Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Vedruna no comunicó a Enseñanza la primera detención del profesor preso por abusos

La escuela alega que informó a la Generalitat cuando tuvo “indicios sólidos” de los hechos

Entrada de la escuela Vedruna Gràcia en Barcelona
Entrada de la escuela Vedruna Gràcia en Barcelona

La escuela Vedruna Gràcia no informó al Departamento de Enseñanza de que el profesor encarcelado por presuntos abusos sexuales a menores ya había sido arrestado —y puesto en libertad con cargos— en 2015 por esos mismos delitos. Aquella primera detención vino motivada por la denuncia de dos exmiembros de una agrupación scout donde ejercía de monitor. La dirección del centro tampoco comunicó a la Administración que, pese a su puesta en libertad, la investigación policial sobre el docente siguió en marcha. Una portavoz del Departamento de Enseñanza confirmó ayer que la consejería fue informada de los hechos cuando el profesor volvió a ser detenido, el pasado 12 de diciembre.

Fuentes de la dirección del centro admitieron que no informaron al Departamento hasta que no tuvieron “indicios sólidos” de los hechos que se le imputan al docente. El profesor de informática permanece en prisión preventiva por presuntos abusos sexuales a menores después de que los Mossos d’Esquadra encontraran en su teléfono móvil imágenes de “contenido sexual explícito” de unos 15 niños, incluidos alumnos del Vedruna.

Pese a que el protocolo de la Generalitat contra los abusos a menores en el ámbito educativo —desplegado en 2016 a raíz del caso Maristas— recoge que la dirección del centro ha de informar a la Generalitat si tiene la sospecha de un posible abuso sexual por parte del personal docente, fuentes de la escuela Vedruna alegan que el protocolo es posterior a la primera detención del profesor.
El plan de actuación de la Generalitat ante casos de abuso en el ámbito escolar también recoge que la dirección ha de apartar cautelarmente al docente implicado del contacto con los niños. Sin embargo, la escuela —que pertenece a la orden religiosa de las Hermanas Carmelitas—, mantuvo al profesor en el cargo antes y después de la entrada en vigor del protocolo, que es de obligado cumplimiento para todos los centros escolares catalanes, tanto públicos como concertados. “Decidimos no tomar medidas porque creímos en la presunción de inocencia”, indicaron el jueves fuentes de la escuela.

La escuela sí aplicó el protocolo de actuación contra abusos sexuales cuando el profesor fue detenido por segunda vez. El centro informó a la Generalitat y a los padres y suspendió al docente de sus funciones.

Enseñanza y el centro coinciden en que el profesor había aportado, durante los dos últimos años, un certificado de penales. Desde 2015, todos los docentes están obligados a aportar ese documento para probar que carecen de condenas por delitos sexuales. La normativa vigente sobre protección del menor exige que los docentes no tengan “ninguna condena en firme” por esos delitos. Así ocurre en el caso del profesor del Vedruna Gràcia, ya que la investigación judicial todavía está en marcha.

Por su parte, el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, también ha abierto una investigación de oficio para determinar si la actuación de la escuela fue correcta y para valorar si se cumplieron los protocolos. “Hay que aclarar los motivos por los que la dirección del centro decidió mantener al profesor con las mismas funciones pese a conocer los antecedentes”, indicó ayer Ribó a través de un comunicado.

Más información