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Natalia Menéndez: "Quiero crear una cita de teatro imprescindible en Almagro"

La actriz dirigirá el Festival de Teatro Clásico

Natalia Menéndez (Madrid, 1967) fue nombrada anoche nueva directora del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, en sustitución de Emilio Hernández. Si se le pregunta cuáles son sus proyectos dice: "De momento lo que quiero es dar las gracias al Patronato del Festival y particularmente al Ministerio de Cultura y a la Junta de Comunidades de Castilla-La mancha, por pensar y haber creído en mí".

Su relación con la muestra teatral se inició hace más de 25 años: "Fui por primera vez en 1986 como espectadora". Entonces vio Antes que todo es mi dama y un espectáculo de Pepe Estruch, director y pedagogo, al que considera su maestro. De él ya recibió sus enseñanzas en el periodo en que se licenció en interpretación y dirección en la Real Escuela de Arte Dramático de Madrid (RESAD). "A partir de aquel momento me enamoré de La Mancha", dice esta mujer que volvió a ser espectadora de ese festival en muchas ocasiones hasta que llegó a él como primera actriz con El desdén con el desdén, de Agustín Moreto y dirección de Gerardo Malla. Regresó de nuevo como actriz bajo la dirección de Miguel Narros y Andrea D'Odorico en La doble inconstancia y en La discreta enamorada, trabajo éste último por el que recibió el Premio Ágora. En 2001 interpretó el papel de Elvira en el Don Juan de Molière, de Jean-Pierre Miquel, el inolvidable director de la Comedie Française que quiso también que fuera su ayudante de dirección, labor esta última que ella hizo también en el templo parisino. No hay que olvidar que Menéndez es sobrina de Miquel, ya que su padre, el recordado actor Juanjo Menéndez se casó con la hermana de Miquel.

Pero ahí no queda toda su vinculación con el festival de Almagro ya que volvió profesionalmente a él como directora en 2004 con El curioso impertinente, de Guillén de Castro, en un montaje de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC). "Como espectadora, actriz y directora hace que este nuevo cometido sea para mí un honor", señala. "Necesito tiempo para pensar y estudiar una propuesta seria y contundente... y con humor, para presentarla al patronato. Lo que sí tengo claro es que quiero crear la necesidad de que este verano, la cita de Almagro, tanto para profesionales como para espectadores sea imprescindible y que yo pueda hacer el mejor trabajo posible".

Menéndez tiene una fama ganada a pulso de hiperactiva y siempre tiene varios proyectos entre las manos, siempre cuidados. Su carrera ha estado jalonada por grandes autores. ¿Cuáles son los de ahora? "¡Ah, sí!, un Festival Internacional de Teatro Clásico", se ríe a carcajadas y añade "voy a cerrar cosas que tenía arrancadas y me voy a quitar todo porque necesito concentrarme".

En 2009 estrenó como directora un montaje basado en cuentos de Pirandello, Tantas voces, y en la actualidad el Centro Dramático Nacional tiene programada en el Teatro María Guerrero la puesta en escena que ha hecho de Tom Stoppard.

Natalia Menéndez se confiesa enamorada del teatro clásico: "Lo importante es que sea emocionante, inteligente, atractivo y divertido. Me gusta la tragedia, la comedia y lo que sea. No soy mitómana con un autor en particular, ni con un director concreto. Apostaré por todo lo que sienta que pueda ser apetecible y comunique y desde luego la lengua es fundamental, de ahí que habrá un interés especial por el teatro español e iberoamericano y cuidaremos la relación con Europa".

Natalia Menéndez, (Madrid, 1967), es licenciada en Interpretación y en Dirección de Escena por la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid (RESAD). En 1996 comienza su carrera profesional como actriz. Tiene en esta faceta artística una amplia experiencia, destacando la interpretación de textos clásicos como Don Juan de Molière (2003), La doble inconstancia (1995) de Marivaux, La discreta enamorada (1994) de Lope de Vega o El desdén con el desdén (1992) de Agustín Moreto. Varios de estos trabajos, invitada por la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

Comienza su carrera como directora de escena en 1996, acercándose por primera vez a un texto clásico en 2004, con la puesta en escena de Don Juan Tenorio, de Zorrilla, en versión de Yolanda Pallín. En 2007 es invitada a dirigir a la Compañía Nacional de Teatro Clásico El curioso impertinente de Guillem de Castro.

En la actualidad tiene en cartel en el Teatro María Guerrero del Centro Dramático Nacional la obra de Tom Stoppard Realidad.

Es autora, adaptadora y traductora de textos clásicos y contemporáneos. Es cofundadora de la revista Ojalight de la RESAD. Ha impartido cursos de interpretación en la Compañía Nacional de Teatro Clásico y en diversas instituciones culturales.

Ha recibido los siguientes premios:

2006. Premio Chivas a la mejor dirección novel por El invierno bajo la mesa

1996. Premio Ojo Crítico como actriz por La discreta enamorada

1996. Premio Ágora. Festival de Teatro Clásico de Almagro por La discreta enamorada.