Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pueblos hundidos por las deudas

Tres de los municipios más endeudados de España son valencianos

Tienen en común ser pequeños y haberse embarcado en grandes proyectos

Plaza de Navajas, en Castellón, en una imagen de archivo. Ampliar foto
Plaza de Navajas, en Castellón, en una imagen de archivo.

Tres de los 10 municipios españoles más endeudados son valencianos. En Zorita del Maestrazgo (Castellón), sus habitantes deben 6.955 euros por cabeza. En Navajas, en la misma provincia, 6.910 euros. Y en Vallada (Valencia), la deuda asciende a 6.134 euros por habitante. Los tres pueblos tienen en común el hecho de ser pequeños y haber sido gobernados durante años por dirigentes que los embarcaron en grandes proyectos.

El antiguo alcalde de Vallada, Fernando Giner, decidió por ejemplo construir un parque logístico de un millón de metros cuadrados dedicado a la reparación y mantenimiento de barcos coincidiendo con la designación de Valencia como sede de la Copa del América, que se celebró en 2007. A pesar de que el municipio se encuentra a casi 100 kilómetros por carretera del mar.

El proyecto de Giner, que fue también presidente de la Diputación de Valencia y dirigente de Unión Valenciana antes de recalar en el PP, nunca se llevó a cabo. Una década, 11 millones de euros invertidos y varios cambios en los planes más tarde, en el lugar solo hay tierra removida y una depuradora de agua sobredimensionada.

El expresidente de la Diputación Alfonso Rus, con una vara en la mano, inaugura una obra en Vallada junto al exalcalde Fernando Giner.
El expresidente de la Diputación Alfonso Rus, con una vara en la mano, inaugura una obra en Vallada junto al exalcalde Fernando Giner.

"El terreno ahora no sirve ni para el cultivo", afirma María José Tortosa, enfermera socialista, cuyo partido ha recuperado la alcaldía que perdió a principios de los años 80. Varios exresponsables municipales están imputados por la sospecha de que se pagaron obras no realizadas. El dinero del parque logístico fue adelantado por el Ayuntamiento, que debía recuperarlo de las empresas que pensaban instalarse en el lugar. Pero estas quebraron y las esperanzas municipales de recuperar los fondos son bajas.

En Navajas la deuda no proviene de una gran iniciativa faraónica, sino de varias obras que Vicente Almiñana, del PSPV-PSOE, que ha estado décadas en la oposición municipal, considera "injustificadas" para un municipio donde en invierno viven 400 personas. El Consistorio construyó un pabellón polideportivo, abrió una casa de la música y decidió trasladar el Ayuntamiento desde su ubicación en un edificio de la plaza del pueblo (que ahora aloja un museo dedicado a un artista local) a una "casa señorial" en las afueras.

"En verano, además, Navajas ha llegado a tener cinco policía locales cuando en otros pueblos de la zona había un alguacil o un municipal", afirma Almiñana. "Se hicieron contratos municipales cuya necesidad era cuestionable, y se convirtieron en gastos fijos".

Navajas está en el interior de Castellón pero casi en la frontera con la provincia de Valencia. Zorita del Maestrazgo está, en cambio, en el extremo norte de la provincia, a 120 kilómetros de la capital provincial, y su término municipal linda con Teruel. A principios del siglo XX tenía más de un millar de habitantes y ahora tiene algo más de 100. Su deuda lo convierte en el cuarto municipio más endeudado de España.

"Nos gustaría hacer una auditoría a fondo para ver dónde ha ido a parar el dinero. Pero no podemos pagarla", dice la alcaldesa de Vallada

¿De dónde proviene la deuda de Zorita? "La mayor parte del pueblo lo desconoce. Los plenos municipales se hacen desde hace años a puerta cerrada", afirma Lluis Gavarda, el primer concejal de la oposición (socialista) que hay en el pueblo desde 1995. Este periódico ha intentado sin éxito obtener la versión del equipo municipal del PP.

Los "rumores" señalan, sin embargo, que buena parte de la deuda proviene de la rehabilitación del Santuari de la Balma, centro religioso enclavado en la zona montañosa del norte valenciano. "Se restauró con buenos materiales y se realizó también una inversión en llevar luz eléctrica hasta allí", afirma Gavarda. Su partido obtuvo en mayo 38 votos y dos concejales frente a tres concejales y 51 papeletas del PP.

El nivel de deuda de los tres municipios llevó al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas a intervenir sus cuentas y les retiene el 50% de los tributos. Después del cambio de Gobierno local que se produjo en mayo, el Consistorio de Vallada negoció con el Gobierno un préstamo con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) que ha reducido los intereses que paga del 5,6% al 1,3%. El acuerdo también ha limitado durante algunos ejercicios el importe que debe pagar.

Sus responsables creen aún así que el municipio de 3.100 habitantes no podrá hacer frente a la montaña de deuda. Esta volverá a crecer en 2015 hasta casi 25 millones de euros como consecuencia de una sentencia que eleva el coste de expropiaciones realizadas hace años.

"Nos gustaría hacer una auditoría a fondo para saber a dónde ha ido a parar el dinero y exigir responsabilidades", afirma la nueva alcaldesa de Vallada, "pero es muy cara y no podemos pagarla".