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Los ecologistas reprochan a Colau falta de ambición en el plan climático

Las entidades piden más contundencia, concreción y rapidez, y cumplir con las exigencias de la UE

Manifestantes en Barcelona durante la Huelga por el Clima.
Manifestantes en Barcelona durante la Huelga por el Clima.

Los movimientos por el clima, que agrupan a las nuevas entidades que luchan contra la emergencia climática y a las ONG ecologistas más veteranas, publicaron este miércoles un duro manifiesto en el que urgen a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a actuar con mayor contundencia, concreción y rapidez. Además, critican que la reducción de emisiones para 2030 prevista en el Plan Clima del Ayuntamiento no cumple con las exigencias de la Unión Europa.

“Pedimos políticas para afrontar la emergencia climática con la urgencia y la escala requeridas, con el cálculo de reducción de emisiones de cada medida”. Así encabezan el manifiesto las entidades Climacció, Families for Future Barcelona, Fridays For Future Barcelona, Rebelión o Extinción Barcelona o el Moviment per la Justícia Climàtica (del que forman parte Ecologistas en Acción o Greenpeace). Las organizaciones exigen además “un comité de emergencia para implementar estas medidas que dependa directamente de alcaldía”.

El clamor llega en vísperas a la primera sesión de participación de la Mesa por la Emergencia Climática convocada por el Ayuntamiento, prevista para hoy. Un espacio que debe decidir acciones concretas a tomar a partir del 1 de enero, cuando se declarará la emergencia climática en la ciudad. Las entidades exigen además que el gobierno municipal tome decisiones y las aplique, y no “delegue” en un “espacio de participación con diversos actores en cuatro sesiones, siguiendo el mismo esquema de participación estéril de otras mesas que suelen acabar escondiendo conflictos bajo falsos consensos”. El movimiento ecologista es dispar, como lo es el nivel de exigencia a las administraciones, y, con la emergencia climática en primera línea de la agenda pública, el debate entre ellas está siendo intenso.

Los firmantes piden que la mesa de participación se “replantee”: que se incluyan expertos científicos y se excluyan “lobbies empresariales que representan intereses privados y de la economía fósil”. Se refieren a empresas que forman parte de Barcelona + Sostenible, una red de más de mil organizaciones de la que forman parte compañías como el RACC o Airbnb, aclara el portavoz de los firmantes, Jaume Osete.

“Trampa” con el plan

El manifiesto también alerta de que el Plan Clima del Ayuntamiento —que ha recibido numerosos premios internacionales— se fija como objetivo la reducción en 2030 de un 45% de las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a 2005, cuando la Unión Europea establece como referencia el año 1990. La diferencia de año es relevante, porque en 2005 se produjo un pico de contaminación, recuerdan las entidades, de manera que es más fácil reducir las emisiones respecto a 2005 que respecto a 1990. La entidad Centro de Ecología y Proyectos Alternativos (CEPA), que no firma el manifiesto, acusa al Ayuntamiento de “hacer trampa con el Plan Clima”.

Fuentes municipales responden que el plan da respuesta al Pacto de Alcaldes por el Clima, por el que la mayoría de ciudades tienen como referencia el año 2005. Y la ley marca un objetivo de reducción del 40% de las emisiones respecto a 1990, "pero no fija objetivos ni sectoriales ni para las ciudades, es un objetivo global". Y que se amplió el porcentaje de reducción de emisiones del 40% al 45% en 2030, "con el objetivo de ser neutros en carbono en 2050".

Reducción de emisiones respecto a 1990

El catedrático de Ingeniería Ambiental de la UPC José María Baldasano confirma que la UE fija como año para calcular la reducción de emisiones 1990 y no 2005, como contempla el Plan Clima. Y que la diferencia es relevante, “porque en 1990 las emisiones eran más bajas que en 2005”. Baldasano coincide en que no comparar las emisiones de 2030 con las de 1990 es “hacer trampa”. “Lo hacen todo el rato, mucho discurso y poca decisión”, dice.

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