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Soledad y sexo al límite, ingredientes del Premi Sant Jordi

Joan Carreras se impone con 'L'àguila negra' en el mayor premio de la Nit de Santa Llúcia

Palomas, Cunillé, Cara, Prats, Cuartiella y Carreras, ayer, en la sede de Òmnium Cultural.
Palomas, Cunillé, Cara, Prats, Cuartiella y Carreras, ayer, en la sede de Òmnium Cultural.

"Somos ante todo una entidad cultural”, aseguró Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural la entidad que ayer celebró la 64ª Nit de Santa Llúcia, la fiesta de las Letras catalanas, en el Liceo de Barcelona, para recordar a todos cuál es el ADN de su organización. Pero la cultura se tiñe a menudo de política: Si el año pasado la fiesta tuvo lugar 24 horas después de conocerse la fecha y el contenido de la pregunta de la consulta que tanto ha defendido Òmnium. La de este año se ha celebrado el mismo día en que el Tribunal Superior de Justicia admitió la querella contra Artur Mas por el 9-N y lo investigará por desobediencia. Por eso, tras la entrega de los galardones Casals regañó en su discurso a los partidos por la desunión posterior al 9-N. “Después de este largo camino, nos sentimos perplejos, incluso preocupados. ¿Puede ser que guardemos todo este trabajo en un cajón?”, preguntó a los asistentes.

Muriel Casals regañó a los partidos políticos por la desunión posterior al 9-N

De todos los premios entregados en la velada, el Sant Jordi de novela, es el más importante. Dotado con 60.000 euros, el ganador fue el periodista, guionista y escritor Joan Carreras (Barcelona, 1962), autor de cinco novelas, la última, Café Barcelona, Premi Ciutat de Barcelona 2014. La ganadora L’àguila negra, cuenta la vida de Marià Solvell, un individuo solo y viejo, desde los 8 años hasta su plena madurez, pero sobre todo su etapa de juventud y madurez en el que compartió una historia de amor y sexo tumultuoso y al límite. “El libro está ambientado en la Barcelona de nuestros días, pero discurre en buena parte en la de los setenta, un momento en el que el protagonista acaba marcado por una relación visceral, donde el sexo es lo importante. De hecho, es la primera vez que soy tan explícito”, explicó Carreras que se ha impuesto a otros 31 originales. Sus personajes asisten como espectadores “de forma indirecta” y se “adaptan las circunstancias que les toca vivir sin plantearse nada más”, explicó Carreras que comparó esta situación con la “mayoría silenciosa”.

Carreras reivindicó los 20 años que lleva escribiendo. Aseguró que siempre había querido ser piloto de aviones y el premio era como “si estuviera a los mandos de un Airbus”. Para él, en los premios existe “un punto de azar y otro de voluntariedad ya que nunca me había presentado a ninguno, pero tenía la sensación de que tenía una buena obra entre las manos y que podía probarlo”. Su novela la publicará Edicions Proa en febrero de 2015.

El resto de los premios de la noche fueron: el Carles Riba de poesía (3.000 euros) que correspondió a Hilari de Cara por su poemario lírico Refraccions; el Mercè Rodoreda de cuentos (6.000 euros) para M. Mercè Cuartiella, por Gent que tu coneixes, 13 relatos llenos de personajes, “próximos y reales”; el Josep M. Folch i Torres de novelas infantiles (7.000 euros) para Lluís Prats Martínez, por su revisión de la conocida historia “de lealtad y esperanza” del perro japonés Hachiko, y el Joaquim Ruyra de narrativa juvenil (9.000 euros) para Alejandro Palomas, por su tierna historia de Un fill, protagonizado por un niño introvertido que vive “en un mundo frágil”. El nuevo de la noche fue el Frederic Roda de textos teatrales (20.000 euros) que recayó en Lluïsa Cunillé, por Boira, una historia protagonizadas por cinco personajes que viven el paso del régimen comunista en un país tras el telón de acero, y que ahora sufren el capitalismo más depredador. Cunillé leyó un texto en el que recordó su decisión de no hablar de ella en público ni de su obra. El Institut del Teatre publicará la obra.