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La Generalitat discute este jueves la subida de los precios del agua y el transporte

Los consejos de la Agencia Catalana del Agua y de la Autoridad Metropolitana del Transporte se reúnen para abordar posibles incrementos en las tarifas

Convoy del metro de Barcelona.
Convoy del metro de Barcelona.

Este jueves es un día clave para saber cómo notará el bolsillo del contribuyente el precio de los servicios públicos el año que viene. Los consejos de la Agencia Catalana del Agua (ACA) y de la Autoridad Metropolitana del Transporte (ATM) se reúnen para abordar posibles subidas del precio del agua y del transporte público. La ACA deberá analizar un informe que propone un aumento del 11,88% en el precio del agua de ATLL, mientras que la ATM debate si vuelve a congelar las tarifas de trenes, autobuses y metro o se decanta por subirlas.

La propuesta que tiene encima de la mesa la ACA consiste en que Aigües Ter-Llobregat (ATLL) aumente sus tarifas un 11,8% el año que viene. Esos precios se aplican a las suministradoras finales que operan en la región metropolitana de Barcelona, pero tiene un impacto en el recibo del contribuyente. Fuentes del sector estiman que, en caso de que siga adelante la propuesta, el precio del agua para el consumidor final subirá entre un 4% y un 6% y que serán los vecinos de las comarcas del Vallès Oriental y el Vallès Occidental los que más la notarán. Este miércoles se celebraba, no obstante, un consejo previo en el que debía abordarse el asunto. Fuentes de ese organismo rechazaron comentar la decisión final.

Desde el Ejecutivo catalán se recordó que la ACA no puede adoptar acuerdos políticos por la aplicación del artículo 155 de la Constitución. El anterior gobierno había planteado la posibilidad de asumir parte de esa subida renunciando a parte del canon concesional. En caso de aprobar la subida, se trataría del mayor incremento del precio del agua desde 2013.

También se reúne este jueves a las doce del mediodía el consejo de administración de la Autoridad Metropolitana del Transporte (ATM), el organismo que fija las tarifas de los títulos de transporte integrados, es decir, los que permiten viajar en tren, metro y autobús con el mismo billete. El consejo de administración debe decidir si vuelve a congelar las tarifas por quinto año consecutivo o aplica una subida.

Desde la ATM —controlada por la Generalitat, pero con participación del Ayuntamiento de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona— aseguran que todavía no hay una decisión tomada, pero algunas voces ya alertan de un posible aumento de precios.

Una de estas es la de la asociación Promoción del Transporte Público (PTP) que considera que si se opta por un incremento generalizado de tarifas sería “injusto social y ambientalmente”. “El debate de las tarifas no tendría que continuar girando en torno a la congelación o la subida de todos los títulos, sino de modificaciones de precio selectivas”, defensió la asociación a través de un comunicado.

La PTP apuesta por un sistema tarifario que premie los usuarios habituales y, por contra, penalice a los esporádicos. En este sentido, proponen crear una T-10 unipersonal a un precio más bajo que una T-10 multipersonal destinados a turistas. Igualmente, defienden la supresión de la 50/30 —actualmente solo existe la de una zona— y promocionar los abonos mensuales, rebajándolos de precio.

Si optaran por no subir precios, con este serían ya cinco años de congelación de las tarifas. Solo en 2015 hubo un cambio de precios, que en esta ocasión fue a la baja, que afectó a la T-10, el abono más usado por los viajeros (en 2015 aportó casi 338 millones, muy por delante de los 54 millones que se recaudaron con el segundo más utilizado, la 50/30). La rebaja de precio de la T-10 en 2015 —pasó de 10,30 euros a 9,95 en los títulos de una zona— la forzó el PSC de Barcelona como condición para pactar los presupuestos municipales con el entonces alcalde Xavier Trias.

Collboni insiste a Colau sobre el incremento

El presidente del PSC de Barcelona, Jaume Collboni, reclamó este miércoles a la alcaldesa Ada Colau que aclare si subirá el precio del transporte público en 2018 y criticó que “esté escondida y sin decir qué piensa hacer”. “Estamos a cinco días de acabar el año y los barceloneses aún no tenemos noticias de cuáles serán las tarifas del transporte de cara al próximo año, y lo que nos sorprende es que la señora Colau no se haya pronunciado sobre cuáles son sus intenciones”, sostuvo Collboni. El socialista condició la negociación del presupuesto a congelar el precio de la T-10.