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Las monjas de Sijena tendrán que declarar ante el juez

El Museu de Lleida reclama una compensación por conservar las 44 piezas desde 1999

Las tres arcas policromadas del siglo XIV de las monjas de Sijena que conserva el Museu de Lleida y que reclama Aragón.
Las tres arcas policromadas del siglo XIV de las monjas de Sijena que conserva el Museu de Lleida y que reclama Aragón.

No solo la localidad de Villanueva de Sijena y la comunidad de Aragón utilizan la justicia para solucionar el caso Sijena. También la parte catalana trata de conservar las obras de arte dilatando el litigio. En este caso, el Consorcio del Museo de Lleida, integrado por el Ayuntamiento, el arzobispado y la Diputación de Lleida, el Consejo Comarcal del Segrià y la Generalitat, es el que, utilizando una pirueta legal, reclama una compensación por los gastos ocasionados por la conservación y mejora de las 44 obras --entre ellas las tres tumbas de madera policromada del siglo XV-- que posee desde el año 1983 tras adquirirlas por 10 millones de pesetas. La demanda, no obstante, solo reclama compensación de los últimos 17 años, desde el año 1999, año de creación del consorcio.

La aceptación de la demanda obliga a las representantes de dicha orden a comparecer en el juzgado a explicar su posicionamiento sobre el litigio, por lo que la presidente federal de la orden Virginia Calatayud, la misma que cedió el derecho a reclamar las pinturas de la sala capitular al gobierno autónomo de Aragón, tendrá que desplazarse hasta Rubí donde se ha presentado y admitido la demanda.

El pasado 20 de julio, seis días antes de que salieran rumbo a Sijena los 53 objetos entregados por el MNAC y la Generalitat, se supo que el Museu de Lleida había presentado una demanda contra las monjas sanjuanistas, asegurando que las 44 piezas leridanas se retendrían hasta que la comunidad religiosa abonase los gastos de conservación. Si no había compensación no habría piezas, en una clara estrategia dilatoria del proceso. Pues bien. El juzgado número 2 de Rubí —al que pertenece la sede social de la Orden de Sanjuanistas de Sijena tras instalarse en 1974 las monjas en Valldoreix, aunque ahora su herederareside en la localidad de Salinas de Añana, Álava— ha acabado admitiendo la demanda, dando un respiro a la parte catalana tras varias instancias judiciales desde Huesca contrarias a sus intereses.

La nota facilitada por el museo, tras asegurar que el nuevo procedimiento no significa que se comparta la sentencia del juzgado de Huesca que declara nula la compraventa de los objetos, se asegura que la cantidad a compensar está pendiente de determinar y que será un perito económico quién la realizará.

No será la primera vez que las monjas sanjuanistas tienen que acudir al juzgado a declarar. Se da la circunstancia que en la primera demanda realizada por el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Sijena contra Cataluña, las monjas de la orden Sanjuanista eran una de las partes demandadas por la venta de 97 objetos a la Generalitat y el MNAC. Al final, la juez las exculpó, mientras que en el otro pleito, el que enfrenta a las dos comunidades por las pinturas murales de la sala capitular de Sijena, las mismas monjas son parte demandante tras ceder el derecho a reclamar las pinturas al gobierno de Aragón.

Independientemente del valor de compensación que se reclama para devolver las 44 obras, hay otro valor que las monjas tendrían que abonar en caso de que la sentencia sea firme y ratificada por instancias judiciales superiores. Se trata de la devolución del importe que la Generalitat pagó por las piezas, algo que la sentencia de 2015 pasa por alto, pero que al final del proceso se tendrá que abonar. El precio pagado en 1983 fue de 10 millones de pesetas, que actualizado asciende a 202.179 euros.