La crisis del coronavirus

“No se entiende muy bien cómo se decide el precio de una vacuna”

El presidente de la farmacéutica AstraZeneca en España asegura que su empresa no ganará dinero durante la pandemia con las ventas de la inyección de Oxford

Ricardo Rafael Suárez, presidente de AstraZeneca en España, fotografiado este martes en sus oficinas de Madrid.
Ricardo Rafael Suárez, presidente de AstraZeneca en España, fotografiado este martes en sus oficinas de Madrid.santi burgos

Muchos expertos hablan ya de la luz al final del túnel. La Universidad de Oxford y la farmacéutica británica AstraZeneca anunciaron este lunes los resultados preliminares de su vacuna experimental contra la covid: una eficacia de entre el 62% y el 90% en función de la dosis, sencilla conservación en el frigorífico, ausencia de efectos adversos graves y todo ello por apenas tres euros cada pinchazo, un precio entre cinco y siete veces inferior al de las inyecciones de las empresas estadounidenses Pfizer y Moderna. La farmacéutica europea ha asegurado que no obtendrá beneficios con su vacuna durante la pandemia.

El presidente de AstraZeneca en España, el químico estadounidense Ricardo Rafael Rick Suárez, de 48 años, recibe a EL PAÍS en una sala de su cuartel general madrileño, con unas espectaculares vistas a los cuatro rascacielos construidos en la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid. Este martes, Médicos Sin Fronteras ha puesto en duda la promesa de precios “sin ánimo de lucro” de AstraZeneca y ha pedido a la empresa que demuestre sus intenciones haciendo públicos sus costes de producción. Suárez, de madre colombiana y padre cubano, insiste en una idea: “AstraZeneca es parte de la solución”. La farmacéutica, con 70.000 empleados en el mundo, tuvo el año pasado unas ventas globales de unos 20.000 millones de euros, gracias a medicamentos contra el cáncer, el asma y la diabetes.

Pregunta. El Gobierno español ha asegurado que la vacuna de Oxford y AstraZeneca costará 2,9 euros por dosis. ¿Va a costar 2,9 euros por dosis?

Respuesta. Depende, porque en cada país el contrato es un poco diferente. Lo que nosotros hemos dicho desde el principio, y es nuestro compromiso, es que no tenemos ánimo de lucro. El cálculo [del precio] puede ser diferente en cada país, en función de los sistemas que haya que utilizar para apoyar la distribución. Pero en AstraZeneca estamos comprometidos a hacerlo sin ánimo de lucro durante la pandemia.

P. ¿Qué significa “sin ánimo de lucro”?

R. Estamos utilizando nuestros recursos, con una inversión de más de 1.000 millones de dólares en investigación, para asegurar que esta vacuna puede salir adelante. Cuando se ponga una vacuna, AstraZeneca no recibirá beneficios por esa vacuna.

“Cuando se ponga una vacuna, AstraZeneca no recibirá beneficios por esa vacuna”

P. La agencia pública estadounidense Barda dio 1.000 millones de dólares a AstraZeneca para el desarrollo de la vacuna de Oxford. Otras instituciones también han invertido millones. Esta vacuna tiene más dinero público que privado, ¿no?

R. Yo no conozco el balance del dinero, pero sí sé que AstraZeneca ha invertido más de 1.000 millones de dólares en la investigación. Y eso sin contar las miles de personas que están trabajando en AstraZeneca para apoyar el trabajo de suministro y distribución.

P. La empresa estadounidense Moderna también ha recibido mucho dinero público, pero mantienen el ánimo de lucro y su vacuna cuesta 21 euros. Es chocante que vacunas que han recibido tanto dinero público sean tan caras.

R. Habría que ver cómo han decidido sus precios esas compañías. Yo podría contestar si tuviese más información sobre sus acuerdos. En cualquier caso, yo estoy en una compañía que ha decidido hacerlo sin ánimo de lucro. Estoy muy orgulloso.

P. Médicos Sin Fronteras ha puesto en duda la declaración de “sin ánimo de lucro” de AstraZeneca, porque según algunos contratos firmados ustedes pueden cobrar hasta un 20% más del coste de producción.

R. Se habla del 20% porque se han visto contratos donde ese 20% es un número que se dio para cubrir los costes de fabricación y las inversiones que AstraZeneca tiene que hacer para traer la vacuna al mercado lo más rápido posible. AstraZeneca se ha comprometido a no tener ánimo de lucro. Además, hemos decidido asegurarnos de que este producto se ofrece sin ánimo de lucro a perpetuidad en los países de bajos ingresos. Ese es nuestro compromiso.

P. Médicos Sin Fronteras también asegura que AstraZeneca ya ha fijado el momento en que terminará el compromiso de no lucrarse en los países de ingresos altos: julio de 2021. ¿A partir de entonces se replantearán los precios?

R. Eso no se puede confirmar. Sinceramente, nosotros ahora estamos concentrados en asegurar que la vacuna que se presentó este lunes llegue al mercado lo antes posible. No estamos trabajando en ver cuándo va a ser el periodo que se considere pospandemia.

P. ¿Cómo es posible que la vacuna de AstraZeneca cueste menos de tres euros por dosis, la de Pfizer llegue a 15 euros y la de Moderna alcance los 21 euros?

R. Esa pregunta habría que hacérsela a los competidores. Yo he pasado una gran parte de mi carrera profesional en temas de acceso [a los medicamentos] en EE UU y no se entiende muy bien cómo se decide el precio de un producto. Para nosotros es muy sencillo: no tenemos ánimo de lucro. No sé qué razones están compartiendo nuestros competidores.

“Nos hemos comprometido a producir 3.000 millones de vacunas [en 2021]”

P. ¿Le parece inmoral tener ánimo de lucro durante una pandemia?

R. No puedo hablar en nombre de AstraZeneca, pero la compañía ha decidido que tenemos una oportunidad para afrontar la pandemia con nuestra experiencia, nuestros recursos y nuestra colaboración con Oxford. Nos hemos comprometido a producir 3.000 millones de vacunas [en 2021]. Para nosotros, el acceso equitativo en todo el mundo es una de las cosas más importantes. Y la única manera de lograrlo era no tener ánimo de lucro.

P. Usted, como ejecutivo de AstraZeneca, ¿se sentiría cómodo vendiendo la vacuna por un precio siete veces superior?

R. Como ejecutivo, creo que lo mejor que podemos hacer es invertir para afrontar esta pandemia de la manera que lo ha hecho AstraZeneca: sin ánimo de lucro.

P. Hay una eterna sospecha sobre las grandes farmacéuticas: muchas veces son vistas como empresas malvadas que lo que quieren es ganar dinero con la salud de los demás. Los ejecutivos de Pfizer y Moderna vendieron sus acciones justo el día que anunciaban buenos resultados sobre sus vacunas y ganaron millones de dólares. ¿Cómo ve usted esto?

R. Yo no represento lo que hicieron esos ejecutivos ni tengo comentarios, porque son decisiones que ellos tomaron y yo no sé por qué las tomaron, pero a lo mejor tienen sus razones. Mi punto de vista es que, como empresa farmacéutica, tenemos que enseñar a los ciudadanos que somos parte de la solución. Queremos ayudar, porque tenemos la ciencia, la innovación y los recursos para hacer todo lo posible para afrontar esta pandemia. AstraZeneca es parte de la solución.

“Como empresa farmacéutica, tenemos que enseñar a los ciudadanos que somos parte de la solución”

P. El cálculo de la eficacia del 90% de su vacuna, con el régimen de media dosis primero y una dosis completa después, se obtuvo a partir de un análisis de unas 2.700 personas. El cálculo de la eficacia del 62%, con dos dosis enteras, procede de otro análisis con casi 9.000 personas. La cifra del 90% tiene menor potencia estadística. ¿Qué pasa si a medida que se van conociendo más datos la eficacia no es del 90%, sino que se acerca más al 60%?

R. Eran menos participantes, 2.741 exactamente, pero el resultado del 90% es estadísticamente significativo y nos da la confianza de que esto no es por casualidad. Los datos que hemos compartido son del día 4 de noviembre. Van a empezar a llegar más datos y vamos a aprender mucho más. Vamos a estudiar este régimen de dosis en algunos de los ensayos clínicos que tenemos en otros países. Lo importante no es solamente el porcentaje de eficacia. No estamos hablando de la importancia de que cuando llegue la vacuna habrá que utilizarla. Vamos a trabajar con los Gobiernos para garantizar que las personas tengan confianza, que no tengan miedo a la vacuna, que se vacunen, porque así es como vamos a cambiar la situación y llegar a una normalidad nueva que todos estamos esperando.

P. Usted estudió Química y Sociología. La vacuna no vale para nada si nadie se la pone. ¿Le preocupa que haya gente que rechace la vacuna, por ejemplo porque está elaborada con un virus de chimpancé?

R. Sí, me preocupa. Yo estudié sociología médica: la relación entre el paciente y el médico. Lo que me encanta es que en España esta relación es muy fuerte, no como en otros países. Como sociólogo, es increíble lo que tenemos en España. Es muy importante que los médicos ayuden a entender que hay más riesgo en no recibir una vacuna que en recibirla.

P. Con el máximo interés de la sociedad por las vacunas experimentales contra la covid y la hiperatención de los medios de comunicación, se informa de cualquier efecto adverso grave en los ensayos clínicos y se crea un caldo de cultivo perfecto para los antivacunas.

R. Es un asunto muy complicado. El tema de la vacunación es muy personal. Yo seré el primero en la fila para vacunarme, para mostrar a todo el mundo que conozco que es algo que debemos hacer por el bien de la sociedad. Respecto a estas situaciones que se observan en cualquier ensayo clínico, ya sabemos que con unos 20.000 participantes no hemos tenido ni hospitalizaciones ni enfermos durante este periodo. Sabemos que cuando un tratamiento llega al mercado es posible que tenga un efecto adverso, pero no podemos olvidar el gran número de personas que están siendo beneficiadas por los medicamentos.

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