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La Guardia Civil inspecciona el buque cazatesoros 'Odyssey Explorer'

Es uno de los barcos que supuestamente extrajo monedas de un pecio español hundido.- Esta mañana fue conducido de Gibraltar a Algeciras después de que una juez diese orden de apresarlo

El buque 'Odyssey Explorer', escoltado por una patrullera de la Guardia Civil tras salir de Gibraltar.
El buque 'Odyssey Explorer', escoltado por una patrullera de la Guardia Civil tras salir de Gibraltar. AFP

Los agentes de la Guardia Civil han subido a primera hora de esta tarde a bordo del Odyssey Explorer, atracado en Algeciras desde esta mañana, para inspeccionar el barco, que supuestamente extrajo monedas de un pecio español hundido. El abordaje se ha producido sin ningún problema, a pesar de que el capitán se había negado a que las fuerzas de seguridad accediesen al buque, tal como exigía una juez española; el registro durará toda la tarde del martes.

A las 9.38 de la mañana, el Odyssey Explorer, un buque de 76 metros de eslora y 2.200 toneladas, ha abandonado el puerto de Gibraltar donde permanecía atracado desde hace seis meses. Todos a bordo sabían que no iría muy lejos. Una fragata de la Armada española y una patrullera de la Guardia Civil escrutan desde la distancia las maniobras del Explorer. A las 10.50, cuando el barco ha rebasado las tres millas naúticas, la fragata de la Armada se pone en contacto con el Explorer. Ésta es la conversación:

- "Somos un buque de guerra español, ¿sabe que está usted en aguas españolas?"

- "Estamos en aguas internacionales [el Explorer facilita su posición]"

- "Corrija su posición, o nos veremos obligados a abordarles"

Las malas condiciones meteorológicas, no obstante, desaconsejan una maniobra de abordaje. Las autoridades españolas solicitan hasta tres veces al Explorer que ponga voluntariamente rumbo a Algeciras. La patrullera se aproxima por estribor y la fragata corta el paso al Explorer. A las 11.09 el cazatesoros cede y enfila a puerto español.

A bordo de la nave, los abogados de Odyssey copiaban los datos del cuaderno de bitácora porque cuando la Guardia Civil apresó el Ocean Alert en junio (otro de los barcos de la empresa Odyssey Marine Exoploration, experta en la recuperación de pecios hundidos), se incautó de toda la documentación y los letrados de la compañía no pudieron reconstruir los hechos de dicho apresamiento, según afirman.

Una vez en el dique norte del puerto de Algeciras, el capitán del Explorer ha negado permiso para subir a bordo a la secretaria judicial del juzgado número 3 de la Línea de la Concepción. No obstante, a primera hora de la tarde los agentes de la Guardia Civil han colocado una pasarela y han accedido a cubierta sin problemas; en estos momentos, inspeccionan el buque, un registro que probabalemente durará toda la tarde del martes.

En el barco viajaban periodistas de 10 medios de comunicación, británicos, alemanes y estadounidenses, además de EL PAÍS. El plan de Odyssey era que los medios asistieran a lo que la empresa considera un "abordaje ilegal" de su barco. Tras subir a bordo, los agentes de la Guardia Civil han registrado a los periodistas y han confiscado las tarjetas de memoria de las cámaras fotográficas y las grabadoras de los informadores, que posteriormente han bajado a puerto.

Todo el proceso es orden del juzgado número 3 de la Línea, que investiga si la compañía expolió patrimonio español cuando, el pasado mes de mayo, anunció el hallazgo y recuperación del mayor tesoro recogido en un barco hundido 500.000 monedas de oro y plata de incalculable valor. Se supone que se trata de un barco español hundido en el siglo XIX y que fue hallado en aguas españolas, por lo que el tesoro debía pasar al patrimonio español. La compañía niega este hecho y señala que aún no ha sido posible determinar la identidad del pecio hallado, además de que sostiene que trabajó siempre en aguas internacionales.

500.000 monedas de plata

El pasado mayo, la compañía estadounidense Odyssey Marine Exploration, puntera en la búsqueda de pecios submarinos, anunció el descubrimiento del mayor tesoro encontrado hasta entonces en el fondo del mar: 500.000 monedas de plata y oro procedentes de un barco de la época colonial, rebautizado por la compañía con el nombre en clave de Cisne Negro. El anuncio no gustó al Gobierno español que sospecha que la empresa podría haber expoliado uno de los cientos de pecios españoles que se encuentran en fondo del océano Atlántico, frente a las costas del Algarve.

"Meramente judicial"

Por otra parte, el diputado socialista Salvador de la Encina, ha enmarcado estos hechos en el ámbito "meramente judicial", informa Cándido Romaguera. De la Encina pide que la operación no "enturbie" las relaciones entre España, Reino Unido y Gibraltar.

Además, los ecologistas de Verdemar, por boca de su portavoz, Antonio Muñoz, ha saludado la operación y, aunque ha considerado que el registro de la nave "no servirá de nada" respecto al caso del tesoro de 500.000 monedas de plata, sí será un ejemplo para disuadir a otros cazatesoros que faenan por la zona.