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Ayuntamiento y Salvem El Cabanyal chocan por los destrozos en una casa protegida

La plataforma estudia denunciar los daños en el interior de un edificio del barrio y el consistorio replica que podría tirar las paredes sin saltarse la ley

El primer teniente de alcalde de Valencia, Alfonso Grau, ha negado hoy que la sociedad municipal Cabanyal 2010 intentara derribar ayer el número 131 de la calle de la Reina como denunció ayer la plataforma Salvem El Cabanyal. Las imágenes a las que ha accedido este diario muestran los destrozos que en apenas hora y media provocaron los operarios de la empresa de derribos contratada. Grau ha insistido en que la única intervención municipal fue tapiar los huecos de la casa, situada en zona declarada Bien de Interés General (BIC). El interior de la casa quedó como muestran las fotografías.

A la vista de lo sucedido, la plataforma Salvem El Cabanyal estudia en estos momentos si denuncia al Ayuntamiento de Valencia porque considera un delito el intento de derribo de este inmueble. Maribel Doménech, portavoz de Salvem, destacó hoy que la casa tiene un nivel de protección dos y la plataforma quiere "actuar enérgicamente ante cualquier daño en estos edificios". Sobre todo, después de que el Ministerio de Cultura dictase a principios de año una orden ministerial que extiende la protección a todo el ámbito del polémico Plan Especial de Protección de Reforma Interiorl (Pepri).

Una empresa de derribos inició ayer la destrucción de parte del interior de la planta baja de esta vivienda, lo que Doménech ha considerado "un acto de expoliación" porque la casa, con "alicatados centenarios", es un ejemplo de "patrimonio arquitectónico" de este barrio marítimo.

Grau ha salido raudo a responder a las acusaciones de Salvem El Cabanyal, que considera una falsedad. "En ningún caso se ha intentado derribar", ha asegurado. Grau ha insistido en que sólo se ha comprado una casa y, como se hace siempre, se tapian los ventanas y otros huecos para impedir la entrada de "personal indeseable". El concejal ha matizado, no obstante, que el nivel de protección dos de un edificio sólo obliga a la conservación de los elementos estructurales. "Por lo que si se hubiera decidido tirar paredes se podría haber hecho", ha apostillado Grau, en referencia a las críticas del vicepresidente de la asociación de vecinos de El Cabanyal-Canyamelar, Vicente Gallart. Este ha replicado al teniente de alcalde que "incluso las pequeñas demoliciones que se puedan hacer en el interior de un inmueble desprotegido precisan de una licencia de derribo". Al Ayuntamiento no le consta que hubiera permiso de derribo para esa casa.

El primer teniente de alcalde asegura que no se demolerá ningún inmueble en la zona BIC hasta que no haya un desenlace judicial sobre el enfrentamiento que mantienen el Ayuntamiento y la Generalitat con el Ministerio de Cultura, que ordenó el pasado enero la paralización del proyecto de prolongar la avenida de Blasco Ibáñez a costa de más de 450 edificios del barrio por considerarlo un expolio al patrimonio artístico. Posteriormente, también el Tribunal Constitucional decidió la suspensión del plan para estudiar un recurso del Gobierno contra el decreto aprobado por la Generalitat para permitir los derribos y sortear precisamente el dictamen ministerial. El Ayuntamiento, por ello, ha aceptado en un pleno que no podrá tocar de momento las casa en el BIC, pero fuera de esa zona el consistorio seguirá adelante con los derribos, según ha resaltado hoy Grau.