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Los lugares de...

Buceando entre vinilos y sorollas

El cantante Sam Valverde, del grupo indie Personajes Secundarios, aprovecha el menú del día en los Austrias y disfruta del cine independiente en Plaza de España

Samuel Valverde, cantante y guitarrista de 'Personajes secundarios', en la floristería La Real.
Samuel Valverde, cantante y guitarrista de 'Personajes secundarios', en la floristería La Real.

Samuel Valverde (Málaga, 1979) es cantante y guitarrista de la banda de indie pop Personajes Secundarios. Tras su debut en 2010, lanzaron Te lo han quitado en 2017. El próximo 18 de enero lo presentan en la sala Siroco (San Dimas, 3), y después en Barcelona.

1. Licores Madrueño. Es una bodega muy antigua donde compro vino. Tienen una buena variedad de propuestas nacionales, que van desde los tres euros hasta los 100. Uno de mis favoritos es Juan Gil 12 meses. Es un local que junta a la gente del barrio, a los de toda la vida y también a los jóvenes. (Postigo de San Martín, 6).

2. Tipos Infames. He trabajado allí y es la librería de uno de mis mejores amigos. Suelo ir a tomar café, vino y a comprar libros. La última recomendación que me hicieron: El cordero carnívoro, de Agustín Gómez Arcos, que trata sobre la relación incestuosa entre dos hermanos durante el franquismo. Me ha encantado. También montan presentaciones, exposiciones y conciertos. De hecho, hemos actuado allí. (San Joaquín, 3).

3. La Real. Aunque las plantas tienden a morirse bajo mi cuidado, me encantan. Por eso pido consejo en esta floristería. Además de flores, tienen tiestos, luces y complementos muy bonitos. Ahí compré los adornos navideños y un cactus con una forma muy original. (Calle de la Independencia, 1).

4. Taberneros. En mi barrio hay lugares de comida tradicional muy conocidos: asturianos, gallegos… Pero este restaurante reinventa la tradición dándole un punto sofisticado. Entre semana tiene menús a precios asequibles. El cous cous de pollo y verduras y la ensalada de higos de temporada con burrata son espectaculares. Y la carta de vinos también es muy buena. El trato es familiar e íntimo. (Santiago, 9).

5. Cines Golem. En esta sala la gente está más pendiente de la película que de las palomitas porque no se puede entrar con comida. Programan mucho cine de autor, europeo e independiente, que es lo que me gusta. El ambiente es agradable y las butacas, muy cómodas. (Martín de los Heros, 14).

6. Museo del Pan Gallego. Es una panadería de toda la vida en la que hacen un pan de horno tradicional y que ofrece una variedad impresionante. La gente del barrio forma largas colas. Las empanadas también son muy buenas, sobre todo las de bacalao con pasas y las de zamburiñas. (Plaza de Herradores, 9).

7. Bajo el volcán. El chico que lleva esta tienda de discos sabe bastante de música y tiene unos gustos afines a los míos. Así que cuando tengo tiempo y dinero, acudo a bucear entre vinilos. Me gusta coleccionarlos y pincharlos en un viejo tocadiscos que he heredado de mis padres: lo compraron cuando nació mi hermano mayor, pero me lo he quedado yo. (Ave María, 42).

8. Kikekeller. En este estudio de interiorismo se venden objetos de diseño, se puede ver una exposición o tomar una copa los fines de semana por la noche. También hay conciertos y actuaciones esporádicamente. Su ambiente es muy variado y demuestran un gusto muy cuidado por la música. (Corredera Baja de San Pablo, 17).

9. La cocina de mi vecina. La tarta tres leches de esta pastelería es genial para los días de bajón y depresión. Te lo quita todo. Los cafés también son muy ricos. (Corredera Alta de San Pablo, 15).

10. Museo Sorolla. Se lo enseño a los amigos que vienen a visitarme. Lo que más me gusta es que cuando terminas de ver los cuadros —en el lugar en el que fueron concebidos— puedes descansar en un patio con fuentes y mucha vegetación. Está en el corazón de Madrid, pero es una burbuja de serenidad. (General Martínez Campos, 37).

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