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El Marco Polo de los linces

'Litio', el lince ibérico que viajó de Portugal a Barcelona, volverá a ser liberado a medidos de este mes

'Litio', captado en un campo cercano a Barcelona.

Es posible que sea uno de los linces ibéricos más curiosos y exploradores que se hayan detectado durante los últimos años en la península ibérica. Pero desde luego a Litio no se le puede tachar ni de esquivo ni de miedoso. Así se puede comprobar en un vídeo que los agentes medioambientales de la Generalitat realizaron a este macho de Lynx pardinus nacido en 2014 en el centro de cría en cautividad de El Acebuche (dentro del espacio natural de Doñana, en Huelva) que, para sorpresa de los expertos, consiguió llegar a Barcelona desde Portugal en perfecto estado de salud.

En las imágenes se observa al animal descansando en el campo, impasible ante la presencia humana. Y casi como si posara ante las cámaras, el felino se levanta, se estira y sigue caminando tranquilamente entre la maleza. Ayer fue transportado a un centro de recuperación de especies en Granada y a mediados de este mes volverá a ser liberado en Portugal, en Sierra Morena o en el Parque Nacional de Doñana, según ha explicado este jueves Miguel Ángel Simón, director del programa europeo Life Iberlince, que se encarga de las sueltas de ejemplares de este depredador en peligro de extinción que tras tres lustros de esfuerzos se está recuperando.

El Marco Polo de los linces

Litio fue capturado este miércoles a las 10.30 de la mañana en una finca privada del municipio de Santa Coloma de Cervelló, a escasos 15 minutos de Barcelona, donde, según el biólogo técnico del Departamento de Territorio de la Generalitat, Santi Palanzón, posiblemente campaba a sus anchas desde hacía meses. Fueron los perros de un cazador los que lo avistaron hace unas semanas y lo arrinconaron sobre un árbol. El cazador avisó a las autoridades, sin sospechar todavía de que había dado con el primer lince ibérico visto en Cataluña desde hacía un siglo. El hombre se limitó a explicar que había visto "un gato muy grande". Semanas después, el propietario de la finca dio otro aviso. Fue entonces cuando las sospechas de los agentes medioambientales fueron en aumento. El 29 de mayo, tras días de búsqueda, se consiguió fotografiar al felino. 

El campo de cerezos donde fue capturado con una jaula-trampa con conejos como cebo se convirtió en el coto privado de caza particular de Litio. La alta presencia de conejos en la zona, según ha explicado Palanzón, hizo que el animal se sintiera muy cómodo. Aunque la zona se convirtió en un auténtico “atolladero”, debido la proximidad de carreteras y núcleos urbanos.

Momento de la captura de 'Litio'.
Momento de la captura de 'Litio'.

El primer reconocimiento veterinario realizado ayer ha constatado que el animal se encuentra en muy buen estado estado de salud y que pesa 14 kilos, "un peso francamente bueno y que denota que se ha alimentado muy bien", ha explicado Simón, quien ha definido a Litio como "el Marco Polo de los linces". El pasado lunes, él y dos miembros más del programa de recuperación se desplazaron a Barcelona para iniciar el dispositivo de captura junto a los Agentes Rurales de la Generalitat. 

Cuando el collar de seguimiento GPS dejó de enviar la información a mediados de 2016, Litio estaba en El Algarve portugués, camino de Faro. En las sagas de linces, de vez en cuando aparece alguno muy viajero y puede recorrer de noche entre 30 y 40 kilómetros entre coordenada y coordenada sobre mapa, "lo que sobre el terreno son más kilómetros", ha resaltado Simón. "Y Litio parecía tenerlo muy claro, como si su intención desde un principio hubiera sido llegar a Barcelona. Se podría decir que es un lince viajero en el sentido biológico", ha explicado el biólogo de Life Iberlince. El felino, de hecho, estuvo a pocas semanas de darse por desaparecido. "A los dos años de no recibir señal los damos por perdidos. Por eso la sorpresa fue tan grande", ha añadido Simón. El biólogo confía en que el collar GPS haya recabado todas las coordenadas de sus pasos para poder reconstruir paso a paso el periplo del felino que logró cruzar la Península de punta a punta.

Tanto Palanzón como Simón han descartado, por ahora, la posibilidad de reintroducir el lince en Cataluña, que desapareció a principios del siglo XX. Simón ha explicado que las áreas de reintroducción "deben cumplir requisitos como una superficie mínima de 25.000 hectáreas sin amenazas, para que puedan vivir una colonia de entre 130 y 140 ejemplares". Palazón ha reconocido que "es difícil" extender el programa a Cataluña, ya que "se tiene que estudiar muy bien y de momento no sabemos con qué posibles hábitats óptimos contamos". En la Península viven en libertad más de medio millar de ejemplares, principalmente en Sierra Morena (Andalucía).