelia de la Torre a la que adoraba), debutó en teatro con tan sólo cinco años actuó por primera vez sobre las tablas en la obra Mariana Pineda, de García Lorca, junto a su madrina Margarita Xirgu. A los veinticuatro años fue finalista del premio Planeta con la novela En cualquier lugar, no importa cuándo y su primera obra teatral, Olvida los tambores (1970), fue su mayor éxito en los escenarios y se llevó al cine en 1975 por Rafael Gil. La autora también ha escrito numerosos guiones de televisión, entre ellos Anillos de oro (1983), junto a Imanol Arias, que se convierte en una de las series de mayor éxito en la historia de la televisión en España.

Tras escribir Los ochenta son nuestros se centra en su carrera de escritora y dramaturga y también realiza adaptaciones de Peter Ustinov, Tenessee Williams, Henrik Ibsen y Oscar Wilde.