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“El Liceo debe impregnarse del espíritu de Barcelona”

Valentí Oviedo, nuevo director general, quiere impulsar más el teatro y conseguir más presupuesto

 Valenti Oviedo, nuevo director general del  Liceo.
Valenti Oviedo, nuevo director general del Liceo. EL PAÍS

Más actividad artística propia, más proyecto social y educativo, más acento en lo contemporáneo y más presupuesto. Más de todo. De salida, esa es la posición que explicaba el nuevo director general del Liceo, Valentí Oviedo, que acaba de tomar posesión del cargo. Con una ventaja, en su anterior etapa profesional como gerente del área de cultura del Ayuntamiento de Barcelona conoció el estado general del teatro de ópera ya que acudía a las reuniones de la comisión ejecutiva en representación municipal. Y otra ventaja, es un melómano confeso — y fue gestor del Auditori de Barcelona durante cuatro años— con una sensibilidad musical ya apreciada por la que será su pareja de baile en el mando del Liceo: Christina Scheppelmann, la directora artística.

Para Oviedo tan importante será en la nueva etapa mantener la línea de que las grandes voces y escenografías tengan parada en el Liceo como la inversa: “Entiendo que el mundo debe pasar por el Liceo y que el Liceo debe proyectarse mucho más al mundo”. Un ejemplo, Barcelona: “la ciudad logró entusiasmar a la gente e ilusionarla con el proyecto de los Juegos Olímpicos. Barcelona es atractiva, emprendedora, acogedora y con gran capacidad de proyección. El Liceo debe impregnarse del espíritu de la ciudad”.

Siguiendo ese hilo, Oviedo entiende que el Liceo debe ser el teatro de las grandes voces y que atraiga las escenografías top ten de la ópera pero también capaz de proyectar el talento propio mucho más e impregnarse de lo que denominó “una actitud contemporánea ” que puede plasmarse en una ópera barroca sin ir más lejos. Si le dan a escoger entre la identificación del Liceo como mausoleo o faro cultural, opta por la segunda. De ahí que insista en dar “más oportunidades” a las voces, compositores y escenografía de producción propia sin que ello suponga un menoscabo al relato más tradicional del teatro de La Rambla con títulos de gran repertorio y las primeras espadas internacionales del bel canto. Algo que, apuntó, se podría empezar a planificar para le temporada de 2019/20. Igual con nuevos formatos musicales —algo que ya ha propuesto la directora musical en más de una ocasión y que no se ha realizado, a excepción de las sesiones del Off Liceo, por falta de recursos para programarlos — o con acuerdos con otras instituciones culturales de la ciudad.

Más tarifas y un proyecto educativo

Valentí Oviedo quiere crear un proyecto educativo potente en el Liceo: “no tenemos especialistas para hacerlo y ese equipo hay que montarlo”. Esa idea, así como la progresión del programa social y la apertura a la participación también fue apuntada por el director general: “es un teatro que recibe importantes subvenciones públicas por lo que está obligado a un retorno social”.

Entiende que profundizar en esa apertura comporta regenerar el público y facilitar el acceso —en el sentido económico—al teatro. El cómo es lo que está en estudio: “el sistema de abonado tiene una aceptación clara pero se podrían estudiar nuevas fórmulas para captar un público nuevo y joven. Hace años se introdujeron los créditos universitarios y unas tarifas super rebajadas. Son posibilidades que hay que estudiar”.

La columna vertebral del teatro se debe afianzar e impulsar más con lo que tanto la orquesta como el coro deben crecer -con más solistas en el caso de la orquesta- y mejorar, aseguró en la sala Mestres Cabanes: “desde donde se vivía la emoción de tirar los telones al escenario”. A diferencia de su predecesor en el cargo, Roger Guasch, a Oviedo le cuesta entrar en arenas contables y desgranar cifras: “el rigor económico es fundamental y lo principal es que el Liceo sepa generar emoción y magia para atraer a más público. No somos una empresa de capital riesgo, sino una institución cultural”.

En cualquier caso, avanzó que el Liceo debería crecer en actividades y también en presupuesto. El de la próxima temporada es de unos 46 millones de euros: “me gustaría redondearlos al alza”. Es decir, acercarse a los 50 millones. Gran parte de ese presupuesto, casi la mitad, son aportaciones de la administración Central, Generalitat y Ayuntamiento. Otra asignatura a mejorar es la obtención de más ingresos vía mecenazgo: “este año tenemos la oportunidad de crecer en ese capítulo por las ventajas de desgravación por el 20 aniversario de la reapertura del teatro y en eso estamos”, concretó. Pero no dio cifras.