Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
ARTE Y PENSAMIENTO

Sol de Levante

El fotógrafo Ricardo Cases retrata el levante español con sus luces y sombras

Una de las imágenes del fotógrafo dentro de su muestra 'Sol'.
Una de las imágenes del fotógrafo dentro de su muestra 'Sol'.

Sol y playa. Cultivo intensivo del turismo y del asfalto que se asoma al mar. Plástico de colores, pieles enrojecidas, sombras a cuchillo sobre el suelo ardiente. Es el levante español, el que ha retratado el fotógrafo Ricardo Cases en su serie Sol, que puede verse hasta el 17 de marzo en La Fresh Gallery (Conde de Aranda, 5).

Cases, natural de Orihuela, Alicante, nacido en 1971, vuelve a fotografiar la tierra que le vio nacer y que en las últimas décadas ha cambiado a pasos agigantados. Además de prosperidad, el boom turístico-inmobiliario ha traído corrupción hasta tal punto que ya la asociamos con esas regiones igual que asociamos la paella o la naranja.

El Sol: bendición y condena. El fotógrafo presenta aquí una serie rebosante de arena y luz blanca, unas fotos que casi sofocan al que las mira. A veces, la distancia irónica que interpone con la gente normal y corriente —con colores de piel al borde del melanoma y que no se sabe si produce hilaridad o lástima— hace que sus imágenes recuerdan a las del fotógrafo británico Martin Parr (y su gusto por lo kitsch). Otras veces Cases se recrea en esos absurdos que pasamos rutinariamente por alto. Y otras de sus fotos tienden a una abstracción que parte de la urbanización turística y del chiringuito playero.

No es la primera vez que Cases (miembro del colectivo fotográfico Blank Paper y promotor de la pequeña editorial Fiesta Ediciones, dedicada al fotolibro) trabaja sobre esta franja de tierra bañada por la sangría, el hormingón y el Mediterráneo. El porqué de las naranjas (2014) uno de sus anteriores trabajos, ya ahondaba en la idiosincrasia inmobiliaria levantina, tratando, a través de sus paseos, de captar en imágentes el espíritu y la idiosincrasi de esta zona costera y, por extensión, de España entera.