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Torra desafía al Estado e incluye en el Govern a Rull, Turull, Comín y Puig

Elsa Artadi será la portavoz del Govern que tomará posesión, según la Generalitat, el miércoles

gobierno quim torra
De izquierda a derecha: Artadi, Jordà, Capella, Puigneró, Maragall, El Homrani, Buch, Aragonès, Bargalló y Puig.

Las advertencias del Gobierno al presidente catalán Quim Torra para que no incluyera en su Ejecutivo a ningún exconsejero encarcelado cayeron en saco roto. Torra firmó ayer los decretos en los que nombra a sus 13 consejeros y la lista incluye a dos de los políticos en prisión preventiva por un supuesto delito de rebelión y malversación y a dos exconsejeros huidos de la justicia española en Bruselas. La Generalitat asegura que la toma de posesión será este miércoles. Los abogados de Jordi Turull y Josep Rull, recluidos en Estremera, ya han pedido permiso para que sus clientes puedan ejercer. Hasta que juren el cargo no son consejeros efectivos.

El Supremo prevé dejar sin cargo a los exconsejeros

REYES RINCÓN

En el caso de que Jordi Turull y Josep Rull puedan tomar posesión como consejeros, todo indica que su mandato será breve. El Tribunal Supremo tiene previsto aplicar el artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que establece la suspensión para ejercer cargo público de los “individuos terroristas o rebeldes” una vez que el auto de procesamiento sea firme y se haya decretado su ingreso en prisión. El procesamiento por rebelión será firme en los próximos días si lo confirma la Sala de Apelaciones. El Supremo prevé aplicar esta opción a Toni Comín, también procesado por rebelión, porque hay un auto de prisión vigente en España. Lluís Puig solo está procesado por malversación y desobediencia, por lo que no será suspendido.

Rull y Turull son los designados para ocupar las carteras de Territorio y Sostenibilidad y Presidencia, respectivamente. Son los cargos que ocupaban antes de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Lluís Puig, que se encuentra en Bruselas después de que la justicia de ese país decidiera no extraditarle (está procesado por malversación y desobediencia), es el elegido para Cultura. Antoni Comín (procesado por rebelión y malversación), es el único exconsejero de Esquerra Republicana que sí ha querido repetir en la cartera de Sanidad. La decisión no ha sentado bien en su partido.

“Un consejero, un ministro no puede cumplir sus funciones si está en prisión, es de sentido común”, advirtió el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, el pasado viernes. El gesto de Torra se inscribe dentro de la idea que defiende Junts per Catalunya de restitución del autogobierno suspendido por el 155. Se trata de una apuesta en la que el simbolismo tiene un papel capital.

La decisión de dichos nombramientos es más retórica que cualquier otra cosa. De entrada, aparte de Comín, ningún exconsejero de ERC ha comprado el discurso de la restitución del anterior Gobierno que quiere Junts per Catalunya. El PDeCAT también, por limitar la recuperación efectiva del autogobierno. Otros dos exdiputados de Junts per Catalunya no aceptaron volver al Govern. Los abogados de Rull y Turull tenían dudas sobre el efecto de volver al Govern dentro de su estrategia de defensa.

La nota con la que Torra anunció los nombramientos dice que los consejeros tomarán posesión el miércoles “en el Palau de la Generalitat”. De entrada, Rull y Turull pidieron ayer al juez Pablo Llarena la libertad condicional para ejercer, argumentando que “es un elemento necesario para el acertado retorno del autogobierno” del que habla Llarena.

Se trata de una situación idéntica a cuando Jordi Sànchez, también en prisión preventiva, pidió permiso al juez para poder asistir al debate de investidura, sin éxito. Nada hace creer que en esta ocasión Llarena cambie de idea.

Ni la ley electoral española ni la ley de la presidencia catalana especifican si la toma de posesión tiene que ser presencial. El expresidente Carles Puigdemont y Comín, por ejemplo, tomaron posesión como diputados sin estar en España. Otra cosa es cómo se puede gestionar el día a día de un departamento desde la cárcel.

Desde Junts per Catalunya recuerdan que aunque estén en prisión o huidos, los consejeros nombrados tienen sus derechos políticos intactos. Sin embargo, la condición efectiva de consejero sólo se adquiere cuando se toma posesión. El Gobierno central ha dicho que solo cuando eche a rodar el nuevo Govern, que es cuando todos los consejeros toman posesión, se levantará el artículo 155.

Posibles recambios

Con la firma del nombramiento, Torra se queda a medio camino de una restitución que el Gobierno impedirá a toda costa. Hay un plan b si no se puede lograr la toma de posesión. El director del Incasòl, Damià Calvet, es uno de los mejor posicionados para ocupar Territorio. Es, además, uno de los hombres de confianza de Rull. Habría algún movimiento para que Elsa Artadi pasara de la cartera de Empresa que le ha sido asignada a la de Presidencia. La diputada Laura Borràs podría ser el recambio de Puig en Cultura.

Estos recambios, sin embargo, se harían bajo una fórmula que permitiera extender el discurso de la restitución. Por ejemplo, a través de ser nombrados comisionados y no consejeros o no ocupar los despachos de sus antecesores, como ya hace el propio Torra.

Como estaba pactado, Junts per Catalunya y ERC se han repartido a partes iguales las consejerías. Los demás consejeros propuestos por la lista del president son Elsa Artadi (portavoz y titular de Empresa); Miquel Buch (Interior) y Jordi Puigneró (Políticas Digitales y Administración Pública) y Josep Bargalló (Enseñanza).

ERC, por su parte, cuenta con siete departamentos: Pere Aragonès (Vicepresidencia y Economía), Ernest Maragall (Exteriores), Ester Capella (Justicia), Chakir El Homrani (Asuntos Sociales y Trabajo) y Teresa Jordà (Agricultura).

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