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Antonio Banderas y Jonny Depp, rumbo a 'Sin City'

Se estrena en EE UU 'Grindhouse', el festival sangriento de Tarantino y Rodríguez

Con el rodaje de la segunda entrega a punto de dar el pistoletazo de salida en apenas un par de meses, Robert Rodríguez ya tiene listo el guión de Sin City 3 y parece que ya ha elegido quienes serán sus dos protagonistas. El director mexicano ya está con la vista puesta en la que será la tercera película de la saga basada en el cómic de Frank Miller -concretamente en la historieta Ida y vuelta al infierno (Hell and back), la última publicada hasta el momento- y que quiere que protagonicen Antonio Banderas y Jonny Depp.

Rodríguez ha revelado que Depp ya estuvo muy cerca de participar en la primera película dando vida a Jackie Boy, el papel que interpretó Benicio del Toro, pero estaba rodando Libertine en Europa y no fue posible. "Pero hay un papel mejor para él en Ida y vuelta al infierno , ha dicho el director. Y es que la intención de Rodríguez es que Depp encarne al protagonista de la historia, Wallace, un pintor y ex-marine drogadicto que revolverá cielo e infierno para recuperar a Esther, la mujer de sus sueños.

Anoche, Robert Rodríguez y Quentin Tarantino estrenaron en Estados Unidos Grindhouse, sumando así a la cartelera una buena dosis de sangre y vísceras. En Hollywood se teme una regulación a tanta violencia en el cine. Lo de estos dos realizadores es pura devoción, con una carrera marcada tanto por su calidad como por su exagerada violencia. Títulos como El mariachi o Sin City, en el caso de Rodríguez, y Pulp Fiction o Kill Bill para Tarantino así lo atestiguan. Y Grindhouse no iba a ser menos.

El trabajo al alimón de los dos cineastas y amigos revive en su estreno mundial en el antiguo teatro Orpheum de Los Ángeles el sabor de los programas dobles de películas de serie B más recordadas por su violencia gratuita que por la profundidad de sus historias. Ninguno de ellos se disculpa de sus intenciones en un filme donde, por ejemplo, los genitales de Tarantino se desintegran encámara, víctima de una plaga mortal que le convierte en un zombi en Planet Terror, el segmento de Rodríguez. O donde la bellísima pierna de Sydney Tamilia Poitier (hija del actor Sidney Poitier) sale disparada por la ventana de su automóvil en Death Proof, el segmento rodado por Tarantino.

"Grindhouse es un homenaje a las películas que amo desde hace décadas y que por lo general han pasado desapercibidas y fueron olvidadas", ha dicho Tarantino en un comunicado antes del estreno. Sin embargo, el filme llega en un momento que no pasa inadvertido ni en Hollywood ni entre los que desde la esfera política se preocupan por la moral del medio y su impacto en los más jóvenes. Grindhouse anuncia un festival sangriento que se distribuirá por todo Estados Unidos el próximo 6 de abril pero que a la hora de horrorizar al espectador se encontrará con una fuerte competencia.

Preocupación en Hollywood

Las vallas publicitarias de Los Ángeles son testigos mudos de los calderos de sangre que Hollywood está dispuesto a volcar sobre sus espectadores en las próximas semanas. Hace siete años, los llamamientos a un control gubernamental cedieron en favor de una autorregulación dentro de la industria. En esta ocasión el nuevo informe llega en un momento más delicado, dada la proximidad de las elecciones y el florecimiento del género.

Según subrayan los comentaristas cinematográficos, en estos siete años el florecimiento del género es mayor que nunca tras éxitos como los que consiguieron Saw en 2004 o Hostel un año después. Son películas baratas de producir, sin estrellas ni grandes efectos especiales pero capaces de convocar a sus seguidores. Sólo necesitan ingentes cantidades de sangre, vísceras y un montaje impactante capaz de hacer saltar en la butaca hasta a los adolescentes, público al que mayormente van dirigidas y que semana a semana llena los cines. A la espera de los resultados del informe, son muchos los que empiezan a distanciarse de estas críticas.

Hilary Swank, dos veces ganadora del Oscar como mejor actriz y protagonista de The Reaping, se ha preocupado de puntualizar que su filme no es tanto de horror como un "thiller sobrenatural". Y el equipo de Grindhouse se distancia de la brutalidad realista de otros filmes describiendo su violencia como "irreal", "grotesca" y dirigida a un público que entenderá "el guiño". Lo que no especifica es que entre los anuncios de películas no existentes que pueden verse en "Grindhouse", los hay rodados por Eli Roth o Rob Zombie.