Personal de Povisa denuncia ante el Sergas la vulneración del concierto

Técnicos de evaluación de riesgos constatan "sobrecarga de trabajo" en el hospital privado que cobra 90 millones al año por atender pacientes de la pública

Entrada al hospital Povisa en Vigo.
Entrada al hospital Povisa en Vigo.LALO R. VILLAR

El comité de empresa del hospital Povisa de Vigo, un centro privado que disfruta de un concierto millonario con la Xunta que acaba de ser renovado por el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo, ha denunciado este lunes que la falta de personal está provocando una "merma" en la calidad asistencial y un incumplimiento del acuerdo con el Servizo Galego de Saúde (Sergas) por el que atiende a 138.000 personas del área sanitaria más poblada y saturada de Galicia.

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Los representantes de los trabajadores han puesto los hechos en conocimiento de varios departamentos del Sergas desde el pasado diciembre (en la subdirección de inspección sanitaria y en la gerencia de gestión integra, entre otros) pero la única respuesta que han recibido es que se ha abierto una "investigación". "Y ya sabemos cómo son las investigaciones a Povisa", lamenta María Xesús Neira, del sindicato CIG, quien asegura que los empleados del hospital, especialmente los auxiliares y el personal de enfermería, sufren "turnos penosos, con pocos descansos" que les han provocado incluso crisis de ansiedad.

Aunque los problemas se arrastran desde hace tres o cuatro años, la situación empeoró desde que 13 trabajadores fueron despedidos de Povisa justo después de que la empresa propietaria, Nosa Terra 2000, firmase con la Xunta la renovación de un concierto por el que cobra 90 millones de euros al año. El hospital, con una plantilla de 1.370 personas, logró mantener este convenio pese a la apertura del nuevo centro público Alvaro Cunqueiro, construido por el Gobierno gallego para arreglar la saturación del área sanitaria de Vigo que llevó en su día a integrar a Povisa en la red del Sergas.

Entre los trabajadores despedidos por Povisa tras la renovación del convenio con la Xunta estaban los diez celadores de planta. Desde entonces, son los auxiliares quienes realizan sus funciones sin refuerzo de plantilla, lo que también ha trasladado la sobrecarga de trabajo a los enfermeros, explica el comité de empresa. Este órgano ha remitido al Sergas los informes de los técnicos que realizaron la evaluación de riesgos laborales en el hospital y que certifican, asegura, la sobrecarga y el estrés que padece el personal.

"Estos hechos objetivan la dificultad para ofrecer la igualdad de atención a los pacientes que deriva el Sergas, por no disponer de los medios humanos necsarios para la correcta prestación del servicio, lo que supone un incumplimiento por parte de Povisa del acuerdo de gestión alcanzado con el Sergas", señala el comité. El hospital ha declinado ofrecer su versión sobre la denuncia de la plantilla.

El comité apunta que la situación "caótica" de Povisa se ha agravado con el incremento de pacientes en los últimos tiempos, tanto los que llegan derivados de la sanidad pública como los que son atendidos por vía privada. La Consellería de Sanidade anunció que la adscripción a Povisa por parte de los usuarios del Sergas sería voluntaria y abrió varios plazos para que quienes así lo deseasen se diesen de alta o de baja en el centro privado. Pese a ser el hospital con más lista de espera de Galicia, las deficiencias con las que el Gobierno gallego ha abierto el Álvaro Cunqueiro provocó una fuga de al menos 6.000 pacientes a Povisa, por lo que el Sergas optó por poner un tope y rechazar las solicitudes que lo rebasaran.

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