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Los músicos se unen para reclamar a la industria 'royalties' por Internet

Radiohead y Robbie Williams, entre otros, se suman a un grupo de presión creado por el cantante Billy Bragg

Ya ocurrió con actores y guionistas de Estados Unidos: las grandes productoras firmaban acuerdos comerciales con portales de Internet sin que los artistas y creadores vieran un duro. Ahora son los músicos, en este caso los británicos, los que se han unido en un grupo de presión fundado por Billy Bragg para exigir a las discográficas parte del dinero que éstas reciben de grandes portales de Internet a cambio de contenidos. También en Estados Unidos se han dado algunos pasos, aunque a título individual.

Es el caso del rapero Eminen, quien en febrero se querelló contra la discográfica Universal, a la que reclama 1,2 millones de euros en concepto de royalties digitales. No todos los contratos entre artistas y sellos contemplan explicitamente estos derechos generados por la venta de contenidos en tiendas de música en Internet como iTunes; una opacidad legal que los músicos, como antes los actores y guionistas, quieren que acabe.

El debate se centra no sólo en el concepto de royalty digital, también en la cuestión de si las descargas en la Red forman parte de la distribución de una obra, o si son una forma más de la edición (como los cd, los vinilos o los casetes).

Radiohead, Robbie Williams, Iron Maiden, Kaiser Chiefs... son solo algunos de los nombres que se han sumado ya a la Featured Artist Coalition (FAC) cuya primera reunión plenaria se celebra hoy en Londres. Fuentes de la FAC señalan en un comunicado: "por primera vez los artistas tienen una voz colectiva para luchar por leyes y regulaciones efectivas, y por prácticas empresariales equitativas y transparentes".

"La FAC luchará para asegurar que los intereses de los artistas y los admiradores (sin quienes la industria musical no existiría) no se vea menoscabado por pactos firmados bajo cuerda entre corporaciones internacionales", agrega el comunicado.

Los artistas de la FAC se dirigen a fans, a la industria y al Gobierno británico. A los admiradores les piden "una remuneración justa" a cambio de un " extendido acceso" [a los contenidos]; a la industria le exigen "transparencia a cambio de cooperación para la renovación y el crecimiento"; al Gobierno le piden "apoyo" en los esfuerzos para alcanzar estos objetivos.

La junta directiva de la FAC, que parece sacada del cartel de un macrofestival, está formada por David Rowntree (de Blur), Jazzie B (de Soul II Soul), Billy Bragg, Ed O'Brien (de Radiohead), Kate Nash, Mark Kelly (de Marillion) y Master Shortie.

"La revolución digital ha barrido con el antiguo negocio de la música de los sesenta, y ha cambiado para siempre la relación entre artistas y admiradores. Para las compañías que se han ganado la vida sentadas entre ambos, estos tiempos son cada vez más duros, pero para los músico y admiradores esto debería ser una fantástica oportunidad", señala David Rowntree, miembro de la FAC, en un comunicado.

Además de los directivos, se espera que a la reunión de hoy acudan David Gray, Annie Lennox, Nick Mason, KT Tunstall y Robbie Williams.