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Un nuevo palo en la rueda de la digitalización de libros de Google

Consumidores exigen a Washington que, en aras de la competitividad, se modifique el acuerdo entre la compañía, autores y editores

La organización de consumidores de Estados Unidos, Consumer Watchdog, ha solicitado mediante una carta enviada el pasado miércoles al Departamento de Justicia de EE UU que se retrase la entrada en vigor del acuerdo sobre digitalización de libros alcanzado por Google y los autores y editores de EE UU. Dicho acuerdo, pendiente todavía de aprobación judicial (previsiblemente en junio), ha sido gestado sin ningún representante del interés público, señala la organización de consumidores.

"Normalmente el Congreso u otros cuerpos legislativos se implican en una transformación de esta magnitud y los intereses de todas las partes se toman en consideración. Como éste no ha sido el caso, se hace aún más importante que el Departamento de Justicia intervenga en el acuerdo propuesto", señala la carta remitida por los consumidores al Gobierno de EE UU.

Desde hace cuatro años el programa Google Books digitaliza y ofrece online fragmentos de libros, algunos protegidos por copyright. El pasado mes de octubre, tras dos querellas, Google llegó a un acuerdo en el que, entre otras cosas, se compromete a adelantar 34 millones de euros en concepto de indemnización para los titulares de los derechos de las obras escaneadas.

El acuerdo también establece la creación de un Registro de derechos sobre libros, una organización sin ánimo de lucro, teóricamente independiente (a cuya creación Google contribuye con millones de dólares), que se encargará de recolectar y distribuir entre los autores y editores el dinero generado por la explotación de las obras en formato digital, sea dicha explotación realizada a través de Google Books, o de cualquier otra compañía que quiera ofrecer obras online.

Consumer Watchdog se queja de que dicho acuerdo, al garantizar que Google gozará en ese Registro de las mismas condiciones que sus posibles competidores, éstos se verán desincentivados a la hora de establecer un servicio alternativo al que el gigante informático lleva años edificando. Google disfruta de igualdad de trato respecto a otros posibles candidatos alternativos en virtud de una cláusula del acuerdo (una herramienta legal llamada cláusula de la nación más favorecida).

Para los consumidores dicha cláusula, que equipara en derechos a Google con posibles competidores de mucho menor tamaño, debe ser eliminada si se quiere incentivar la competencia. Su retirada abriría la puerta a posibles restricciones para Google respecto a compañías más pequeñas. Los consumidores intentan así que pueda haber varias plataformas ofreciendo obras online con la consiguiente variedad de servicios y precios, de cara a los usuarios.

Los libros 'huérfanos'

La otra gran reclamación de Consumer Watchdog versa sobre los llamados libros huérfanos (obras, generalmente antiguas y descatalogadas, de las que no se sabe quién posee los derechos). Los consumidores quieren que la cobertura legal que el acuerdo concede a Google, para protegerlo de posibles acciones adoptadas por titulares de derechos, sea extendida a cualquier compañía que se lance a competir con Google.

El próximo cinco de mayo es la fecha límite para presentar objeciones al acuerdo firmado por Google y los autores y editores de EE UU. Se espera que, antes de esa fecha, otras organizaciones se pronuncien al respecto.