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LUTO EN LA LETRAS GALLEGAS

Carlos Casares, enterrado en Nigrán entre el unánime reconocimiento

Cientos de personas de todos los sectores e ideologías despiden al presidente del Consello de Cultura Galega

Nigrán (Pontevedra)

Cientos de personas, entre las que destacaban políticos, intelectuales y empresarios, han despedido hoy con los sones de una alborada y un sonoro aplauso a Carlos Casares, escritor y presidente del Consello da Cultura Galega, que ha sido enterrado esta mañana en el cementerio de San Félix de Nigrán (Pontevedra).

Los máximos dirigentes de los partidos políticos gallegos, algunos compañeros de la primera legislatura del Parlamento de Galicia, intelectuales, empresarios, editores y periodistas, amigos y vecinos de Xinzo o el Val Miñor, se han reunido para tributar el último adiós a uno de los más significativos representantes del mundo intelectual de Galicia en las últimas dcadas. "Todos somos deudores de Carlos", ha afirmado el padre Constantino, quien ha celebrado los oficios religiosos.

"Era un hombre que unía y no separaba, y abría puertas y no las cerraba, también la gente del pueblo apreciaba su sensibidad y humanidad", ha explicado el catedrático y presidente de la Real Academia Galega, Xosé Ramón Barreiro, para justificar la unión de representantes de diferentes ideologías, profesiones y condición social en tan solemne acto.

El féretro de Carlos Casares, que falleció ayer a las siete de la mañana de un infarto de miocardio, ha llegado al cementario de Nigrán a las 13.25 horas, portado por amigos como el editor Bieito Ledo, el catedrático Barreriro, y empresarios como Ramón Castromil o Manuel Rodríguez.

Minutos después ha sido enterrado en un nicho facilitado por el Ayutamiento de Nigrán -municipio donde fijó su residencia hace más de veinte años- cubierto con una bandera de Galicia y con los sonidos de la alborada de una gaita gallega.

Multitudinaria despedida

Entre los asistentes destacaba la presencia de los conselleiros Jaime Pita, Xosé Cuiña, Celso Currás, Jesús Pérez Varela y Juan Miguel Diz Guedes, así como del delegado del Gobierno, Arsenio Fernández de Mesa, del portavoz del BNG, Xosé Manuel Beiras, y del secretario general de los socialistas gallegos, Emilio Pérez Touriño.

Por su parte, la corporación municipal del Ayuntamiento orensano de Xinzo de Limia, del que era natural Carlos Casares, ha acudido en pleno al sepelio. También han asistido los rectores de las universidades de Vigo y A Coruña, Domingo Docampo y José Luis Meilán; el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez; el director adjunto de Caixanova, José Luis Pego, y empresarios, editores y directivos de medios de comunicación.

Con la pérdida de Casares desaparece la célebre tertulia de la cafetería Monterrey, de Baiona (Pontevedra), donde se daban cita todos los veranos el propio escritor, Gonzalo Torrente Ballester y algunos amigos más, como Miguel Viqueira.

Una solemne misa funeral en el compostelano templo de Santo Domingo de Bonaval, que acoge el Panteón de Gallegos Ilustres, cerrará mañana, a las 19.00 horas, los actos fúnebres en honor de Casares.