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El Tinglado 2 de la Marina, memoria viva de València

Este emblemático espacio, dañado por las bombas durante la Guerra Civil y la riada de 1957, se abre de nuevo para uso público en octubre tras una concienzuda rehabilitación

El Tinglado 2 de la Marina de València, en proceso de rehabilitación.
El Tinglado 2 de la Marina de València, en proceso de rehabilitación.

El Tinglado 2 de La Marina de València ha sido testigo de décadas de historia. Tres bombas durante la Guerra Civil española destrozaron sus fachadas, la riada de 1957 la dañó de nuevo seriamente. En los 90 fue escenario de los festivales de música que bullían en la capital y desde siempre ha sido espacio de encuentro y recreo de los vecinos del Marítimo, un uso público que el Consorcio Valencia 2007 quiere recuperar en otoño cuando acabe su rehabilitación y se abra al público.

Los seis tinglados de la dársena histórica del puerto se construyeron entre 1911 y 1923 como naves de almacenaje de mercancías y el Tinglado 2 solo conserva de los materiales originales la robusta estructura de hierro, muy afectada por el óxido dada su cercanía al mar. Cuando se construyeron, fueron estructuras asociadas al progreso y la modernidad con un estilo "de inclinación modernista neobarroca propia del eclecticismo valenciano".

Cerca de un siglo después, este tinglado, que a diferencia del 4 y 5 no se utilizó para el gran premio de F1 que celebró varias ediciones en la capital valenciana, se encontraba deteriorado; de hecho, hubo de cerrarse al público por algún que otro desprendimiento. Después de inyectarle una inversión de algo más de 550.000 euros, según el proyecto firmado por el estudio Arkitera, la estructura tiene que estar lista el 25 de octubre.

El objetivo es recuperar la seguridad, la salubridad y los elementos de decoración de este edificio histórico catalogado como Bien de Relevancia Local, con actuaciones sobre la estructura metálica, la estructura general (muros, arcos, columnas etc), sobre los revestimientos, la decoración, la carpintería y los vidrios.

 Así lo ha explicado este martes el alcalde de la ciudad y presidente del Consorcio València 2007, Joan Ribó, que ha visitado los trabajos junto al consejero de Hacienda, Vicent Soler, el director general del consorcio, Vicent Llorens, y parte del equipo de arquitectos responsable de la intervención.

Según el alcalde, el Tinglado 2 tuvo "un gran peso en la definición de lo que es la Marina de València", y las obras en este enclave "indican que La Marina ha salido de una situación muy preocupante, está funcionando y tira hacia adelante".

Ribó ha aprovechado la visita a las obras para reivindicar una vez más dos cosas fundamentales para La Marina: que el Estado condone la deuda con el Instituto de Crédito Oficial (ICO), igual que sufragó la organización de la Expo de Sevilla y Zaragoza y los Juegos Olímpicos de Barcelona, y, en segundo lugar, abordar una segunda deuda que tenía con el Banco de Santander y que luego vendió a un fondo.

El consejero Vicent Soler, a la derecha, con Joan Ribó, y el responsable de La Marina, Vicent Llorens. ampliar foto
El consejero Vicent Soler, a la derecha, con Joan Ribó, y el responsable de La Marina, Vicent Llorens.

En la misma línea se ha pronunciado Vicent Soler, que ha asegurado que "todas las reivindicaciones que teníamos antes continúan vigentes". El consejero confía en que Hacienda reconsidere la situación. "Soy optimista con el nuevo Gobierno porque veo que el muro del silencio que había en el pasado ahora es diálogo y ganas de solucionarlo, con las restricciones que heredan", ha manifestado.

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