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Los rectores de la UB y de la UAB toman la palabra sobre la crisis catalana

Margarita Arboix (UAB) dice que "hay cansancio entre los alumnos por tantas huelgas y Joan Elias (UB) cree que "la Universidad no puede posicionarse políticamente”

A Margarita Arboix (Castellón, 1950) y Joan Elias (Barcelona, 1956) les ha tocado vivir, en un papel poco discreto, uno de los períodos más convulsos en Cataluña. Son los rectores de las dos grandes universidades catalanas —él de la de Barcelona (UB); ella, de la Autónoma (UAB)—, unas instituciones que han tenido un papel capital en el devenir de la crisis política. Mientras una parte de los estudiantes mantenía el pulso en la calle a favor de la independencia, otros, como las juventudes de Sociedad Civil Catalana (SCC), denunciaban que no podían expresarse libremente en la universidad. Arboix y Elias, por su parte, intentaban acercar posturas a través de una comisión de mediación para favorecer el diálogo entre el bloque independentista y el constitucionalista. Por ahora, no ha surtido efecto.

Pregunta. ¿Estamos en el peor escenario posible?

Joan Elias. Claramente. Es difícil pensar situaciones peores y cada día es peor que la anterior. Es una situación muy complicada.

Margarita Arboix. Por desgracia nuestros políticos no han hecho los deberes, que son sentarse a hablar y llegar a situaciones pactadas. Muchas veces, de un lado y del otro, hay que dar dos pasos adelante y uno atrás. Y aquí nadie da un paso atrás.

P. ¿Hay margen para el diálogo?

M.A. Sí. En Cataluña hay un desencuentro entre las partes y habrá que coserlo y para eso se necesita diálogo.

P. ¿Todas las partes quieren hablar?

J. E. Yo creo que sí, con matices pero, sí. El problema es que se ha llegado a una situación política y judicial tan compleja, con todo el movimiento que hay en la calle, que complica mucho la negociación.

P. ¿Cuál ha de ser el papel de la universidad en este contexto?

M. A. La universidad puede ayudar a los políticos a decidir, no dando su opinión, sino aportando datos, ciencia. El papel de la universidad es neutro. Yo me considero rectora de todos. A mí no se me escogió para decidir si era independentista o nacionalista, sino para hacer política universitaria.

J. E. Los rectores nos debemos a toda la universidad. A veces tenemos que posicionarnos porque hay temas muy candentes pero ha de ser por una cosa muy puntual y muy dramática.

M. A. Cuando nos hemos definido en una cosa de este tipo hemos sido cuidadosos y hemos dicho “el equipo dice”, no “la universidad dice”. Es distinto.

P. La Universidad Pompeu Fabra suspendió las clases de cara a la huelga del 28 de septiembre, la de Girona convocó concentraciones. ¿Esto es saludable para las universidades?

J. E. Yo no opinaré sobre lo que hace la Pompeu. Nosotros lo valoramos desde el punto de vista académico y legal, y creímos que no era conveniente.

M. A. Nosotros tampoco.

P. Dicho de otra manera, ¿el posicionamiento político es beneficioso para la universidad?

M. A. No es bueno. Una cosa es que haya situaciones políticas que repercutan sobre los derechos de las personas o sobre algún elemento crucial para la universidad. Pero que una universidad se defina sobre una posición política u otra sería una locura.

J.E. Hay que ser muy respetuoso. No nos podemos posicionar políticamente. Y esto significa que nos dan bofetadas por todos los lados. Cuando sacas un comunicado, unos dicen que hablas demasiado y otros que no dices algo. Lo siento, intentamos no echar más leña al fuego.

P. En la UAB hay un conflicto abierto entre los jóvenes de SCC y los autodenominados Antifascistas. Los de SCC se quejan de que no pueden hablar y no cuentan con el apoyo de la rectora. ¿Se está garantizando que todas las posturas políticas se puedan expresar libremente?

M. A. Es un tema preocupante porque la universidad debe ser tolerante a una libertad de expresión de todas las ideologías. Pero es verdad que hay señores que deciden que esto no tiene que ser así y esto es intolerable. Nosotros estamos a favor de que todo el mundo pueda expresar sus posiciones. Defenderemos que eso sea así e instrumentaremos todos los mecanismos para que sea así. En el acto de SCC de hace una semana en la UAB se dijeron cosas que no son verdad, como que no los defiendo o no los escucho. Han hecho una montaña para abrir su escaparate y utilizarlo políticamente y yo lo respeto pero no puedo compartirlo con gente que dice mentiras.

P. La UAB lleva seis huelgas ¿tantas jornadas de paros son sostenibles para los alumnos?

J.E. Los alumnos están cansados pero el nivel de clases que se ha perdido es bajo. El problema es el caos que produce en la programación. La gente está un poco harta de que cada día haya una sorpresa.

M. A. Hay un crecimiento de la gente que protesta porque ahora quiere hacer clase. Hay cansancio por parte de los mismos alumnos por tantas huelgas, incluso alumnos que están a favor del contenido de las huelgas pero planteando otras acciones que no impliquen paralizar económicamente el país o el proceso educativo.

P. ¿Las elecciones del 21D pueden ser una salida a la crisis catalana?

J. E. El 22D ha de ser el principio del inicio de la solución del problema, que ha de ser político: sentarse y hablar.

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