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El Prado desvela en una exposición los secretos ocultos de los grandes maestros de la pintura

'El trazo oculto. Dibujos subyacentes en la pintura de los siglos XV y XVI' muestra como, a través de técnicas de reflectografía infrarroja se pueden ver los dibujos ocultos de 200 obras

Las técnicas de trabajo, la elaboración de las composiciones, las dudas, los arrepentimientos, la confirmación de autorías de artistas de los siglos XV y XVI, que han pintado algunas de las obras más relevantes del Prado, se desvelan en la exposición El trazo oculto. Dibujos subyacentes en la pintura de los siglos XV y XVI. Nuevas técnicas de reflectografía infrarroja han permitido sacar a la luz con claridad y nitidez los dibujos subyacentes de 200 obras de las que se han seleccionado para la exposición 17, entre las que se encuentras pinturas de El Bosco, Botticelli, Rafael o Fernando Gallego, que se muestran junto a sus correspondientes imágenes infrarrojas.

Estas imágenes se han situado en grandes paneles iluminados en un interesante y didáctico montaje que suma un atractivo más a una muestra en la que se que combina el interés científico con la belleza oculta de las obras y en la que se pone de relieve las interesantes transformaciones realizadas por sus autores.

La muestra, en dos partes

La exposición se articula en dos secciones, en la primera de las cuales se explica las técnicas del dibujo subyacente que se pueden observar bajo la superficie pictórica de los cuadros -pincel, estarcido, cuadrícula, piedra negra, carboncillo, punta de plata- así como los cambios que se producen en las obras entre el proyecto de diseño y su realización pictórica.

La segunda sección muestra las imágenes de la investigación en grandes retroiluminados exhibidos junto a las pinturas, dando a conocer la belleza y sutileza de los dibujos subyacentes de obras como La Sagrada Familia de la Perla. Sobre ella, el estudio publicado en el catálogo de la exposición por Carmen Garrido, directora científica del proyecto junto a Gabriele Finaldi, indica que "parece claro que el dibujo sí pertenece al maestro", ya que históricamente se ha considerado, y en esta tabla aceptado, la participación del taller de Rafael, y en particular de Giulio Romano, en las obras del periodo final del maestro.

Colaboración con Italia

El proyecto que ha dado lugar a esta exposición se inició en el año 2002 por el Gabinete de Documentación Técnica del Prado y es fruto de la colaboración con el Laboratorio de Metrología Optica para el Diagnóstico de los Bienes Culturales, perteneciente al Instituto de Física Aplicada de Milán. Han participado también la Galleria degli Uffizi de Florencia y la Academia Carrara, de Bergamo.

Durante la presentación de la muestra, que contó con la presencia de Santiago Fisas, consejero de Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid, que ha colaborado en la organización, el director del Museo del Prado ha afirmado que se trata de una de las pocas veces en las que "la vida privada del museo aflora a la superficie".

El trabajo realizado "tiene la virtud de enseñar a mirar en una nueva manera de hacer la historia del arte", comentó Miguel Zugaza para quien "resulta algo milagroso" poder contemplar los trazos ocultos de los grandes maestros, quienes, según Gabriele Finaldi, "en ningún momento hubieran podido pensar que se podrían volver a ver sus dibujos, los secretos de sus obras".

Además de la valiosa información que aportan los dibujos para una mejor comprensión de la personalidad artística de cada pintor, en algunos casos relativos a la pintura de los siglos XV y XVI, "las imágenes reflectográficas constituyen el único modo de conocer la forma de dibujar de algunos artistas de los que no se conservan dibujos sobre papel, como es el caso de Roberto Campin, Memling o Pedro Berruguete", ha comentado Finaldi.