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El público ya no podrá pisar las pipas de Ai Weiwei

El polvo que levantan los visitantes al pasar sobre la obra puede dañar la salud

Las pipas de girasol que cubren el suelo de la sala de turbinas de la Tate Modern de Londres no volverán a pisarse. La instalación del artista chino contemporáneo Ai Weiwei titulada Sunflower seed -100 millones de pipas de girasol elaboradas en porcelana y pintadas a mano- permaneció cerrada todo el día de ayer por razones de seguridad. La galería ha aclarado hoy que el polvo que se levanta cuando el público pasar a través de la obra, pisando la porcelana, puede resultar insano, por lo que se ha decidido que ya no pueda cruzarla.

"La entusiasta interacción de los visitantes con la obra ha levantado más polvo de lo esperado en la sala de las turbinas; la Tate ha sido advertida de que la inhalación durante un tiempo prolongado puede ser perjudicial para la salud, por lo que, de acuerdo con el artista, ha resuelto no permitir a los visitantes caminar a través de la instalación", ha declarado una portavoz de la Tate Modern.

La obra sensorial de Ai Weiwei es una composición de artesanía elaborada a mano por trabajadores chinos del pueblo de Jingdezhen, que en el pasado fabricaba exquisitas porcelanas para la corte imperial y que hoy se encuentra en la ruina. La idea original era que los visitantes pudieran acceder a la obra, coger las pipas con las con las manos y caminar sobre ellas. Desde hoy, ya no será posible.