Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:

Martirio celebra sus 25 años encima de los escenarios con un disco

El trabajo, grabado en directo, será presentado en el Circo Price de Madrid el próximo domingo

Escondida tras unas gafas oscuras y con el pelo recogido en un moño coronado por peineta, Maribel Quiñones Gutiérrez, Martirio, ha recorrido los escenarios de más de medio mundo durante 25 años. Para celebrar su trayectoria, la música y el éxito nada mejor que un disco en directo: 25 años en directo, grabado en la sala Luz de Gas, en Barcelona, en octubre de 2008. Se trata de un recorrido, en 16 cortes, por su carrera musical, pero reducida a la esencial. Un piano, una guitarra y su voz. El domingo lo presenta en el Teatro Circo Price de Madrid.

-Pregunta: Para celebrar tus 25 años en escena has elegido hacer un disco en directo...

-Respuesta: A mí me apetecía mucho dar las gracias a toda la gente que ha colaborado conmigo, tanto en la imagen como en la música como en el management como en los medios... Y quería celebrarlo haciendo una destilación de las canciones que me han acompañado más. Se han quedado muchísimas en el tintero, pero esas 16 que están en el disco son canciones que han paseado conmigo por el mundo. Quería hacer un abanico de estados de ánimo, poder pasar de una sonrisa a una risa, de una lágrima a un encogimiento, sobre todo poder traspasar y comunicar sentimientos que yo creo que es para lo que estoy aquí.

MÁS INFORMACIÓN

-P: Y has preferido hacerlo más íntimo, sólo acompañada de guitarra y piano...

-R: He elegido solamente el piano y guitarra para hacer una especie de síntesis, muy depurada, con un acompañamiento sencillo, pero a la vez muy rico y muy complejo, porque el piano de Jesús Lavilla es una maravilla y mi hijo Raúl [Rodríguez, guitarra] creo que me acompaña mejor que nadie, a parte de haber producido este disco conmigo. Me parecía que era un formato muy cariñoso, de unos músicos que llevan conmigo mucho tiempo y que hemos tenido la oportunidad de tocar en muchos sitios. Creo que es el momento también, un momento difícil, de crisis, y teniendo la oportunidad de tener estos dos maestros conmigo el mensaje creo que va a llegar mucho más a los corazones y a las barrigas.

-P: Hay dos nombres que sobrevuelan en el disco y que tienen que ver mucho con Martirio: Kiko Veneno y Chano Domínguez.

-R: Kiko Veneno y Chano Domínguez han sido dos puntalitos que me sostienen y me han sostenido y me han ayudado y me han abierto muchos caminos. Ellos están en el disco por supuesto, como hay muchísima más gente: están Son de la Frontera, están todos los músicos que han trabajado conmigo, incluso las colaboraciones que he hecho, que al menos tengo 20 discos de colaboraciones con gente.

-P: Raúl Rodríguez, tu hijo, se ha convertido en un imprescindible...

-R: Raúl hizo conmigo el disco de He visto color, en composición, un disco de sevillanas, y después produjo conmigo Flor de piel y Mucho corazón y esta es la última producción. Yo creo que he estado buscando mucho tiempo mi productor, esa canción que fue la primera que hicimos, y el productor fíjate dónde lo tenía, a mi laíto. Raúl es un grandísimo músico y una persona con un respeto por la belleza y por la verdad muy grande y nos tenemos tantísimo cariño y estamos tan acostumbrados a decirnos las cosas que sentimos que realmente ese cordón umbilical que se establece en el escenario es incomparable, es una emoción enorme.

-P: Uno de los elementos que define la carrera de Martirio es la revalorización de la copla y esa trayectoria la están recogiendo ahora muchos artistas jóvenes... ¿Te sientes reflejada en lo que hacen?

-R: Realmente cuando yo empecé estaba muy asociada a la banda sonora de un Régimen, pero gracias a mucha gente, entre ellos Carlos Cano, bendito sea, también yo y mucha otra gente, la copla ha ido cogiendo en el siglo XXI su lugar y despojándose de todo lo que no fuera la maravillosa calidad que tiene. Y ahora todo el mundo tiene ganas de meterle mano a ese repertorio, desde Miguel Poveda a Plácido Domingo, desde Buika a La Shica, gente de todos los géneros musicales que se están apropiando de un género que tiene que ver con la canción francesa o con el cabaret alemán, con todas las grandes canciones, estándares de jazz, es un tesoro.

La otra mirada a la copla

-P: La versión que haces de La bien pagá le da la vuelta a la historia completamente para convertirse en otra historia...

-P: La Bien Pagá tiene esa cosa de que cuando cambia el protagonista cambia completamente el sentido y le da una vuelta de tuerca de 50 años a las costumbres y eso pasa con muchas coplas cuando trasladas el protagonismo del hombre a la mujer, se vuelve libertaria, como en "yo soy la bien pagá porque mis besos cobré" y ella elige. Es una de las canciones más emblemáticas del mundo, desde los primeros acordes a todo el mundo se le pone la piel de gallina. Hay muchas canciones que son camaleón, realmente se les puede dar la vuelta.

-P: ¿Es importante seguir reivindicando esa libertad de la mujer todavía?

-R: Yo creo que hemos conseguido muchísimas cosas si miramos 25 años hacia atrás, muchísimos derechos. Pero hay que seguir luchando por la independencia, por la autonomía, por la libertad, por la verdad y por darle la mano a esos hombres que quieren crecer con nosotros y juntos construir un futuro mucho más femenino pero con todo el mundo integrado y queriéndose.

-P: El disco es una grabación en directo y ahora vuelves a ponerlo en directo en Madrid...

-R: En el Circo Price, que es para mí maravilloso porque junta en el mismo espacio el teatro, la música y el circo, una cosa que me llena de energía y también de nervios. Vamos a celebrar el cumpleaños con un repaso por toda mi carrera, con Raúl y con Jesús y con muchos amigos que espero que vengan y que todo el mundo salga con una ducha por dentro y que salgan de aquí con ganas de comerse el mundo.