Los “reticentes radicales” a vacunarse de la covid bajan a solo un 4% en diez meses en España

Un 87% de la población muestra su total confianza en la inmunización contra el coronavirus, según un estudio de la Fecyt

El ministro de Ciencia, Pedro Duque, durante la presentación del último estudio de la Fecyt.
El ministro de Ciencia, Pedro Duque, durante la presentación del último estudio de la Fecyt.

Un 87% de los españoles no tiene duda alguna de las vacunas contra la covid. El 13% restante muestra algunas reticencias, pero los más “radicales”, aquellos que se posicionan en la menor escala de confianza y se niegan a ponérsela, han descendido: en julio del año pasado eran un 33% de los reticentes y han pasado a ser solo un 4% en mayo, según el último estudio sobre la evolución de la percepción social ante la covid realizado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), dependiente del Ministerio de Ciencia. Josep Lobera, profesor de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid, ha avanzado estos datos, llegados el pasado fin de semana y aún sin publicar, durante la presentación de la décima Encuesta de Percepción Social de la Ciencia, un estudio más amplio, también de la Fecyt y del que Lobera es codirector científico.

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El pasado verano, cuando aún no había comenzado la vacunación en España, un tercio de la población mostraba sus recelos, principalmente por su rechazo a ser los primeros y por considerar que la rapidez en el desarrollo de las dosis generaba inseguridad. “A partir de las imágenes de la vacunación en Reino Unido”, según explica Lobera, el número de “reticentes radicales” bajó en enero y solo nueve de cada cien recelosos se mostraba totalmente en contra de la inmunización. Los datos de mayo, que están pendientes de publicación, pero han sido adelantados por Lobera, muestran que ahora solo cuatro de cada 100 personas que muestran cautelas ante las vacunas responden que no se las pondrían de ninguna manera.

“Seguimos estando en una situación volátil”, advierte Lobera. Cualquier incidencia de efectos adversos o la polémica sobre la doble vacunación con marcas diferentes puede hacer variar la percepción. Sin embargo, la tendencia de la confianza española sobre las vacunas sigue siendo muy alta, como demuestra que 87 de cada 100 españoles se ha inmunizado o lo hará sin ninguna duda.

El 84% cree que el cambio climático es muy o bastante grave. Los encuestados admiten que la forma de consumir está detrás de este fenómeno y la mitad ha cambiado sus hábitos

El avance de los datos se ha enmarcado en la presentación de los resultados de la última Encuesta de Percepción Social de la Ciencia, elaborada a partir de 7.953 entrevistas distribuidas en cada comunidad autónoma sobre mayores de 15 años y con cinco o más años de residencia en España.

El estudio muestra que la ciencia es un asunto de interés para el 14% de la población, a niveles semejantes que la economía (16%), la educación (15%) y el medio ambiente (10%). Entre los asuntos más importantes destaca el cambio climático: el 84% lo cree muy o bastante grave, los encuestados admiten que la forma de consumir está detrás de este fenómeno y la mitad ha cambiado sus hábitos. Un 47% ha participado en alguna forma de protesta y el 20% ha firmado a favor de acciones para paliar el calentamiento global.

“Vemos preocupación y la mitad afirma que ha dejado de comprar determinados productos por razones éticas o ecológicas”, destaca Lobera. El ministro de Ciencia, Pedro Duque, que ha participado en la presentación del estudio, se suma al 45% que cree que el cambio climático se soluciona mucho o bastante con ciencia y tecnología.

El 49% de los encuestados cree que la experimentación con animales para fines médicos tiene muchos o bastantes beneficios frente al 41% que considera que tiene las mismas categorías de riesgos

También se ha incluido, por primera vez, una pregunta sobre la experimentación con animales para fines médicos. El 49% de los encuestados creen que tiene muchos o bastantes beneficios frente al 41% que considera que tiene las mismas categorías de riesgos.

Un aspecto destacado de la encuesta es la evolución de la percepción de pseudoterapias sin evidencia científica. Aunque uno de cada seis españoles (17%) aún dice confiar en los efectos beneficiosos de la homeopatía, esta proporción es ocho puntos porcentuales menor que la registrada hace dos años. El 11% aún confía en el reiki (imposición de manos para canalizar energías), cinco puntos porcentuales menos que hace dos años.

Baja la confianza en las pseudoterapias, pero sube su uso

Josep Lobera también matiza este dato. “La confianza baja, pero sube la gente que asegura haberlas usado”. El incremento se registra en aquellos que utilizan las pseudoterapias como método complementario y no sustitutivo. El mayor uso es para el dolor (49%) y el estrés o la ansiedad (20%). Sin embargo, el 1% declara haber eludido tratamientos médicos contra el cáncer y haber recurrido a métodos no científicos.

Para Duque, “lo más importante es que no hay más personas que vayan a sustituir el antibiótico por el ‘cura sana”. “Pero sí es preocupante”, añade, “que un 1% de personas hayan sido engañadas para creer que pueden curar una dolencia grave con algo sin evidencia científica. Son pocos, pero hay que seguir trabajando”.

Lo más importante es que no hay más personas que vayan a sustituir el antibiótico por el ‘cura sana’. Pero sí es preocupante que un 1% de personas hayan sido engañadas para creer que pueden curar una dolencia grave con algo sin evidencia científica
Pedro Duque, ministro de Ciencia

En cuanto al gasto español en ciencia, Rosa Capeáns, directora de Cultura Científica y de la Innovación de Fecyt, destaca que “el 66% de los encuestados cree que España está más retrasada que la media europea” en cuanto a inversión científica, una brecha que el 85% cree que el Gobierno debe corregir. Sin embargo, a la pregunta si estaría dispuesto a realizar una aportación altruista a la ciencia, solo el 27% de los encuestados responde de forma afirmativa mientras el 31% asegura que quiere, pero no puede, y un 31% rechaza tajantemente esta posibilidad.

Duque lamenta la falta de tradición en España de canales de inversión desinteresada en ciencia, en contraposición a lo que sucede en Estados Unidos, donde algunas instituciones recaudan hasta mil millones. En este sentido, el ministro se ha preguntado por qué no hay una casilla en la declaración de la renta para la ciencia, como existe para la Iglesia u otras entidades de interés social. El representante del Gobierno destaca que, pese a las dificultades de financiación, “la calidad de la producción científica española es muy comparable a la del resto de Europa”. “Con una financiación nueva, que llegará pronto, conseguiremos darle la vuelta”, asegura.

Agencia espacial española

En relación con las inversiones públicas, Duque se ha referido a la agencia espacial española anunciada por el director del Gabinete del Presidente del Gobierno y secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Iván Redondo: “En este momento han variado las circunstancias. Siempre he dicho que serviría en el caso de que existiesen varias fuentes de financiación que habría que coordinar. En este momento, estamos ahí. Va a aumentar la financiación y tendría sentido. Ya lo estábamos poniendo en documentos desde principios de año. Crearemos una hoja de ruta con el mínimo trastorno a las cuentas públicas. Después entraremos en el debate sobre la estructura. El momento es positivo después de 20 años. Al incrementarse la actividad y haber en ciernes proyectos nacionales, es el momento de plantearse la agencia”.

La Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE), principal entidad de esta industria, ha respaldado la creación de la agencia, que ha considerado “una aspiración del sector de siempre” y que se recogió en 2019 de forma explícita en la Agenda Sectorial de la Industria Espacial Española.

Los empresarios defienden que no es solo una actuación emblemática, sino también estratégica: “Al espacio le corresponde una política de Estado que simbolizaría la agencia espacial española. Además, esta facilitaría la definición e implementación de una verdadera política nacional y la gestión y defensa de los intereses nacionales e industriales, que se desarrollan en un entorno internacional complejo, competitivo y muy exigente que incluye un buen número de organizaciones y agencias internacionales”. “La agencia espacial española dotaría de mayor coherencia a la interlocución exterior y a la acción del conjunto de las administraciones públicas en materia espacial”, sostienen.

TEDAE recuerda que Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Bélgica, Portugal, Polonia, Suecia, Suiza, Austria y Rumanía cuentan con modelos de agencia adecuadas a la capacidad industrial, a la estrategia política y al potencial inversor de cada país.

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Sobre la firma

Raúl Limón

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, máster en Periodismo Digital por la Universidad Autónoma de Madrid y con formación en EEUU, es redactor de la sección de Ciencia. Colabora en televisión, ha escrito dos libros (uno de ellos Premio Lorca) y fue distinguido con el galardón a la Difusión en la Era Digital.

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