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El ‘youtuber’ Ally Law se cuela en la Sagrada Familia y el hotel Arts

Los responsables de seguridad del templo de Gaudí aseguran que habrá que tomar medidas adicionales, pero destacan que la Guardia Urbana tardó 40 minutos a acudir

Momento del vídeo grabado por los jóvenes.
Momento del vídeo grabado por los jóvenes.

El youtuber británico de 21 años Ally Law —762.000 seguidores en su canal y 51.600 en Instagram— y un grupo de amigos se han colado en las últimas semanas y han trepado por estructuras metálicas de varios edificios de Barcelona. El grupo, conocido por entrar y escalar edificios icónicos de varias ciudades, se cuela en iconos de la capital catalana como la Sagrada Família, el hotel Arts o el esqueleto de edificio que hay al final de la Diagonal, enfrente del Fòrum de Barcelona. Así lo atestiguan tres vídeos colgados en la red durante la última semana que suman más de un millón de visitas y en los que viste una sudadera con la palabra madness (locura) que señala varias veces.

En el caso de la Sagrada Família, la entrada de Law se produjo el pasado 9 de marzo y ha puesto en cuestión el sistema de seguridad de la principal atracción turística de la ciudad, cuando el nivel de alerta terrorista es 4. El responsable de operaciones y seguridad, Marc Martínez, reconoció ayer que habrá que revisar los sistemas de seguridad, al tiempo que aseguró que la Guardia Urbana tardó 40 minutos en llegar a la basílica.

Los Mossos d'Esquadra investigan solo por ahora el vídeo colgado en YouTube, en el que Law y sus acompañantes se exhiben, a cara descubierta, escalando el interior de las torres de la Sagrada Familia, después de burlar las medidas de seguridad del templo. La grabación muestra a los jóvenes haciendo volar un "dron" en el interior de la habitación en la que se alojan y la posterior revisión de los accesos y entrada en el templo. Dentro, escalan sin ninguna medida de seguridad una torre metálica hasta alcanzar una altura superior a los edificios del entorno. Al ser descubiertos, bajan por la misma estructura y salen corriendo sin que los vigilantes de seguridad les puedan alcanzar. El vídeo muestra el trayecto de vuelta al piso donde se alojan en Sants. La acción de los jóvenes podría ser constitutiva de una infracción de desórdenes públicos, explican fuentes de la policía catalana.

En un segundo vídeo, Law y sus acompañantes se cuelan en el hotel Arts de noche y se exhiben en las estructuras metálicas blancas de su fachada con la ciudad y el puerto olímpico iluminados al fondo. Los jóvenes duermen en una de las zonas de servicio de la parte superior del edificio y al día siguiente se marchan por escaleras de servicios.

Y en el tercero, el grupo entra de noche en el edificio de 23 plantas que lleva once años a medio construir, donde también duermen con sacos de dormir. Esta mole había sido propiedad de la promotora Espais y quedó parado al estallar la burbuja del ladrillo. Ni siquiera su ubicación lo salvó, y enfrente vio levantar el edificio corporativo de Telefónica. Hace un año el Ayuntamiento concedió las licencias preceptivas al fondo de inversión Shaftesbury para cambiar el uso original de oficinas a vivienda y hacer 89 pisos. Las obras comportarán derribar el edificio adyacente (de nueve plantas) y levantar tres más en el principal. Pero siguen paradas.