Salud señala el origen del brote en una “contaminación fecal humana”

Es la primera vez en la historia que se describe la presencia de un virus en agua envasada

El norovirus que hace unos días había detectado la Agencia de Salud Pública (ASPCAT) en las muestras de los afectados por el brote de gastroenteritis, también se ha encontrado en el agua envasada del manantial de Arinsal (Andorra). Según el Departamento de Salud, es la primera vez que se halla un virus en agua embotellada. Los resultados de los análisis mostraron la presencia de “altas dosis” de este microorganismo. La ASPCAT descartó ayer que el origen del brote esté en Cataluña y apuntó a la envasadora andorrana Aigües del Pirineu como punto de partida de la contaminación. El secretario de Salud Pública, Joan Guix, indicó que el único reservorio del norovirus es el ser humano, por lo que el origen del brote ha tenido que ser por “contaminación fecal humana”.

La investigación se centra ahora en saber cómo se ha producido la transmisión, una cuestión a la que responderán las autoridades andorranas en cuanto tengan los resultados de los estudios realizados a la envasadora del agua de Arinsal. La empresa ha inmovilizado todas sus líneas de producción hasta que se resuelvan los análisis realizados a la planta.

Según Salud Pública, es la primera vez en la historia que se describe la presencia de un virus en agua embotellada. Sólo hacen falta unas decenas de unidades de norovirus para provocar una infección, y en las garrafas contaminadas se encontraron hasta 10.000 partículas por litro de dos tipos de norovirus diferentes, los mismos que también se detectaron en las heces de algunos pacientes afectados. “Hemos encontrado muestras positivas en cultivos de heces y agua, lo que comprueba que hay una relación causal”, indicó Guix.

A la espera de los resultados que lleguen de Andorra, Guix aseguró que en la empresa distribuidora Eden, que repartió las garrafas en mal estado procedentes de Andorra, no se encontró ninguna anomalía. El secretario de Salud Pública apuntó como hipótesis causal que la contaminacion se produjo “en el origen, en el proceso de obtención o embotellamiento del agua, o en la higienización de las garrafas”.

Con todo, Guix sí insistió en que el norovirus sólo se transmite por vía oral (vómitos) o fecal, por lo que dudó de que el origen del brote esté en el mismo manantial, ya que “no hay constancia de otros brotes relacionados con otros productos”. “La hipótesis causal tendría más que ver con el proceso de manipulación que con el contenido de agua misma”, añadió Guix. Además, según el investigador Albert Bosch, que llevó a cabo el análisis de las muestras, “es dificil de pensar que en el manantial haya cerca aguas fecales”.

El secretario de Salud Pública también reveló que la Generalitat no se plantea sancionar a la distribuidora Eden. “Para implantar sanciones, tendría que haber alteraciones de la normativa y las inspecciones hechas a Eden dicen que todo está bien. No se ha detectado ninguna infracción en nuestro territorio”, zanjó. En cualquier caso, Guix puntualizó que, aunque “no ha lugar a sanciones, otra cosa son las responsabilidades jurídicas que cada afectado pueda pedir” por su cuenta.

Sobre la firma

Jessica Mouzo

Jessica Mouzo es redactora de sanidad en EL PAÍS. Es licenciada en Periodismo por la Universidade de Santiago de Compostela y Máster de Periodismo BCN-NY de la Universitat de Barcelona.

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