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Puigdemont dice que no hay alternativa al referéndum

El presidente catalán abre la puerta a convocar todavía una consulta pactada, pero tacha de “irresponsable” a Rajoy

Carles Puigdemont en la ofrenda floral al monument a Rafael Casanova. En vídeo, declaraciones de políticos sobre la Diada.

“No es una opción para nosotros que no se celebre el referéndum”. Inamovible en su discurso, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha defendido hoy en una rueda de prensa ofrecida a corresponsales de la prensa extranjera en España su compromiso con el referéndum del 1 de octubre, del que ha insinuado que no hay plan alternativo. Y ha resaltado que el apoyo masivo de los ciudadanos catalanes, que previsiblemente se visualizará en la manifestación convocada esta tarde en el centro de Barcelona, es un reflejo de que no puede haber marcha atrás, pese a las maniobras que puedan efectuar las instituciones del Estado, con el Gobierno y el Tribunal Constitucional al frente. Puigdemont, como ha hecho Mariano Rajoy, ha situado el próximo punto de inflexión del actual conflicto en el día 2, día después de la consulta, en el que ha dicho que se tendrá que iniciar el diálogo para evitar una situación que, en su opinión, sería “irresponsable”.

No ha negado, no obstante, que antes de la fecha fijada para el referéndum el Gobierno central quiera evitar el desafío soberanista con una propuesta, que no podría ser otra que la de negociar y permitir convocar una consulta acordada. Esa podría ser la última oferta al diálogo que ofrece el Gobierno catalán. El presidente de la Generalitat ha señalado que tras la celebración del referéndum entiende que se le abrirán en el extranjero unas puertas que hasta ahora se han mantenido cerradas. Ha hecho una referencia explícita al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. El órgano de gobierno de la Unión Europea tan solo se ha referido hasta ahora al conflicto catalán para señalar que una hipotética independencia supondría la salida de Cataluña del club de los 28.

Puigdemont ha admitido ante los representantes de la prensa extranjera en España que el fracaso del diálogo es compartido por los dos gobiernos, el español y el catalán. Lo ha dicho cuando ha defendido que una consulta pactada es la que defiende una mayoría catalana. Pese a asumir parte de culpa, ha afirmado que quien mayor responsabilidad tiene de las actuales circunstancias es el Gobierno de Mariano Rajoy por ser “quien no quiere sentarse a la mesa para hablar”. Y ha hablado de frustración y decepción para describir el ánimo en el que está sumido el Gobierno catalán por haber convocado el referéndum sin el visto bueno de Madrid. “Es la única posibilidad que les hemos podido ofrecer la Generalitat y el Parlament”, ha dicho.

En ese sentido, el presidente catalán ha puesto en duda el interés de Moncloa de llegar a un acuerdo con la Generalitat. Ha lamentado que haya puesto en marcha “toda su maquinaria judicial pero no la política”. Y ha intentado destacar que la actual situación en Cataluña, proyectada en el Parlament con una profunda división en el hemiciclo los pasados miércoles y jueves, no es de confrontación, sino de tranquilidad absoluta. “No nos gustan las confrontaciones de ese tipo y estamos de acuerdo que votar aleja ese riesgo”, ha dicho, según fuentes presentes en la conferencia de prensa.

El consejero de Asuntos Internacionales, Raül Romeva, ha recuperado el discurso que se ha ofrecido en la última semana desde el Ejecutivo autonómico para defender que el referéndum no es ilegal, “ni en el marco español ni en el internacional”.

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