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Los estudiantes se vuelcan con la jornada de huelga

Los universitarios cortan la AP-7 y las vías del AVE en Barcelona

Pancarta desplegada por los manifestantes en la entrada de la Ronda del Mig de Barcelona.

El comercio y la restauración de Barcelona llevan casi dos meses inmersos en la movilización constante por el proceso independentista, y buena parte del sector ya siente la fatiga. En la huelga general del pasado 3 de octubre, las patronales y asociaciones de comerciantes apoyaron el paro y animaron a echar el cierre. En la huelga de este miércoles, solo el 10% de los trabajadores de comercios secundaron la huelga, según Pimec. “El 3 de octubre estábamos todos muy tocados por las cargas policiales. Ahora el sentimiento es el mismo e iremos a la manifestación el sábado, pero en el día a día una huelga te toca el bolsillo”, resume Jordi, un carnicero del mercado de Guinardó.

Corte en la ronda de Dalt de Barcelona.
Corte en la ronda de Dalt de Barcelona.

Las asociaciones rechazan la huelga como forma de protesta, y en las últimas semanas se han reunido con la Generalitat y con las entidades convocantes de las protestas para trasladarlas a los domingos y a lugares que no sean céntricos. El poco seguimiento del comercio, que el pasado 3 de octubre cerró masivamente -clausuraron comercios de barrio que nunca lo habían hecho, o incluso tiendas familiares en pleno paseo de Gràcia- ha hecho que las persianas bajadas fueran apenas imperceptibles en los ejes comerciales de barrio, como Sant Antoni, la avenida de Gaudí, EixClot o el paseo de Maragall. También los mercados han abierto, en este caso incluso en Gràcia, barrio donde el independentismo tiene un amplio seguimiento. Ya en el centro de la ciudad, con grandes cadenas como Inditex o Mango, todo el mundo ha abierto. En la última huelga general, los grandes centros comerciales y tiendas como Apple tuvieron que cerrar ante la insistencia de los piquetes.

Estudiantes cortan la AP-7.
Estudiantes cortan la AP-7.

En el sector educativo se ha visto un mayor seguimiento de la huelga y los estudiantes lo han hecho notar desde primera hora. Todavía no había salido el sol en el campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y un grupo de medio centenar de estudiantes comenzó a desfilar con mesas y sillas por el campus hasta la entrada de la AP-7, que pasa al lado del recinto estudiantil. Durante cinco horas, los jóvenes han mantenido cortados varios carriles de la autopista. A diferencia de otras huelgas, donde hacían piquetes en las puertas de las facultades, esta vez han centrado sus esfuerzos en cortar los accesos al campus. Ellos, por autopista y en Sant Cugat, un grupo de los comités de defensa del referéndum (CDR), han hecho lo propio en las vías de los ferrocarriles. Así, las aulas estaban abiertas pero los estudiantes no han podido acceder al campus. Apenas se han impartido clases y el seguimiento ha sido mínimo entre el alumnado.

En la misma línea, la Pompeu Fabra ha amanecido con las puertas del campus de Ciutadella completamente blindadas con barricadas hechas con mobiliario de las aulas. No se ha podido retomar la actividad hasta el mediodía. En el resto de universidades, el apoyo ha sido desigual pero más mayoritario entre el colectivo estudiantil que el docente.

El Sindicato de Estudiantes ha convocado una manifestación al mediodía en plaza Universidad que ha confluido con otras convocatorias de los CDR y por la tarde, unos 200 jóvenes de Universidades por la República han marchado por el barrio de Sants y han entrado en la estación, donde han cortado las tres vías del AVE y una compartida por la alta velocidad y los cercanías. Sobre las ocho de la tarde, Adif ha comunicado el cierre del servicio de cercanías y también de toda la estación de Sants. Más de un millar de estudiantes han permanecido dentro, dijeron, hasta la hora de salida prevista del último AVE.

En el sector cultural la huelga se ha seguido de manera desigual. Salas musicales como el Jazz Club o la Sala Apolo han suspendido todos los conciertos. Razzmatazz, en cambio, ha permanecido abierto. Teatros como el Poliorama tampoco han abierto sus puertas.

La jornada de huelga se ha clausurado con una concentración en la plaza de la Catedral de Barcelona convocada por las entidades soberanistas, Òmnium Cultural y ANC. Más de 25.000 personas, según la Guardia Urbana, han participado en el acto.

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