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Muere César Nombela, un “científico cristiano” discípulo de Severo Ochoa

El microbiólogo, expresidente del CSIC, defendió la prohibición del aborto desde los comités de bioética del Gobierno y se enfrentó a la catástrofe de Aznalcóllar

Muere César Nombela
El microbiólogo César Nombela en 2013, en la sede madrileña de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de la que era rector.cristóbal manuel
Manuel Ansede

El microbiólogo César Nombela Cano, nacido en el pueblo toledano de Carriches (Toledo) hace casi 76 años y discípulo del nobel Severo Ochoa, ha fallecido esta madrugada, según ha confirmado su familia. Nombela fue presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) entre 1996 y 2000, una etapa en la que lideró la respuesta técnica a uno de los mayores desastres medioambientales en la historia de España: la riada de lodos tóxicos en el entorno de Doñana tras la rotura de una balsa minera de la multinacional sueca Boliden en Aznalcóllar (Sevilla). Un centenar de científicos del CSIC colaboró en la respuesta a la catástrofe en los primeros días.

Nombela trabajó como investigador posdoctoral entre 1972 y 1975 en Estados Unidos, donde compartió laboratorio en la Universidad de Nueva York con el bioquímico hispanoestadounidense Severo Ochoa, que había ganado el Premio Nobel de Medicina en 1959 tras descubrir los mecanismos moleculares de la síntesis del ADN y el ARN. En 1975, Nombela ganó por oposiciones una plaza en el Instituto de Microbiología Bioquímica del CSIC y, seis años más tarde, obtuvo la cátedra de Microbiología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid. Su investigación se centró en el estudio de microorganismos, en los que investigó los factores de virulencia y aplicaciones como la producción de fármacos biotecnológicos.

El microbiólogo, que se definía a sí mismo como “un científico cristiano”, presidió el comité asesor de ética científica del Gobierno entre 2002 y 2005, durante la última época de José María Aznar, y se mostró contrario a la interrupción voluntaria del embarazo, incluso en casos de malformación del feto. “El reconocimiento de la vida de todos, incluidos los no nacidos, es un imperativo ético”, afirmó en un voto discrepante al dictamen del comité de bioética sobre la reforma de la ley del aborto en 2009, ya con el socialista José Luis Rodríguez Zapatero en el poder.

El investigador también era reticente a la investigación con células madre derivadas de embriones humanos sobrantes de las clínicas de fertilidad. “El embrión humano debe protegerse. Tengo una especial sensibilidad con la necesidad de proteger la vida humana”, afirmó en 2002. En una conferencia en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo —de la que fue rector entre 2013 y 2017—, Nombela aseguró que quería mantener vivo “el diálogo entre ciencia y religión, dos senderos para saciar la búsqueda de la verdad”.

El expresidente del CSIC fue promotor en 2009 de la llamada Declaración de Madrid, un documento que pretendía fundamentar en la ciencia el rechazo al aborto. El manifiesto se topó inmediatamente con un contramanifiesto, titulado En contra de la utilización ideológica de los hechos científicos, en el que algunos de los principales investigadores de España exigían “evitar que se confunda a la sociedad contaminando problemas de carácter social, y por lo tanto de convivencia, con argumentos a los que la ciencia no otorga legitimidad”.

Multitud de colegas han lamentado este viernes la muerte de Nombela, como el microbiólogo Víctor de Lorenzo, del Centro Nacional de Biotecnología. “César fue un gran investigador, una persona cercana y honesta y, posiblemente, el mejor presidente que ha tenido el CSIC. Tuvo que lidiar con la crisis de Aznalcóllar y fue castigado por unos y por otros por liderar la respuesta científica”, ha señalado De Lorenzo en sus redes sociales. La secretaria general del Partido Popular, Cuca Gamarra, también ha reaccionado ante el fallecimiento de Nombela, “un científico de referencia internacional que trabajó infatigablemente por potenciar la investigación y la ciencia, especialmente desde el CSIC, y que no dudaba en enseñarnos a todos a través de sus numerosos artículos para hacer de España un país mejor”.

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Sobre la firma

Manuel Ansede
Manuel Ansede es periodista científico y antes fue médico de animales. Es cofundador de Materia, la sección de Ciencia de EL PAÍS. Licenciado en Veterinaria en la Universidad Complutense de Madrid, hizo el Máster en Periodismo y Comunicación de la Ciencia, Tecnología, Medioambiente y Salud en la Universidad Carlos III

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