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Patrimonio niega que haya autorizado el derribo de la valla de los jardines de Sabatini

El Ayuntamiento considera, sin embargo, que cuentan con el visto bueno del Gobierno regional

Patrimonio niega que haya autorizado el derribo de la valla de los jardines de Sabatini

El Ayuntamiento de Madrid no podrá tirar la valla que separa los jardines de Sabatini de la cuesta de San Vicente sin haber presentado a la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid un informe de la propuesta, según se acordó en la comisión de Patrimonio del pasado julio. En esa reunión también se suspendió la solución para la calle de Bailén, cuyo túnel quiere ampliar el Consistorio hasta Ferraz, mientras no se presente un estudio arqueológico. El concejal de Urbanismo, José Manuel Calvo, entiende, sin embargo, que cuentan con el apoyo del Gobierno regional. Patrimonio lo niega tajantemente.

Para el delegado de Área de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, la situación está muy clara: “La comisión de Patrimonio se ha pronunciado y la Comunidad no puede parar nada”. Se refiere a la reunión de la comisión local de Patrimonio que se celebró el pasado 21 de julio. Según el acta del encuentro, se consideró “viable” la consulta formulada por el Consistorio sobre el proyecto de remodelación de la plaza de España.

Pero la Dirección General de Patrimonio mantiene, por el contrario, que existen varios puntos a los que no se dio el visto bueno. Entre ellos, la eliminación del muro que separa los jardines de Sabatini de la cuesta de San Vicente y la prolongación del túnel de la calle de Bailén. La ampliación del subterráneo se planea desde la boca situada frente a la catedral de la Almudena hasta la cuesta de San Vicente, y de ahí hasta Ferraz, a la altura de la calle de Luisa Fernanda. El túnel contará con una salida en la calle de Ventura Rodríguez.

Para la primera actuación, el acta de la comisión dictó una prescripción. En ella se solicitaba al Ayuntamiento la presentación de una propuesta para unir la cuesta de San Vicente y los Jardines de Sabatini “a través de un talud vegetal que desarrolle con mayor definición la integración del jardín y su trazado original con la ciudad”. El Gobierno regional todavía no ha recibido nada, sostiene un portavoz de Patrimonio. “Lo vamos a elaborar, por supuesto”, replican desde la Concejalía de Urbanismo.

El acta de Patrimonio deja en el aire la posible ampliación del túnel de la calle de Bailén. De hecho, la comisión “suspende el pronunciamiento respecto a la accesibilidad y continuidad peatonal en la calle de Bailén”. Para una “adecuada valoración” es necesario que se incluya la documentación arqueológica de la zona. Será en ese momento, cuando se hayan llevado a cabo las excavaciones arqueológicas, cuando se defina con esos resultados la “solución para la zona de la calle de Bailén con los jardines de Sabatini frente a la calle de la Marina Española”.

 

Actuación arqueológica

 

Además, el proyecto deberá contar con una “actuación arqueológica previa” y “con la autorización” de la Dirección General de Patrimonio Cultural. Unos condicionantes que se deben a que las obras van a afectar a la Zona Arqueológica del Recinto Histórico de la Villa de Madrid (BIC por decreto 61/1993, de 20 de mayo).

El concejal de Urbanismo coincide en que es necesario la autorización de Patrimonio tanto nacional como regional, “como no podría ser de otra forma”, explicó ayer al resto de los grupos políticos en la comisión de Desarrollo Urbano Sostenible. Pero, al contrario que la Comunidad, Calvo mantiene que la directora general (Paloma Sobrini) “evaluó, valoró y aceptó este proyecto” en la comisión local de Patrimonio del 21 de julio.

En su intervención ante los diputados, Calvo aclaró que el túnel de Bailén se prolonga “para peatonalizar el paso elevado de esa misma calle”. De esta forma, se cumple el resultado de la encuesta ciudadana y las bases del concurso que se establecieron “con carácter vinculante”. La eliminación de una parte de la valla que limita los jardines de Sabatini, en uno de los laterales del Palacio de Oriente, es necesaria, “porque en este momento supone una barrera física importante”.

Tan avanzada está la actuación que el Ayuntamiento calcula que recepcionará el proyecto de ejecución a mediados de noviembre para poder cumplir con el objetivo de comenzar las obras en mayo de 2018. El coste real del proyecto se habrá calculado en la primera semana de ese mes. En cuanto a la movilidad, se prevé la reducción de carriles en la cuesta de San Vicente. Pasará a contar con dos por sentido, más un carril bus y uno para bicicletas solo en la subida. Esta vía es una de las más utilizadas por los madrileños que residen en el sur de la región para acceder a la ciudad.

La actuación busca la peatonalización máxima del área, incluyendo todas las calles inmediatas a la plaza y contribuirá a reducir el tráfico de vehículos privados en cerca de un 50%, en días ordinarios, sostiene el Ayuntamiento.

 

La oposición critica que el proyecto se aleje del votado

La portavoz del PP en la comisión de Urbanismo que se celebró ayer, Paloma García Romero, criticó la falsedad de la participación ciudadana en la reforma. Por un lado, el proyecto elegido no fue el que contó con más apoyo, apuntó. Circunstancia a la que se suma que “ni siquiera se va a ejecutar tal y como fue votado”, porque no se va a construir el retúnelprevisto, añadió. La edil no entiende tampoco cómo “tras más de diez meses” siga sin firmarse el contrato con los arquitectos y que no se conozca el coste que va a suponer la reforma.

En las filas del PSOE preocupan las actuaciones anunciadas, porque es un espacio que está protegido y es necesario ser muy cuidadoso en la actuación. La concejal socialista Mercedes González ha pedido al equipo de gobierno que les muestren las autorizaciones con las que cuentan. González está de acuerdo con que es necesario tomar medidas para reordenar el tráfico en la zona y acondicionar la plaza. “Pero ni mucho menos lo que está planteando el Ayuntamiento; nosotros habríamos dedicado parte del dinero a otras zonas más deprimidas”, puntualiza.

Ciudadanos tampoco está de acuerdo con la forma en la que se está llevando la remodelación. El grupo va a presentar una moción de urgencia para el pleno del próximo martes. “Nos estamos dando cuenta de que el proyecto está sufriendo una gran cantidad de modificaciones, que lo alejan de lo que eligieron los madrileños”, comenta Bosco Labrado, concejal de Urbanismo. En cuanto a la eliminación de la valla de los jardines de Sabatini, recuerdan que se necesita un informe favorable de Patrimonio que “parece que no existe”.