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Ibáñez sopla las 60 velas de Mortadelo y Filemón

Tras 206 álbumes, el dibujante catalán, de 81 años, sigue deseando "saber dibujar"

Francisco Ibáñez ha celebrado hoy los 60 años del nacimiento de "Mortadelo y Filemón".
Francisco Ibáñez ha celebrado hoy los 60 años del nacimiento de "Mortadelo y Filemón".

Con tan solo 11 años, Francisco Ibáñez envió un dibujo a la revista infantil Chicos. Fue su primera publicación y por ella le pagaron un duro (cinco pesetas), "una fortuna por aquel entonces", recuerda el dibujante. Diez años más tarde, un joven y decidido Ibáñez aterrizaba en la editorial Bruguera con una propuesta: una serie de aventuras protagonizada por dos singulares y caóticos detectives. Era 1957 y aquella primera historia sobre un indio había evolucionado en Mortadelo y Filemón. Empezaba la leyenda.

Rodeado de aficionados y fieles seguidores del cómic español más popular, Ibáñez ha compartido este viernes recuerdos y anécdotas sobre su extensísima trayectoria. Los detectives más populares en las viñetas cumplen 60 años y la editorial Penguin Random House lo ha querido celebrar con un homenaje al artista catalán que, por suerte, ignoró el consejo de su madre que le insistía en que "lo seguro" era trabajar en el banco.

A sus 81 años, Ibáñez sigue disfrutando sus personajes como el primer día. Para crear a sus protagonistas, apenas necesita "unos minutos". Desarrollar sus aventuras e idear nuevas tramas es "lo más jodido", se sincera el creador. Sin embargo, esta aparente dificultad no ha impedido una astronómica producción de 206 títulos. Hasta ahora. El prolífico artista se encuentra a un océano de distancia de otros mitos del cómic como el belga Hergé que dibujó 24 historias de Tintín o de los creadores de Astérix, Uderzo y Goscinny que, juntos, hicieron 28 álbumes.

La primera historia de Mortadelo y Filemón aparecía el 20 de enero de 1958 en la revista Pulgarcito. Entonces, un Mortadelo de trazo más simple, ya se empezaba a disfrazar para, junto a su fiel compañero, Filemón, tratar de resolver los casos más estrambóticos encargados por la T.I.A, la también desastrosa agencia secreta para la que trabajan nuestros queridos detectives.

Desde un céntrico hotel de Barcelona, el actor y humorista Carlos Areces, auténtico fanático de los irrepetibles inspectores, ha conversado con "el maestro" del tebeo. Ibáñez ha recordado los dos episodios en los que la censura franquista rechazó sus historias "con aquel jodido lápiz rojo". En una ocasión, los censores interpretaron que "solo Dios podía crear a seres humanos". En otro caso, la dictadura argumentó que unos divertidos pulpos, ballenas y calamares estaban cometiendo adulterio. Unas notas, las de la censura que de ser publicadas ahora "harían reír más que la historieta en sí", reflexiona el ilustrador.

Los personajes de Mortadelo y Filemón no pretenden reflejar a nuestra sociedad. "Nunca hago crítica social ni política", sostiene Ibáñez, que apunta al gag que ellos generan como la "esencia" de su trabajo. El ilustrador señala que se acoge a la actualidad "con una finalidad puramente comercial" porque, dice, "le gusta más a la gente". El lápiz del genio ha dibujado al expresidente José María Aznar, al príncipe Carlos de Inglaterra, Pau Gasol o a un pícaro Bárcenas y su famosa peineta. En muchos casos y, de nuevo por la censura, el creador se vio obligado a cambiar los rostros de sus personajes.

Tras 30 millones de ejemplares vendidos, Francisco Ibáñez, mente lúcida y humor intacto, sigue decidido a llenar las viñetas de Mortadelo y Filemón trabajando las mismas horas que en sus inicios. A pesar de haber soplado las 60 velas de sus "hijos" en el tebeo, el artista, que se define como "historietista", sigue anhelando "saber dibujar".

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