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El 30% de los ambulatorios del área de Barcelona se demoran en dar cita

Los CAP siguen padeciendo las consecuencias del recorte de 1.400 millones efectuado por Salud durante esta legislatura

Pacientes aguardan en la cola del CAP Sud de Terrassa.
Pacientes aguardan en la cola del CAP Sud de Terrassa.

No solo los hospitales catalanes están colapsados con los pasillos llenos de pacientes o largas listas de espera. También los centros de atención primaria (CAP) padecen las consecuencias de los tijeretazos que ha ejecutado el Departamento de Salud. El 30% de los ambulatorios del área de Barcelona superan el plazo de 48 horas estipulado por Salud para una consulta programada. Los profesionales denuncian que la espera es superior, incluso del 50% si se solicita por Internet.

Las agendas de los médicos de atención primaria echan humo. Los CAP siguen padeciendo las consecuencias del recorte de 1.400 millones efectuado por Salud durante esta legislatura. Aunque no se apelotonen los pacientes en los pasillos de los ambulatorios, los usuarios sí saturan las líneas telefónicas pidiendo citas que no llegan para visitar a su médico de cabecera. El 30% de los CAP de la Región Sanitaria de Barcelona superan el plazo de 48 horas fijado por Salud.

El Departamento recuerda que el 85% de las agendas de los médicos dan cita previa antes de 48 horas y que, en cualquier caso, “todo el mundo tiene la atención garantizada por parte de algún profesional del equipo”. Pero en muchas zonas de Cataluña y, especialmente en el área de Barcelona, los pacientes se encuentran con muchas trabas para conseguir una cita con su médico. Un vecino del barrio de Les Corts, por ejemplo, relata que cuando intentó concertar una visita con su médico hace unas semanas, el ambulatorio lo emplazó a llamar en enero “porque tienen todo lleno hasta esa fecha”.

Salud se ha negado a facilitar información detallada sobre el número de médicos que tienen su agenda saturada alegando que “no hay un registro de lista de espera de primaria porque el límite de 48 horas no lo hace viable”. El departamento que dirige Boi Ruiz se ha limitado a desgranar por regiones sanitarias el porcentaje de ambulatorios que cumplen el plazo de 48 horas en el 85% de sus agendas. Así, en el Alt Pirineu i Aran, un 4% de los centros médicos tienen problemas de agenda; en Lleida son un 17% de los CAP; en Terres del Ebre y Girona, el 20%; y en la Cataluña Central y Tarragona, el 14%.

Sin embargo, la información que maneja el sindicato Metges de Catalunya (MC) a partir de los datos facilitados por el Consejo de Participación de los Profesionales del Instituto Catalán de la Salud (ICS) —la empresa pública que gestiona ocho grandes hospitales y el 80% de la atención primaria—, dista mucho de las cifras oficiales. Según el Consejo de Participación, entre julio y noviembre de 2015, sólo el 50% de las citas programadas que se solicitan por Internet se dan antes de 48 horas. En el caso de las visitas concertadas mediante teléfono, el 45% tardan más de dos días y, en las citas pedidas en el mismo mostrador del CAP, los datos reflejan que el 35% sufren retrasos superiores a las 48 horas.

“La sensación en la calle es que las listas de espera son superiores a una semana, incluso a tres”, apunta David Arribas, delegado de MC para la atención primaria del ICS. “El número de visitas entre 2014 y 2015 ha aumentado un 3,2% y, si a esto sumamos la bajada de plantilla de 1.077 profesionales que hemos perdido en estos años, tengo mis dudas de que se cumplan las agendas”, protesta. El presupuesto para atención primaria se redujo hasta un 23,5% entre 2010 y 2014, pasando de 1.759 millones de euros a 1.345 millones el año pasado. En 2015, el Servicio Catalán de la Salud ha destinado 1.442 millones a la asistencia primaria.

Coincide Cesca Zapater, miembro del Foro Catalán de Atención Primaria (Focap). “Pocos médicos cumplen el plazo de 48 horas. Están saturados”, apunta. La médica señala, además, que en Barcelona se está desplegando en muchos CAP un sistema organizativo por el que los facultativos se van turnando para que cada día de la semana se dedique uno de ellos exclusivamente a la atención urgente. Este planteamiento, sostiene Zapater, “genera más demanda” porque el médico que le toque cubrir los casos urgentes durante toda la jornada retrasa más su propia agenda Con todo, el Departamento asegura que, si se trata de una emergencia, los pacientes pueden acudir a su CAP por urgencias y algún médico lo atenderá porque “la atención urgente se está realizando sin demoras”. “Así se crea el vicio de que el paciente vaya por urgencias aunque no sea una emergencia”, advierte Zapater.