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El exjuez Estevill reniega de CDC, pero elogia al “gran presidente” Pujol

El magistrado condenado por prevaricador reclama para el politico la presunción de inocencia

Luis Pascual Estivill, en su comparecencia ante la comisión del fraude fiscal.
Luis Pascual Estivill, en su comparecencia ante la comisión del fraude fiscal.

Luis Pascual Estevill, el juez prevaricador que fue expulsado de la magistratura por sobornar a empresarios, renegó este lunes de los vínculos que tuvo en el pasado con Convergència Democràtica y que le auparon hasta el Consejo General del Poder Judicial. El magistrado se presentó ante el Parlament como un hombre totalmente ajeno al partido que fundó Jordi Pujol, aunque tuvo palabras elogiosas para él. “Fue un gran presidente”, aseveró en varias ocasiones Estevill, quien clamó por la presunción de inocencia de Pujol, el derecho que él vulneró sin reparo, según relata la sentencia que le condenó.

La comparecencia de Estevill ante la comisión de investigación del Parlament, duró poco más de una hora. En la raya ya de los ochenta años, no ha perdido el punto de soberbia cuando toma la palabra, el mismo que empleaba cuando vestía la toga. “No contestaré a preguntas relacionadas con el juzgado”, advirtió al principio de su intervención, aunque a diferencia de otros comparecientes que han desfilado por la comisión no hizo ningún alegato previo.

Pese al elogio que hizo de Pujol, el exjuez negó cualquier tipo de afinidad con el expresidente catalán. “No he tenido ninguna relación con él”, proclamó, si bien en otro momento desveló que lo conoce desde 1970. En ese contexto, Estevill explicó que solo pisó una vez el Palau de la Generalitat en los 23 años que Pujol fue su inquilino, y que lo hizo en una visita protocolaria como vocal del Consejo General del Poder Judicial  (CGPJ). Y puestos a desmarcarse del pasado también explicó que no conoce a ninguno de los hijos de la familia Pujol-Ferrusola, ni siquiera al primogénito, con el que comparte el gusto por los vehículos de alta gama.

El juez llegó al CGPJ a propuesta del grupo parlamentario de Minoría Catalana en el Congreso, cuando lo lideraba Miquel Roca, pero Estevill quiso desprenderse ayer de cualquier etiqueta. “Vaya impresentable nos habéis enviado”, le espetó en una ocasión al político catalán Pascual Sala, presidente del máximo órgano de gobierno de los jueces cuando Estevill aterrizó en Madrid y empezó a ejercer de vocal.

El relato que ofreció es que ese cargo se lo debía al magistrado de la Audiencia de Barcelona Juan Poch, corrupto igual que él, pues también acabó condenado a 15 años de inhabilitación por prevaricación al beneficiar con su actuación como juez a un amigo.

Nart no aclara nada de su cuenta

El eurodiputado de Ciudadanos Javier Nart no ha aclarado este lunes en el Parlament en qué fecha y de qué manera repatrió la herencia que le dejó su padre en una cuenta suiza en 1977 y que estuvo abierta como mínimo hasta el año 2008.

“Todo está declarado, repatriado y legalizado, sin ninguna incidencia fiscal”, dijo Nart durante su comparecencia en la comisión de investigación. En otro momento admitió que la cuenta estuvo operativa “menos de 11 años”, y que durante ese período no realizó ningún movimiento.

El abogado y eurodiputado ha explicado que actualmente no posee ninguna cuenta en el país helvético y que su padre la abrió ante la posibilidad de tener que exiliarse porque se negó a pagar a ETA siete millones de pesetas. El hombre falleció en 1977 y fue entonces cuando Nart heredó la cuenta, cuyo importe también se desconoce.

“Cuando uno no pagaba, era un objetivo a liquidar. No era un problema fiscal, era un problema de muerte”, dijo Nart, que declinó en diversos momentos responder a la pregunta de los diputados de si había tenido cuentas en Suiza y si hubo de tributar por ello. “Se regularizó absolutamente todo, jamás hubo fraude fiscal, nunca”, aseguró.

En otro momento, Nart calificó de “error” una transferencia de 31.000 euros que le hizo Fèlix Millet de una cuenta suiza a la suya. El eurodiputado dijo que ese caso ya se aclaró en 2010, dos años después de produjera la transferencia, y que no se dio cuenta de la misma porque no operaba con esa cuenta.

“A Pujol ya se le ha condenado socialmente y políticamente sin que haya sentencia”, proclamó Estevill en otro momento. “Se le ha vulnerado la presunción de inocencia”, insistió, en lo que sonó a una tremenda hipocresía surgida de la boca de quien encarceló a los empresarios que investigaba si no accedían a los sobornos que tramó con el abogado Juan Piqué Vidal, según la sentencia que les condenó a nueve y siete años de cárcel, respectivamente, por cohecho, prevaricación y detención ilegal. Los peores delitos que se le pueden atribuir a un juez, además de delito fiscal, por el que también se le condenó.

La defensa de Pujol encendió a algunos diputados. “Yo no lo ensalzo, solo digo que fue un gran presidente y nada más”, remachado Estevill ante la insistencia del diputado Carlos Carrizosa (Ciutadans). “Solo digo que porque tenga un dinero en unas cuentas no se debe cargar contra toda su obra de gobierno durante 23 años y mucho antes”, remachó.

“Usted ya sabe lo que es eso porque también tenía cuentas en Suiza”, le espetó la diputada de la CUP Isabel Vallet, en alusión al dinero que el mismo Estevill reconoció tener en el país helvético. Eran otros tiempos, vino a decir, porque ahora vive de los ingresos de su esposa.

También negó cualquier relación con el consejero de Economía de la Generalitat en aquella época, , Macià Alavedra, que en una ocasión le invitó a cenar en su vivienda junto al banquero Alfonso Escámez, para que reconsiderase la situación procesal del directivo de una empresa al que investigaba el juez. Estevill atendió la reclamación y acabó exculpando al imputado, a instancias también del abogado Joan Piqué Vidal, presente en el encuentro.

Ahora ambos reniegan de aquella época. “Nunca he tenido relación con Piqué Vidal”, proclamó Estevill. Seguramente quien mejor definió aquel momento fue el empresario José Felipe Bertrán de Caralt, que se negó a pagar y acabó en La Modelo. “Quien mordía era Estevill, pero el que llevaba la correa y le azuzaba era Piqué Vidal”, dijo.