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JOSÉ MIGUEL ERDOZAIN I Director general de IK4

“Somos la antena tecnológica que se anticipa a la evolución del mercado”

Erdozain explica que los centros tecnológicos y las empresas son dos aliados que se necesitan entre sí

José Miguel Erdozain cree que centros y empresas se necesitan.
José Miguel Erdozain cree que centros y empresas se necesitan.

La alianza tecnológica IK4, formada por los centros Azterlan, Ceit, Gaiker, Ideko, Ikerlan, Lortek y Tekniker, tiene la misión de generar, captar, transferir conocimiento científico-tecnológico y ponerlo a disposición de las empresas, para que éstas las empleen en sus procesos productivos y con ello mejoren su competitividad. El director general de IK4, José Miguel Erdozain (Getxo, 1970), explica que centros tecnológicos y empresas son dos aliados que se necesitan entre sí para competir en un mercado global.

Pregunta. ¿Qué necesidades observan en las empresas y qué orientación se está dando desde IK4?

Respuesta. Las empresas necesitan disponer de las capacidades tecnológicas para competir en mercados globales. A IK4 nos toca desarrollar una tecnología referente a nivel mundial para ayudar y ponerla al servicio de las empresas. Nuestros centros están llevando a cabo una estrategia de especialización y una apuesta clara por la excelencia, lo que nos está permitiendo ser referentes en muchos ámbitos.

P. ¿Qué nuevas transferencias se están ofreciendo desde la investigación a la empresa?

R. Estamos desarrollando proyectos en ocho áreas tecnológicas fundamentales: energía, gestión y producción industrial, materiales y procesos, mecatrónica, medioambiente y reciclado, biotecnología y biomateriales, micro y nanotecnología, y TICs. El objetivo es sumar masa crítica y tratar de identificar proyectos de un mayor reto tecnológico que no están al alcance de las empresas por sí solas. El papel de los centros tecnológicos es partir de recursos humanos y tecnológicos para ser excelentes en la generación de conocimiento y, de ahí, ser eficaces en la conversión de ese conocimiento en una ventaja competitiva para la empresa.

P. ¿Han interiorizado las empresas que la innovación mejora su capacidad productiva?

R. Muchas empresas del País Vasco ya han asumido que la apuesta por el conocimiento es lo que les puede diferenciar de sus competidoras. Somos un país que no podemos competir en mano de obra; nuestra ventaja es el valor añadido del producto.

La investigación en fabricación avanzada

Los siete centros tecnológicos de IK4, organizados sobre un modelo federal, facturaron el año pasado un total de 103,4 millones de euros, de los que 60,5 millones (casi el 60%) provinieron de transferencias tecnológicas a las empresas. La plantilla global se eleva a 1.158 trabajadores, de los que el 26,6% son doctores.

La financiación de la alianza se nutre principalmente, en un 58,5%, de la transferencia de conocimiento a las empresas, mientras que el 41,5% proviene del ámbito público por la generación de ese conocimiento. La captación de fondos europeos supone un 16,4% en la cuenta de resultados de IK4 y las aportaciones del Gobierno vasco representan un 26,1%.

“Estamos participando en 118 proyectos del programa europeo Horizon 2020, de los cuales lideramos 28. Los retornos acumulados que hemos conseguido suman 50,4 millones. Nuestro punto fuerte en estos momentos es la fabricación avanzada, que representa el 68% de nuestra actividad, otro 16,7% la investigación relacionada con la energía y un 8,6% de la salud”, afirma José Miguel Erdozain.

El director general de IK4 destaca la fuerte vinculación y conexión que existe con las empresas. El año pasado se realizaron trabajos de I+D+i para 812 empresas (740 compañías en 2016), la gran mayoría pequeñas y medianas empresas.

IK4 —solicitó 33 patentes en 2017, de las que se concedieron ocho (en 2016 fueron 15)—, mantiene una “estrecha colaboración” con otros centros y universidades y una “presencia permanente” en las redes globales de conocimiento.

P. ¿Cuál debe ser el papel que deben jugar los centros tecnológicos cuando las empresas ya están introduciendo el I+D+i en sus sistemas productivos?

R. Tenemos que ser el aliado tecnológico de las empresas. Con muchas desarrollamos proyectos de I+D+i, y eso está muy bien, pero esos proyectos acaban. Nosotros buscamos ir más allá, al establecer una relación de partenariado, donde exista una complicidad tecnológica, de forma que no solo les proporcionemos proyectos eficaces, sino que podamos definir el impacto de todas las tecnologías incipientes en el mercado actual o futuro. Somos una antena tecnológica que trata de anticiparse a los cambios que se dan en el mercado. La clave de todo esto es la confianza.

P. El principal destinatario serán las pequeñas y medianas empresas, que en este ámbito juegan con desventaja.

R. IK4 ha trabajado con 812 empresas en 2017. Ahí se incluyen las grandes empresas tractoras vascas, pero también multitud de pymes. Nosotros no distinguimos entre unas y otras. La diferencia está entre las que apuestan o no por la I+D+i como herramienta competitiva para su éxito.

P. ¿Hay sensibilidad en el tejido empresarial por este tipo de estrategias?

R. Cada vez más, sobre todo entre las que han tenido una experiencia de éxito, porque por mucho que expliques las bondades de la I+D+i, el convencimiento llega en el momento en que se aprecian resultados favorables.

P. ¿Es relevante que las empresas funcionen agrupadas?

R. Los proyectos que trabajamos son a la carta, orientados a la mejora competitiva de cada empresa, lo cual no quiere decir que estamos en permanente contacto con los clústeres para conocer los últimos movimientos que se están dando en cada sector.

P. ¿Las compañías ven con inmediatez los resultados?

R. Los proyectos se preparan a medio plazo, aunque en poco tiempo se observa que su aplicación les va posicionando mejor en el mercado. Hay proyectos que van dirigidos al proceso productivo y en ese caso se ven relativamente pronto las mejoras.

P. ¿Qué ayudas públicas reciben para desarrollar proyectos innovadores?

R. La innovación es uno de los ejes estratégicos de las administraciones públicas, sobre todo en el País Vasco. Incluso en los años de la crisis se mantuvieron los fondos para este ámbito, y eso permite que los centros podamos seguir capacitándonos para implementarlo después en la empresa. Cada vez está más claro que es una tarea compartida entre la parte pública y la privada.

P. Europa es un referente. ¿Cuál es la posición que mantiene Euskadi en políticas de I+D+i?

R. Euskadi está mirando a Europa y destina el 3% del PIB a estas políticas, aunque los grandes referentes europeos están aún muy lejos. Tenemos que seguir evolucionando. Respecto de los centros tecnológicos, el programa marco europeo nos permite dar viabilidad al modelo de financiación, con un 50% de ingresos públicos europeos y otro tanto de las contrataciones empresariales. En segundo lugar, nos permite contrastar nuestro nivel tecnológico, porque competimos con los grandes referentes, y lo estamos haciendo con éxito. En tercer lugar, nos facilita poner la agenda de investigación europea en nuestros proyectos tecnológicos y en los de las empresas con las que trabajamos. Hay que decir que el País Vasco, y concretamente los centros de IK4, están teniendo mucho éxito en todas las convocatorias europeas, con retornos importantes.