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La empresa alerta sobre la inestabilidad en Cataluña

Un informe elaborado por PWC concluye que se ha producido “cierta pérdida de oportunidades que, en un futuro próximo, pueden acarrear consecuencias negativas severas”

Josep Sánchez Llibre, Gonzalo Sánchez, Nadia Calviño, Àngels Chacón, Javier Faus y Ignacio Marull.
Josep Sánchez Llibre, Gonzalo Sánchez, Nadia Calviño, Àngels Chacón, Javier Faus y Ignacio Marull. efe

Los empresarios catalanes demandan “estabilidad política”. Llevan tiempo haciéndolo y ahora la consultora PwC ha puesto esa petición negro sobre blanco en un informe tras entrevistar a decenas de ejecutivos de diversos sectores económicos. Afirman que el “conflicto político” en el que está inmersa Cataluña, sumado al contexto de desaceleración, ha llevado a “cierta pérdida de oportunidades que, en un futuro próximo, pueden acarrear consecuencias negativas severas”.

El empresariado está dividido en algunas interpretaciones, como el impacto de la fuga de sedes sociales. Pero en otros factores el consenso es mayor y las consecuencias, piensan, impactarán directamente en la evolución de la economía catalana. Se refieren al futuro Gobierno del Estado, pero también a cuestiones más domésticas de Cataluña. La evolución del Ejecutivo autonómico, la posibilidad de que haya elecciones, la falta de actividad legislativa en el Govern y el Parlament... y todo ello genera “inseguridad entre el empresariado” y que Cataluña haya dejado de crecer a ritmos superiores que España.

Y lo que es peor, a tenor de lo que recoge el resumen ejecutivo del informe, titulado Temas candentes de la economía catalana: “Estas incertidumbres, y en particular la crisis política catalana, han afectado a la inversión directa extranjera en Cataluña, y han frenado algunos proyectos logísticos y estratégicos”, según algunos empresarios. Mientras no se resuelvan las incógnitas, el sector económico es prudente en la toma de decisiones, a la espera de que se defina un horizonte de expectativas económicas con mayores certezas. “Ciertas compañías tienen recelo a la hora de apostar por Cataluña y se muestran expectantes, mientras otras han optado por frenar sus inversiones y han preferido deslocalizar y diversificar”, concluye el informe.

La ministra de Economía, Nadia Calviño, acudió ayer a Barcelona a la presentación del informe. Y allí reclamó, aunque la lectura podía ser tanto para Cataluña como para el conjunto de España, estabilidad política porque la incertidumbre perjudica a la economía” e impiden “proyectos ambiciosos de reforma”. La consejera de Empresa de la Generalitat, Àngels Chacón, defendió la actividad impulsada desde la Generalitat, aunque pidió a los empresarios que no hicieran demandas binarias: “No nos hagan escoger entre la defensa de nuestros derechos y libertades y los de nuestra actividad productiva”.

Buena parte de los empresarios entrevistados para el trabajo de PWC censuran a la Generalitat en materia económica. “El nuevo Gobierno no está ejerciendo sus funciones como dinamizador de la economía y que Cataluña vive un periodo de estancamiento permanente”, reza el trabajo, que lamenta que no se hayan aprobado Presupuestos en 2018 ni en 2019, con la afectación que eso ha tenido en sectores como la construcción y una reducción de las inversiones en infraestructuras.

Falta de infraestructuras

El informe destaca la necesidad de invertir en infraestructuras en Cataluña para compensar el déficit acumulado en los últimos años, que Foment del Treball cifra en 28.000 millones de euros. El presidente de la patronal, Josep Sánchez Llibre, defendió que la conclusión que se puede extraer es “decepcionante, desoladora, frustrante, pero estamos a tiempo de revertir la situación y cambiar la inercia”. Las infraestructuras demandadas como urgentes son similares a las de otras ocasiones: corredor mediterráneo, el desdoblamiento de la N-II, Rodalies y la reserva de espacio para actividad logística en el puerto y el aeropuerto de Barcelona. Calviño defendió el esfuerzo que se ha hecho en 18 meses de gobierno de Pedro Sánchez para invertir 2.000 millones de euros en el corredor y poner todas las obras pendientes en marcha.

Por su parte, el presidente del Círculo de Economía, Javier Faus, fue contundente en criticar la centralización de España en torno a Madrid, creando una suerte de “Madrid D. F.” que “no solo no es bueno para Barcelona, sino que tampoco lo es para el Estado”.

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