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Los taxistas de Barcelona ponen fin a la huelga en medio de la división

Los conductores aceptan el decreto de la Generalitat sobre VTC y retiran sus coches de la Gran Via tras una protesta que ha durado seis días

Un taxista camina por la Gran Via de Barcelona tras desconvocarse la huelga. En vídeo, el momento en el que se lee el resultado de la votación.

Los taxistas de Barcelona han decidido en la madrugada de este jueves levantar la huelga que mantenían desde el pasado viernes contra Uber y Cabify. Seis días de protesta durante los que los conductores han bloqueado con sus coches la Gran Via, una de las principales arterias de la ciudad. Tras una tensa jornada, que ha provocado la dimisión del comité de huelga, los taxistas han votado multitudinariamente y han aceptado, por 2.508 votos a favor y 2.177 en contra, el decreto que propone la Generalitat para restringir la actividad de los vehículos de transporte concertado (VTC). La norma obliga a reservar el servicio con una hora de antelación en el área de Barcelona. Por su parte, los conductores de VTC mantienen este jueves ocupados cuatro carriles de la Diagonal de Barcelona, entre las plazas de Fraqncesc Macià y de Pius XII.

Pese a la división interna que ha aflorado durante el día, los taxistas de Barcelona han votado finalmente terminar con la huelga. Han pasado seis días desde que empezó la protesta unitaria en la que el sector ha conseguido que el Gobierno catalán ceda a sus demandas para restringir la actividad de las empresas que operan con licencias VTC. La votación ha reunido a centenares de conductores en la plaza de Catalunya. Estaban convocados 10.500 propietarios de licencias de taxi, y cerca de 4.000 conductores asalariados, que han ejercido su voto con papeletas y cajas de cartón.

Pero la votación no ha sido fácil, después de que a media mañana la unidad del sector saltase por los aires. El autodenominado comité de huelga —la protesta nunca fue registrada como tal, ya que se trata de un paro patronal—, presidido por el portavoz de Élite Taxi, Alberto TitoÁlvarez, ha dimitido en bloque. Álvarez, partidario de terminar con la protesta, consideraba que no podían forzar más a la Administración, y ante la discrepancia de parte de los taxistas ha decidido renunciar. Al conocer el resultado de la votación, grupos de taxistas han increpado al antiguo comité de huelga: "¡Vendidos, traidores!", han gritado.

Los taxistas han votado finalmente terminar con la huelga, pero la división que ha mostrado el sector augura que el conflicto está lejos de terminar. Parte de los conductores desconfía del compromiso del Govern de llevar a cabo una regulación a las VTC que, por lo pronto, ha hecho que Uber y Cabify se planteen dejar de operar en la capital catalana.

Una de las opciones que figuraban en las primeras papeletas era levantar la huelga, pero bloquear el Mobile World Congress si la Generalitat no cumplía con su palabra. Esta opción ha sido suprimida más tarde, y las papeletas finales han sido sustituidas por una simple pregunta: “¿Se levanta el paro?”.

El decreto que propone el Govern es la primera normativa que se prepara después de que, el pasado mes de septiembre, el Gobierno de Sánchez traspasase a las comunidades autónomas las competencias de la gestión de los VTC. Tras la presión del taxi, que amenazó desde el principio con bloquear el Mobile —el principal escaparate económico internacional de la capital catalana—, la propuesta del Govern incluye buena parte de las exigencias de los taxistas.

El punto más destacado es la precontratación de los servicios VTC. Al inicio de las negociaciones, los taxistas pedían que esta precontratación —un imperativo legal para este tipo de transporte— tuviese que hacerse con una antelación de entre 12 y 24 horas. La Generalitat propuso 15 minutos, lo cual desató la indignación del sector y su movilización. El Área Metropolitana de Barcelona (AMB), un ente supramunicipal que engloba a la capital catalana y a 35 localidades de su alrededor con competencias en transporte, reclamaba que el margen se ampliase a una hora.

Precontratación

Según la última propuesta de la Generalitat, que los taxistas han votado tras conocerla en la noche del martes, el decreto incluye un margen de 15 minutos, pero blinda jurídicamente a la AMB para que, con un reglamento propio, amplíe la antelación con la que se deben reservar los VTC a una hora.

Con esta medida, que el Govern prevé hacerla efectiva a partir del miércoles, se busca diferenciar la actividad del taxi (basada en la inmediatez de parar el coche por la calle) de la de los coches VTC (que tienen que ser precontratados). La medida también puso fin a un enfrentamiento entre la Generalitat y la AMB de Colau, que recriminaba al consejero de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet, haber hecho una propuesta “insuficiente” con los 15 minutos. “Nadie entendería que se mantuviera la huelga con una propuesta que distingue los dos servicios y da seguridad jurídica para que el reglamento del Área Metropolitana fije una hora”, ha dicho Colau antes de la votación de los taxistas.

Uber y Cabify: “Se quedarán sin trabajo 3.500 conductores”

La patronal de las empresas que gestionan licencias de coche de alquiler con conductor, las llamadas VTC, anunció el martes que sus empresas dejarán de prestar servicios en Barcelona tras el acuerdo del Govern y el Área Metropolitana de Barcelona para limitar los servicios de VTC. Este miércoles, las dos empresas principales del sector, Uber y Cabify, han mantenido la amenaza, aunque se han ofrecido a seguir negociando con el GovernSi sale adelante el decreto se verían obligadas a cerrar, y alertan de que 3.500 conductores se quedarían sin trabajo. Además, afirman que pedirán una compensación patrimonial de más de 1.000 millones a la Generalitat.
En Cataluña hay 2.418 licencias de VTC, y más de 2.200 circulan por Barcelona. El consejero Calvet explicó que todavía quedan 1.900 licencias de este tipo por otorgar, pendientes de resoluciones judiciales. Mientras que Cabify sí tiene licencias VTC en propiedad, Uber recuerda que su plataforma no es propietaria de las licencias, sino que trabaja con empresas o propietarios de licencias autónomos.
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