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Tensión en la lista unitaria a un mes de las elecciones

Varios de sus miembros han llamado a construir una Cataluña “libre”, pero también limpia

Artur Mas (i) y Oriol Junqueras (d) se estrechan la mano delante de Raül Romeva.
Artur Mas (i) y Oriol Junqueras (d) se estrechan la mano delante de Raül Romeva.

La independencia ya no es el único discurso de la candidatura soberanista Junts pel Sí. Ahora, el registro de la sede de Convergència por parte de la Guardia Civil ha obligado a sus integrantes a hablar de corrupción. Comenzando por el cabeza de lista, Raül Romeva, varios de sus miembros han llamado a construir una Cataluña “libre”, pero también limpia. El candidato a la Generalitat, Artur Mas ha evitado cualquier referencia a la situación de su partidos

Las llamadas a la transparencia y a la limpieza de la vida política en una eventual Cataluña independiente se han combinado este viernes en un acto de la candidatura con críticas veladas a la operación policial. “Hoy hemos visto una exhibición de poder y de humillación”, dijo el candidato por Lleida Josep Maria Forner en referencia a la actuación de la Guardia Civil, siguiendo las directrices de la Fiscalía Anticorrupción.

El líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, ha evitado referirse a la complicada situación de Convergència Democràtica. En su discurso en el acto de Barcelona se ha limitado a pedir el apoyo de los electores para “construir el país justo que nos merecemos”.

La esperada intervención de Artur Mas no ha incluido ninguna referencia a la corrupción ni a la operación policial que afecta a su partido. Se ha limitado a hacer un alegato de la unidad del independentismo y a asegurar que el proceso soberanista “no romperá Cataluña”. “El 27 de septiembre ganaremos y tendremos mayoría”, ha asegurado el candidato, que va el número cuatro en la lista independentista.

Varios miles de personas han participado en el primer gran acto de precampaña de la candidatura Junts pel Sí solo horas después del registro de la sede de Convergència y de su fundación. Con el arco de Triunfo de Barcelona como telón de fondo, el cabeza de lista, Raül Romeva pidió ya desde primeras horas del día “aclarar la situación, ver las responsabilidades y asumirlas”. Fue una suerte de advertencia que obligó a reformular el discurso de los dirigentes de Convergència.

El cabeza de lista de Junts pel sí, Romeva también ha advertido de que será complicado. “Escucharemos gritos y recibiremos amenazas, pero aguantaremos porque sabemos qué queremos hacer”.

La operación de la Guardia Civil no parece haber hecho mella entre los asistentes al acto. Se ha hablado del asunto en muchos corrillos. A muchos no les ha sorprendido la operación policial, ya sea porque consideran que CDC tiene, efectivamente, un problema con la corrupción o porque creen que el partido es víctima de una suerte de persecución. “El registro ha llegado 30 años tarde”, decía irónicamente Xavier Pérez, uno de los asistentes que, sin embargo, cree que esto no afectará los resultados del 27-S. “No veo a nadie de los aquí presentes pasándose a Ciudadanos”, ha dicho. David Farrés, voluntario de Junts pel Sí, cree que la fiscalía ha actuado por intereses políticos. “Ya sabían lo que había dentro de CDC desde hace mucho tiempo, pero han esperado hasta ahora para actuar”. “Esto tendrá el efecto contrario al que buscan”, ha remachado.