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“Lo importante es lograr que la gente venga al Liceo tres veces al año”

Entradas a 30 euros para menores de 35 años a partir de la temporada próxima

Valentí Oviedo, director general del Liceo de Barcelona.
Valentí Oviedo, director general del Liceo de Barcelona.

Tras seis meses de incorporarse a la dirección general del Liceo, Valentí Oviedo tiene ya clara la foto del teatro de ópera de Barcelona. Necesita crecer, ampliar su oferta musical, captar nuevos públicos- especialmente jóvenes- y ofrecer un buen proyecto educativo y social acorde con el siglo XXI. “Lo primero de todo es volver a generar ilusión y que la gente se abone”, ha explicado en una entrevista a este periódico. El Liceo tenía en 2007, al inicio de la crisis económica, 22.000 abonados, una cifra que ha ido bajado año tras año hasta llegar a los 10.750 de esta temporada. “Lo importante es que se tenga la voluntad de venir al teatro, como mínimo, tres veces al año con un abono para tres óperas”, insiste. Y siguiendo con esa idea, la temporada próxima se introducirá una entrada a 30 euros para los menores de 35 años.

Un enganche a la ópera que cree Oviedo que probablemente se pueda hacer con títulos más de repertorio, de óperas ya famosas, o con otros de música actual con un lenguaje acorde con un público más joven. Porque la edad es otra cuestión a mejorar: esta temporada la edad media del abonado es de 62 años y la del espectador que compra una entrada puntual que ronda los 45. La experiencia del programa Under 35 –que se hizo con I Puritani y se repetirá al final de la temporada con Tosca – con entradas a 15 euros para los menores de 35 años se repetirá, como mínimo, en dos funciones nuevas la temporada 2019/2020.

“Un teatro de ópera del siglo XXI, como el Liceo, con 171 años de historia tiene que saber atraer a todo tipo de personas y edades. Me refiero desde los tres años a los 99”, apunta Oviedo que ha planificado un nuevo proyecto educativo para el teatro. “No tiene sentido hacer una función en la sala grande para niños de tres a cinco años porque tienen el escenario a 50 metros. A esa edad se estimula la sensibilización musical y por eso hemos encargado una propuesta escénica, con artes plásticas y música, para un espectáculo que se hará en el foyer, con la cercanía que hace falta”, comenta. Los formatos se irán modificando según la edad hasta llegar a un proyecto más ambicioso en el que participarán adolescentes que cursen ESO y Bachillerato bien en la puesta en escena o en el coro. Se hará con la ópera participativa El monstruo en el laberinto, del compositor inglés Jonathan Dove que lleva la historia de Teseo y el Minotauro a la versión ópera. Un proyecto que tiene un presupuesto aproximado de 160.000 euros y que se llevará a cabo en la temporada próxima, junto con otros tres todavía por determinar. También a partir de 2019 se introducirán talleres de artes plásticas y música dirigidos a niños y niñas y a sus familias. “No solo se trata de asistir a un espectáculo sino entender todo lo que le rodea y condiciona”, añade Oviedo que reconoce que su experiencia en el Auditori es muy útil para planificar el proyecto educativo en el Liceo.

A la espera de la resolución del concurso para el cargo de la dirección artística del Liceo- Christina Scheppelmann acaba el contrato en diciembre de 2019- Oviedo cree que la persona que ocupe ese puesto tiene que ser consciente de lo que representa el Liceo “que siempre ha sabido combinar una actitud contemporánea con la tradición de óperas y de primeras voces”. Recuerda que hace 15 años el Liceo apostaba por producciones de Calixto Bieito o la Fura dels Baus: “El teatro siempre ha querido innovar y apostar por nuevas propuestas pero para eso hay que llegar a un equilibrio presupuestario y se ha atravesado una época muy difícil. Yo también tuve que programar muchas Novenas de Beethoven y Sombreros de Tres Picos en el Auditori….” Entiende, también, que para programar títulos contemporáneos o montajes más arriesgados, como pudieron ser Elektra, de Richard Strauss – en la temporada 2016- o Katia Kabanova, de Leos Janáck –este mes de noviembre- es necesario tener la seguridad del tirón de Madama Butterfly, de Puccini, que ya tiene todas las localidades vendidas.

Oviedo admite que la situación financiera del teatro de La Rambla que le ha tocado asumir es bastante más optimista que la que le tocó lidiar su antecesor, Roger Guasch: “El presupuesto para este año es de 47,3 millones y las administraciones están aportando los 4 millones extraordinarios que se acordaron hace dos años. La deuda se ha conseguido rebajar a 10 millones de euros. Tenemos que hacer un esfuerzo mayor en aumentar ingresos por la vía de las entradas, abonos y mecenazgo”, afirma. De momento, los ingresos propios suponen el 53%, de los que el 14% son de patrocinio. Una situación financiera que posibilita que el Liceo trabaje en la renovación y ampliación de la orquesta, que actualmente tiene una plantilla de 81 músicos, y el coro, con 54.

 

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