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La oposición critica la gestión de Colau en el último pleno del mandato

La sesión se salda para la alcaldesa con una victoria (en futuro zoo) y una derrota (el Macba se queda la capilla)

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, durante el último pleno del mandato.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, durante el último pleno del mandato. EL PAÍS

“Suerte y que tengan una buena campaña electoral”. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se despedía ayer de los concejales del Ayuntamiento de Barcelona en el último pleno del mandato. Una sesión de más de seis horas, a cuatro semanas de las elecciones municipales, en la que la oposición criticó de nuevo la gestión del ejecutivo. En la lista de reproches aparecieron los grandes temas del mandato: la seguridad, las huelgas del metro, el incumplimiento de las promesas en vivienda, las terrazas... y el procés, que también copó parte del orden del día.

Los plenos del último viernes de cada mes son una de las tareas que peor lleva la alcaldesa. Ayer cosechó una larga lista de ataques. Además de los citados, los grupos también le reprocharon falta de diálogo por no haber aprobado ningún presupuesto por la vía ordinaria, “postureo” por anunciar cuestiones que no se acaban materializando, que no haya reducido la lista de espera para servicios sociales o que el 90% de la contratación se haga a dedo, denunció Ciudadanos.

Con todo, no fue un pleno especialmente tosco. Los grupos, que durante los últimos cuatro años han toreado con la tensión y el desgaste de tres elecciones generales, dos autonómicas y un referéndum declarado ilegal por el Tribunal Constitucional, están cansados y con ganas de cerrar el mandato y entrar en campaña a partir del próximo jueves.

El pleno se saldó para el gobierno de Barcelona en comú con una victoria y una derrota. La victoria, aprobar, de la mano de las entidades animalistas, el plan de futuro del Zoo, con menos especies y más peso de la investigación. La derrota, constatar que el Macba mantiene la capilla de la Misericòrdia para ampliar sus instalaciones y que el CAP del Raval se construirá sobre el espacio peatonal que hay entre la calle de Ferlandina y la plaza de Joan Corominas. Toda la oposición salvo la CUP apoyó la propuesta lanzada a última hora y avalada por el departamento de Salud, que capitanea ERC en el Gobierno de la Generalitat y que hasta hace unas semanas defendía la capilla como “el único” emplazamiento posible para el CAP.

El pleno debía votar ayer si se revocaba la cesión de la capilla al museo, pero el Gobierno de la alcaldesa Ada Colau, levantó por segunda vez el punto del orden del día. Formalmente, la cuestión no está cerrada, pero por ahora la realidad es que el museo mantiene la capilla y la mayoría de partidos apoyan que el CAP se ubique en un edificio de obra nuevo que se construirá junto al museo.

“Macba fuera del barrio”

Los vecinos y los sanitarios del CAP, agrupados en la plataforma CAP Raval Nord Digne abandonaron la tribuna de invitados con gritos de “vuestros votos no nos representan” y “Macba fuera del barrio”. La plataforma mantiene la capilla ocupada desde hace unas semanas y ayer aseguraron que “la lucha no ha acabado” y que harán todo lo que esté en sus manos para que el CAP se construya en la capilla, cedida hace más de cinco años al Macba, que durante todo este tiempo no ha comenzado las obras de ampliación. En varias ocasiones han señalado que el ambiente preelectoral ha perjudicado sus intereses y recuerdan que ERC es el principal rival de Colau en las municipales.

La Plataforma cuenta con el apoyo del gobierno de Colau y de la CUP, que insisten en que la capilla es la mejor ubicación para el nuevo ambulatorio. Recuerdan que construir un nuevo CAP al lado del museo restará espacio público en un barrio muy denso y presionado por el turismo y afectará a las fincas vecinas. La concejal de Ciutat Vella, Gala Pin, citó los inconvenientes de ubicar el nuevo ambulatorio junto al Macba y señaló que el museo “tiene alternativas a la ampliación la capilla”.

Eulàlia Reguant, de la CUP, convino que “no se trata de una discusión sobre edificios sino sobre garantizar derechos y una mejor vida para los vecinos”. PDeCAT, Ciutadans, ERC y el PSC cargaron contra Colau y la acusaron de haber creado un problema y enfrentar a la cultura con la sanidad.

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